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Norman Fischer - Los Siete Puntos del Entrenamiento Mental (Versión 1)

 

 

LOS SIETE PUNTOS DEL ENTRENAMIENTO

DE LA MENTE

 

UN COMENTARIO INSPIRADO EN EL ZEN

 

 

POR ZOKETSU NORMAN FISCHER

 

 

TRANSCRIPCIONES Y TRADUCCIONES DE LAS PLÁTICAS DE DHARMA IMPARTIDAS EN LA CUENCA DEL PACIFICO EN LA PRIMERA PARTE DEL 2009 – VERSIÓN EN ESPAÑOL

 

 

 

 

 

OFRENDA REALIZADA POR PARTE DE LOS VOLUNTARIOS ENTUSIASTAS DE LA SANGHA MONTAÑA DESPIERTA, XALAPA, VERACRUZ, MEXICO

 

 

 

ALFREDO AMESCUA

BERTHA LAURA BEVERIDO

GINA LOZANO

MARCELA LOZANO

PORFIRIO CARRILLO

OLEG GORFINKEL

MALU GATTI

PAULA BUSSENIERS

EUGENIA VIGNAU

ALESSANDRA BARZIZZA

GERARDO GONZALEZ

SERGIO STERN

 

 

VERSIÓN TERMINADA EN ABRIL DEL 2010.

 

 

(PROHIBIDA LA REPRODUCCION Y DISTRIBUCION DE ESTE MATERIAL SIN PREVIO CONSENTIMIENTO. FAVOR DE ESCRIBIR A SERGIO STERN A LA SIGUIENTE DIRECCION DE CORREO: sstern@prodigy.net.mx).

 

 

      

      Practicando lo Preliminar

por Zoketsu Norman Fischer

Plática # 1, Mar de Jade, Abril 2009

 

 

(Faltan 20 minutos de plática. Para completar, ver Los Siete Puntos del Entrenamiento de la Mente, Versión 2, Puntos 1 y 2).

 

El primer punto en el que hay que pensar en el proceso del Entrenamiento de la Mente es el siguiente: “lo Raro y Precioso de nuestra Vida Humana”. Como sabemos por nuestros profundos estudios de economía, algo que es muy raro es al mismo tiempo altamente preciado. En la tierra hay muchas, muchas criaturas vivas. Por ejemplo, en el cuerpo de cada uno de nosotros hay trillones y trillones de seres vivos, diferentes tipos de bacterias, etc. Y simplemente la cantidad de hormigas es incomparablemente mayor a la cantidad de seres humanos, sin contar a todas las otras clases de insectos y otros animales que existen. En otras palabras, con toda la vida en la tierra, la cantidad de seres que de hecho son seres humanos, que tienen consciencia humana, lenguaje, etc., es un porcentaje muy pequeño del total de seres vivos en el planeta, muy pequeño, tal vez menos de una centésima del uno por ciento de los seres vivos sean humanos. Y cuando le agregamos a esto el vasto espacio y todo lo demás, entonces te das cuenta de que realmente es verdad, es algo extremadamente inusual haber nacido como un ser humano. Se trata por lo tanto de algo muy raro.

Y tal vez haya, no sé, unos cinco o seis mil millones de nosotros en el planeta.  Pero eso no es mucho, realmente sólo somos unos pocos aquí. Así es que verdaderamente es algo raro y precioso nacer como un ser humano. Esto no es una exageración o una broma, esto realmente es un hecho. Así es que cada uno de nosotros somos realmente afortunados en existir como un ser humano, y esto nos hace poseedores de un don precioso y muy especial.  Y saben algo, no lo pedimos, y tampoco sabemos por qué se nos dio. Pero es algo muy precioso y muy raro, así es que tenemos que reconocer esto y tenemos que pensar: ¿qué hago con esta vida que es única y preciosa?  Así que este es el primer punto a pensar.  Y es agradable pensar en esto, pero los otros puntos son más difíciles.

El segundo punto es “Reconocer la Inevitabilidad Absoluta de la Muerte.”  La mayoría de nosotros pasamos nuestros días, incluso si somos más viejos, pensando que de alguna manera seremos la única excepción a esta regla. Otros morirán pero realmente nosotros no.  Aunque, desde luego, nadie pregonaría semejante cosa ni la creería. Pero si te observas durante el día y te preguntas: “¿Pienso que voy a morir? Justo ahora en este momento, ¿verdaderamente me doy cuenta de que mi vida tendrá un fin?”  La respuesta a esto sería realmente: “¡No, para nada! Pienso que voy a vivir para siempre”. Pero de hecho la realidad de la muerte es efectivamente el factor más importante de cada momento de nuestras vidas, porque es gracias a la realidad de la muerte que verdaderamente podemos pasar de un momento al otro. Si este momento no muere, no podemos tener el siguiente. Así que la pérdida y la muerte son hechos de la vida en este preciso momento. La gente dirá: “Oh, se murió”, y un momento así será real para todos en todas nuestras vidas, y una de las cosas molestas acerca de la muerte es que nunca se sabe cuándo llegará. La mayoría de nosotros piensa que realmente no nos tenemos que preocupar por eso ya que la muerte llega a una edad muy avanzada y no es un problema ahora. Pero la muerte no sólo llega con una edad avanzada, llega a cualquier edad y nadie sabe realmente cuando llegará. E incluso si siempre llegara a una edad muy avanzada, esta llega mucho más rápido de lo que uno pensaba. Eras joven, parpadeaste, y ahora eres viejo. ¿Cómo sucedió esto?

Así es que este es un problema serio. No es un problema trivial para ninguno de nosotros, debemos darnos cuenta de que estamos en una situación urgente. No podemos saber cuánto tiempo nos queda. Así es que es importante que ahora mismo le prestemos atención a las cosas que realmente importan, que no perdamos nuestro tiempo. De modo que este es el segundo gran tema que tenemos que considerar.

El tercer tema en el que tenemos que pensar es el del poder de nuestras acciones.  En el budismo a esto se le llama karma, el hecho de que toda acción produce un fruto, un resultado. Y esto no sólo se refiere a las acciones importantes y decisivas, acciones que podemos identificar como importantes. Significa cualquier acción del cuerpo, el habla y la mente, grandes y pequeñas. Cada pensamiento, cada palabra y cada acción tienen consecuencias y nunca sabremos la medida de estas consecuencias. Son extensas y poderosas. En otras palabras, cada momento de nuestra vida hasta hoy hemos estado creando el mundo, tanto para nosotros como para los demás. Hemos efectivamente estado actuando con el cuerpo, el habla y la mente, y esas acciones producido consecuencias. Esto significa que todo en nuestras vidas es realmente importante. Cada pensamiento, cada palabra, cada acción tiene gran importancia. 

Nuevamente, la mayoría de nosotros piensa que somos bastante inconsecuentes: -El presidente es importante pero yo no soy importante-. Pero realmente este no es el caso. Tus acciones y pensamientos y palabras son muy importantes. Así es que entonces tenemos que Reflexionar: “¿Cómo estoy viviendo? ¿Qué tipo de actos estoy realizando?” Este es el tercer punto que hay que considerar: “El Poder de Nuestras Acciones.”

Ahora bien, el cuarto punto a tratar es este: “No Hay una Historia Humana sin Pesar”.  El pesar y el sufrimiento parecen ser un elemento necesario en la vida humana. Está el sufrimiento asociado a las pérdidas, a la decepción, al no ser respetado. Esta también el sufrimiento asociado al dolor, a la enfermedad, a la vejez; el sufrimiento ligado a las relaciones conflictivas, la frustración de querer algo intensamente y no poder obtenerlo; o a la inversa, el sufrimiento de realmente no querer algo y tenerlo ahí, siempre junto a ti, sin poderte deshacer de ello. Y todo el sufrimiento de las emociones aflictivas, de los celos, de la pena, de la ira, el odio; esta también la confusión, la angustia y todo tipo de emociones que causan dolor y sufrimiento. Así es que todas estas cosas son parte de la vida. No se las puede evitar.

Entonces, estos son los cuatro puntos que nos sugiere considerar nuestro Entrenamiento Preliminar: “Lo Raro y Precioso de Nuestra Vida Humana”, “La certidumbre de la Muerte”, “El Poder Indeleble de Todas Nuestras Acciones” y “La inevitabilidad  del Sufrimiento”. Por lo tanto, cuando reflexionamos sobre estos puntos durante mucho tiempo, reconocemos que la única respuesta a estas realidades es la práctica espiritual. De este modo, nuestra práctica se muestra verdaderamente necesaria y por ello la cosa más importante que podemos hacer durante el tiempo que tengamos de vida. 

Por lo mismo, otra forma de entender la frase: “Entrenarse en los Preliminares”, es simplemente adoptando la práctica de la meditación, o zazen, como la llamamos en la tradición Zen, porque cuando nos sentamos en nuestros cojines con un compromiso serio de regresar al cuerpo y regresar a la respiración, sin importar que más esté sucediendo, cuando hacemos esto con un compromiso firme durante largo tiempo, nuestra practica en sí misma es el entrenamiento en los preliminares.  Esta es la base para toda otra práctica y para todo lo que se pretenda cultivar.

No obstante, quiero aclarar que con esto no estoy diciendo que debemos poner en blanco nuestras mentes, que lo único que debemos tener en mente sea la respiración y la sensación del cuerpo. Seguramente muchas otras cosas se manifestarán en la mente cuando estés practicando la meditación y esto no es un problema ni una señal de que lo estés haciendo mal. Y cualquier cosa que surja en tu mente en cualquier momento es algo muy importante que debemos apreciar y honrar, incluso si es doloroso. El punto no es que rechacemos todo esto, sino que en cuanto nos demos cuenta de ello regresemos a nuestro compromiso de volver a la respiración y al cuerpo. Incluso si es algo muy importante a lo que estas llegando en tu mente, en cuanto lo notas puedes decir: “Estoy regresando a la respiración y al cuerpo”. Y cuando nos sentamos fielmente de esta manera, las cuatro reflexiones que acabo de mencionar estarán ahí en todas y cada una de las respiraciones. Incluso si no piensas en ellas directamente estas estarán ahí, implicadas en cada exhalación, porque estas cuatro reflexiones no son pensamientos únicamente; se trata más bien de sensaciones profundamente arraigadas en el cuerpo y en la respiración. Esto significa que si realmente tienes una relación íntima con el cuerpo y la respiración, las verdades, alegrías y penas más profundas se enconarán justo ahí. Y es que sin duda el cuerpo mismo esta implicado íntimamente en esa realidad del tiempo, de la impermanencia, de toda la vida y de toda la muerte, de la alegría, la gratitud y el dolor.

Estas palabras son sólo palabras muy inexactas que representan experiencias profundas que son muy íntimas e inmediatas para el cuerpo en todo momento. Por lo tanto, si practicas íntimamente con el cuerpo, acercándote tanto como puedas a todas y cada una de tus respiraciones, y a todos y cada uno de los momentos de ese estar vivo, entenderás lo que quiero decir. Así es que este también puede ser una buena maxima: “Más cerca y más cerca; más íntimo y más íntimo”. También puedes usar esta sentencia en tu practica al respirar, repitiendo en cada exhalación: “Más cerca y más cerca; más íntimo y más íntimo”.

Por lo tanto, no perdamos este tiempo tan preciado que tenemos. Por ello te exhorto a que practiques con continuidad, a poner atención en tu práctica no sólo cuando medites formalmente, ya sea sentado o caminando, sino también en el resto de tu vida cuando estés de pie, cuando comas, cuando te recuestes a descansar, cuando estés flotando en el océano, cuando te estás quedando dormido por la noche; intenta no perder la noción de ti mismo en todo momento, procura alcanzar una mayor cercanía e intimidad en cada momento. Usa la sensación del cuerpo y de la respiración como tu punto de anclaje, como tu fuerza, y date cuenta cuidadosamente de cualquier cosa que surja y que se aleje. Trata de no distraerte. Incluso cuando estés distraído, también date cuenta de ello. Si cada uno de nosotros practicáramos de esta manera, sería beneficioso para todos los demás también. Así que haciendo este esfuerzo pienso que todos encontraremos algo muy benéfico durante este retiro.

 

      Bodhicitta Absoluto

por Zoketsu Norman Fischer

Plática # 2, Mar de Jade, Abril 2009

 

 

Llegamos al segundo punto del Entrenamiento de la Mente, o tal vez sea mejor decir “Entrenamiento del corazón” – es mejor que “Entrenamiento de la mente”. En la mayoría de los idiomas asiáticos, como a menudo he observado, una misma palabra designa tanto al “corazón” como a la “mente”. Se trata de un solo concepto porque la mayoría de esos idiomas no hacen una distinción importante entre intelecto y emoción.

De cualquier forma, el segundo punto se llama: “La Práctica Principal – Entrenamiento en Bodhcitta”. Frecuentemente hemos hablado ya de Bodhicitta porque este es un concepto realmente importante en el Budismo Mahayana. La palabra Bodhicitta significa algo así como “corazón del despertar” o “espíritu del despertar”. Se considera que este es el punto más importante en la práctica del Budismo Mahayana ya que debemos desarrollar un espíritu fuerte para querer practicar, para querer despertar; pero no sólo para nuestro propio beneficio, sino también para el de los demás. Así, la esencia de Bodhicitta es el amor y la preocupación por otros. 

Por medio de nuestra práctica en los preliminares que ya abordamos, podemos reconocer la importancia de despertar y cambiar nuestras vidas. Nos damos cuenta que esto es absolutamente necesario cuando empezamos a sentir la estrechez de nuestras vidas.  Nos damos cuenta que tan peligrosa y dolorosa es la vida si no nos abrimos.  Nos vamos dando cuenta que tenemos que hacerlo, y al comenzar nos damos cuenta que no hay manera de lograrlo solos; después de todo, eso es lo que significa abrirse. Abrirse significa abrirnos paso a través de nuestra estrechez, abrirnos a lo que está a nuestro alrededor, abrirnos a otros, abrirnos al mundo y estar conectados radicalmente. Por lo tanto, Bodhicitta es esencialmente amor y preocupación por otros, pero esto va mas allá de esas ideas, porque Bodhicitta implica el reconocimiento de que aquello que llamamos “yo”,  así como aquello que llamamos “otros” son tan solo designaciones, conceptos; no son realidades del mundo, ¡son sólo palabras! representaciones, hábitos de la mente.

Así, la única forma de amarnos a nosotros mismos es amando a otros, y la única manera de amar autentica, real y verdaderamente a otros es amándonos a nosotros mismos. La diferencia entre amarnos a nosotros mismos y amar a otros no es real. Así, imaginemos  la transformación vital que puede desprenderse de llevar real y verdaderamente esta comprensión en nuestros corazones. Cuando despertamos a Bodhicitta, nuestras vidas realmente cambian para siempre. Y una vez que nos abrimos a ello, resulta imposible volver atrás. Resulta imposible seguir engañándonos mediante el egoísmo y los resentimientos. Podemos seguir teniendo sentimientos egoístas y de resentimiento de tiempo en tiempo, pero se hace muy difícil que nos convenzan, simplemente porque lo vemos: ¡eso es realmente estúpido! Si no sería realmente malo si no produjese tanto dolor, de modo que se vuelve inoperante blandir esa hacha por más tiempo. Casi resulta imposible ser agresivos, casi imposible faltarle al respeto a otras personas, y esto es así simplemente porque podemos ver con nuestros ojos, de la misma manera en que vemos el océano y el hermoso cielo cuando el sol se pone allá afuera, que toda la vida es un cielo y un océano. Así, no hay manera de que uno pueda estar resentido u odiar, o ser egoísta, favoreciéndose a sí mismo por sobre alguien más. Y esto va mucho más allá de ser “bueno” o ser “agradable”. Se trata más de una reacción espontanea que  tales ideales. Es mucho más cruda y mucho más visceral e íntima. Así uno puede ver por qué Bodhicitta es una idea tan apreciada en el Budismo Mahayana. Y por eso se habla mucho de esto y hay tantas enseñanzas acerca de ello.

Los Siete Puntos del Entrenamiento de la Mente contienen nueve preseptos relacionados con este segundo punto, y tales preceptos se dividen en dos categorías: Bodhicitta Absoluto y Bodhicitta Relativo. Bodhicitta Absolouto concierne al amor, en otras palabras, un amor tan grande que no hay amante ni nadie a quien amar. Es mucho más grande que eso. Y no hay tal cosa como pérdida, porque este amor es tan grande que lo incluye todo: las cosas que diríamos que están “perdidas” pero que no están perdidas. Por lo tanto, Bodhicitta Absoluto es la naturaleza vacía, perfecta, expansiva, alegre y espaciosa de la vida. No es algo que se le agrega a la vida más adelante. Siempre ha estado ahí,  siempre ha estado en la naturaleza de cómo son las cosas, en la vida. Sólo que hemos estado tan convencidos por nuestra pequeñez que hemos fallado en ver a nuestro alrededor y darnos cuenta de que está ahí. Tal vez podamos decir que Bodhicitta Absoluto es como Dios que siempre está presente en todas partes. Sabemos que no hay nada más que Dios, y nunca hubo nada más que Dios, y nunca habrá nada más que Dios, y que todo siempre está sostenido y siempre ha estado sostenido, y que siempre somos amados. Eso es Bodhicitta Absoluto. Suena bien, ¿no? Sí, me suena bien a  mí.

De esto se desprende que Bodhicita Relativo es cuando tenemos que hacer un poco de esfuerzo. Bodhicitta Relativo es cuando nos arremangamos y en efecto nos dedicamos al asunto de realmente amar a alguien. Bodhicitta Relativo es cuando verdaderamente intentamos hacer algo, intentamos ayudar, intentamos dar ánimos. Bodhicitta Relativo es cuando lloramos por nuestras pérdidas, cuando se nos rompe el corazón y cuando sentimos tristeza. Es cuando tratamos de defender a nuestros amigos y cuando ayudamos a otras personas en necesidad. Y la razón por la que podemos hacer todo esto es que Bodhicitta Absoluto nos sostiene. Realmente intentamos ayudar, pero realmente no nos necesitamos preocupar por ello, porque incluso si nuestra ayuda no hace ningún bien, sabemos que todavía está bien, por el gran amor que está en todas partes, sanando, sin importar lo que hagamos, así es que podemos deshacernos de esta idea desesperada de que todo depende de nosotros. Y debido a esto, podemos amar y podemos hacer lo mejor que podamos para ayudar, y podemos trabajar realmente duro, pero sin que nos tenga que consumir nuestra preocupación.

Entonces se puede ver como Bodhicitta Absoluto y Relativo dependen uno del otro y realmente son dos caras de la misma moneda.  Sin Bodhicitta Absoluto, Bodhicitta Relativo sería algo forzado e incluso puede volverse algo gastado con toda nuestra preocupación. Nos podemos tornar muy furiosos contra la gente a la que estamos ayudando.  “Mira toda la ayuda que he te dado y ¿por qué no has mejorado para nada? ¿Qué pasa contigo? ¿Por qué no estás agradecido? ¿Dónde está mi recompensa, mi premio? Al menos la sonrisa que esperaba, ¿dónde quedó?” Así es que ayudar puede resultar una empresa muy extenuante.  Por eso necesitamos que Bodhicitta Absoluto nos sostenga.

Y sin Bodhicitta Relativo, Bodhicitta Abosluto se convierte en una especie de abstracción grandiosa, una gran idea noble, religiosa, pero sin substancia. ¿De qué sirve un amor realmente enorme si nunca se aplica en el mundo? ¿De qué sirve un amor realmente grande, grande si nunca amamos a nadie, si nunca apoyamos a nadie? Cuando lo logramos, cuando logramos amar a alguien, cuando apoyamos a alguien, despertamos, gracias a esa persona o a esas personas. Nos liberamos del sueño del estar aferrados.

Ahora exploraremos un conjunto muy amplio de enunciados

 que representan el contenido del entrenamiento de la mente al que nos invita el texto. Comenzaremos por hablaré acerca de los enunciados que tienen que ver con Bodhicitta Absoluto. Más adelante llegaremos a los que tienen que ver con Bodhicitta Relativo. Después a muchos más.

El primer enunciado de Bodhicitta Absoluto es: “Ve Todo Como un Sueño”. Lo que esto significa es que todo siempre está pasando. Tan pronto como aparece, en ese mismo momento ya se fue. Realmente no puedes decir si estuvo allí verdaderamente.  Es tal como en un sueño, cuando estás tratando de aprehender algo, pero realmente no está allí, así es que no lo puedes agarrar. Si alguna vez tuviste un sueño que fuera totalmente aterrador y despertaste gritando – era tan aterrador y te diste cuenta, “Oh, ¡era sólo un sueño! Ah, ¡que alivio! Realmente no me estaban persiguiendo, era sólo un sueño.” Si alguna vez tuviste esa experiencia, entonces sabes que es un gran alivio practicar con este lema.

Acerca de todo lo que vivimos sin duda podemos decir: ¡eso pasó bastante rápido!  Y ahora que ya pasó, es sólo un recuerdo. ¿Puede alguno de nosotros establecer con certeza si algo de eso realmente sucedió? Ciertamente, todos pensamos que sucedió y podemos estar de acuerdo en que sucedió, y puede que nunca se nos ocurra cuestionarlo, pero, ¿tenemos alguna prueba concreta, realmente sabemos? Todo es como esto – es un recuerdo – incluso mientras está sucediendo. Es muy difícil realmente estar seguros de algo. Y entre más cerca veamos la vida, tanto más extraña resulta. La verdad es que hay tantas cosas que simplemente no tienen sentido, y nosotros solamente nos dedicamos a lo nuestro y realmente no lo vemos, pero es la verdad. Las cosas parecen muy reales, pero pasan rápidamente.  Quiero decir, no podemos encontrar realmente ningún momento antes de que este ya haya pasado. En el momento en que dije esta frase, ya pasó. ¡Y este también! ¿Y a dónde se fue? ¿Alguna vez has pensado – a dónde se van todos los minutos utilizados? Si la respuesta es “a ninguna parte”, entonces, ¿cómo sabemos que no estamos en “ninguna parte” incluso ahora? Y si la respuesta es “a alguna parte”, entonces ¿dónde estaría eso? Y si estuviera en “alguna parte”, entonces cómo quedaría algún espacio sobrante para ESTE momento, dado que ha habido una cantidad infinita de momentos pasados que llenarían todo el espacio en el que cabría este momento. Entonces, realmente no tiene sentido. Todo es muy extraño, algo así como un sueño.

En la práctica de la meditación – y realmente puedes apreciar este enunciado en la meditación – se puede llevar a cabo este experimento para ver si se puede atrapar el principio de cualquier pensamiento, justo antes de que surja, sólo su principio, o de una emoción, o de un sentimiento. Ver si se puede decir: “Ah, ¡allí! ¡Está empezando justo allí!”  Creo que descubriríamos que realmente es imposible hacerlo. Primero, tal vez no haya ningún pensamiento, pero luego, ¡Boom! – ya estás en la mitad de un pensamiento. No tuvo un principio, sólo está allí, como si hubiera estado ahí siempre. Y no puedes decir de dónde vino y luego ya se fue, y no sabes cuando empezó a irse o a dónde se fue. Es realmente imposible atrapar un pensamiento antes de que surja o después de que pase. Y es imposible ver tu propia mente o ver realmente que tienes en mente, porque todo es como un sueño.  Aparece y desaparece, y no sabemos de dónde vino y a dónde se va. Entonces, lo grandioso de este slogan es que es un alivio tan maravilloso, como dije antes. No tenemos que preocuparnos tanto por todo. Podemos alegrarnos un poco, relajarnos y disfrutar la vida.  Incluso las peores cosas pueden tener un poco de humor en ellas: “Sí, esto es realmente terrible, pero tampoco es tan malo, es como un sueño. Realmente no puedo atraparlo o decir que realmente está allí. Así que, tal vez no me tiene que afectar tanto como pensaba.”

De tal forma que todo es realmente como un sueño – esa es la verdad.  Y por lo tanto, cuando sabes esto y estas molesto o enojado, o es un día en el que realmente estás furioso contigo mismo y te estás atormentando por alguna razón, te puedes alegrar y disfrutar de una buena carcajada. Todo está pasando; todo problema ya ha sido resuelto, incluso mientras se está desarrollando.

El segundo slogan es: “Examina la Naturaleza de la Consciencia aún No-nacida”. Si todo es sólo un recuerdo pasajero y realmente no puedes atrapar nada, como en un sueño - ¿Quién dice que esto es así? ¿Y quién sabe todo esto? ¿Quién está consciente de ello? ¿Quién esta escuchando mis palabras ahora mismo? Bueno, todos sabemos la respuesta a estas preguntas, la respuesta es “¡Yo! Yo estoy escuchando estas palabras. Estoy consciente del hecho de que todo es como un sueño, dudo un poco de eso, pero estoy consciente que tú afirmaste eso”. Eso es lo que decimos. Pero, ¿realmente hemos examinado a fondo esta cuestión? Te invitaría a que en tu cojín de meditación te encontraras a “ti mismo”, encontraras a un “alguien” definido, concreto, identificable ahí adentro. Creo que encontraras que esto no es algo tan fácil de hacer. Puedes encontrar muchos pensamientos y emociones, sensaciones, opiniones y experiencias sensoriales, pero creo que es muy difícil encontrarte a “ti”. Cuando te sientas en tu cojín, si repentinamente, por alguna razón, tu mente se quedara muy muy calma y solo estuviera el sonido del océano y simplemente un sentimiento de presencia, y nadie se quejara y no hubiera historias sucediendo en tu mente, si solamente hubiera consciencia, incluso si no hubiera nadie que te felicitara por eso; si tuvieras un momento como éste en tu cojín, te resultaría instantáneamente claro que la consciencia es algo muy profundo y extremadamente misterioso y que realmente no sabemos de dónde viene o ni siquiera lo que es. Tenemos una palabra en nuestro lenguaje – “consciencia” – pero verdaderamente, nadie sabe lo que esta palabra significa. Es una palabra que simplemente cubre nuestra confusión. Entonces este es el slogan, “Examina la Naturaleza de la Consciencia aún No-nacida”. 

Seguimos con el tercer slogan. Si eres un abogado, sabes que cuando tienes un juicio y le pides a las personas involucradas que recuerden lo que sucedió, no es tan fácil y claro para ellos.  Así es que el slogan es, “Auto-libera Incluso al Antídoto”. Me doy cuenta que estas palabras no tienen mucho sentido así es que voy a explicarlas, no se preocupen. Lo que esto significa, más o menos, es lo siguiente: ¡olvida los dos últimos slogans! Pero que quede claro. Yo ahora sólo estoy habla y habla acerca de estas cosas; sería una historia muy diferente si realmente tomáramos estos slogans y meditáramos en ellos durante una semana o un mes o más. Entonces los apreciaríamos de manera diferente. Así es que imaginemos por un momento que hiciéramos eso. Realmente apreciaríamos que ya no estamos tan seguros de lo que hasta entonces habíamos considerado como certezas absolutas. Sólo tendríamos una sensación de la naturaleza pasajera de todos los momentos de nuestras vidas. Empezamos a darnos cuenta que nuestra vivencia usual del yo no es más que una especie de hábito mental que puede no tener nada en lo que sostenerse en nuestra consciencia.  Así es que tal vez comencemos a pensar: “¡Esto es grandioso! Todo esta vacío; todo es un sueño, tal como lo dice el slogan. No hay ninguna persona ahí adentro que sea lo que yo pensé que era antes, así es que estoy libre de todo eso”. Por lo tanto, lo que este slogan esta diciendo es que si accedemos a pensar de esta manera, ahora estamos atrapados otra vez. Sólo intercambiamos un conjunto de conceptos confusos por otro conjunto de conceptos confusos. Y otra vez hemos congelado el río de nuestras vidas. Así es que el significado de este slogan, “Auto-libera Incluso al Antídoto”, es que no te ilusiones con la idea de la vacuidad de todo, porque incluso eso es vacío, y que no te ilusiones con el hecho de que todo es sólo un sueño, porque eso no es real; y olvida que tan grandioso es ser un Don-nadie porque eso sólo es otra forma de ser alguien otra vez. Así es que, en otras palabras, en todo momento, asegúrate de abrir la mano y dejar ir. La verdadera marca de nuestra práctica es que dejemos ir incluso nuestra práctica.

El siguiente slogan nos da una alternativa sobre esto y dice: “Descansa en la Apertura de la Mente”. Esta es una práctica de meditación muy hermosa. Es una especie de meditación más allá de la meditación. No meditar con nada o sobre nada, no tratar de hacer nada. Es sólo descansar en la apertura de la mente. Algunas veces, en Zen, llamamos a esto “no saber”. Significa que no necesitamos saber todo, todo el tiempo. No tenemos que entenderlo todo. Podemos sólo inhalar y exhalar y dejar ir, tan sólo confiar en nuestra vida, confiar en nuestro cuerpo. Llegamos a la práctica pensando que nuestro cuerpo es sólo nuestro cuerpo, o nuestra respiración sólo nuestra respiración, sólo yo – mi cuerpo, mi respiración - pero después de un tiempo nos damos cuenta que todo esto es mucho más que eso. Este cuerpo y esta respiración son el proceso de la vida que todos estamos compartiendo, y no tenemos que ser dueños de él, y no tenemos que controlarlo, y no tenemos que arreglarlo, y no tenemos que hacerlo correctamente. Podemos sólo descansar en él y dejar que nos lleve. Y podemos confiar en este proceso, podemos confiar en él completamente.

De tal modo que estos son los slogans de Bodhicitta Absoluto. Tratamos de practicarlos para poder expandir el espacio en el que estamos viviendo y derrumbar los muros que hemos estado levantando durante tanto tiempo, tal vez sin saberlo, estas paredes que nos han estado causando tanto pesar y pena y soledad. Estas paredes que nos causan dolor, pero que también les causan dolor a los otros. Cada uno de nosotros podría ser una fuente de gran alegría para uno mismo y también para todos aquellos que nos conocen. Tal vez sepas de alguien que es alegre de esta manera, y que siempre que te encuentras con esa persona simplemente te sientes feliz. Una persona como esa es una bendición para el mundo. Y no hay ningún motivo por el que no podamos ser esa persona. ¿Por qué será que todos nosotros no hemos estado haciendo eso todo el tiempo? Debido a los muros que hemos construido.  Una vez que podamos simplemente descansar en la apertura de la mente, sentiremos que estamos protegidos. Sentiremos que no sólo somos amados, sino que el amor está implícito en la naturaleza de lo que somos, por lo que nunca estamos alejados de él. Y cuando sabemos esto, ahora, AHORA, podemos arriesgarnos a querer y a amar. Ahora ya no tenemos que tener miedo, nadie nos puede lastimar. Nuestro amor siempre será recibido y siempre será reparador. Al constatar esto es que podemos empezar a practicar Bodhicitta Relativo.

 

 

 

      Bodhicitta Relativo

por Zoketsu Norman Fischer

Plática # 3, Mar de Jade, Abril 2009

 

 

Con base en nuestra contemplación de Bodhicitta Absoluto, nuestra consideración del hecho de que real y verdaderamente las cosas son como un sueño y que, realmente, todo siempre ha sido amor, ahora estamos listos para trabajar con Bodhicitta Relativo, que es una práctica maravillosa y hermosa, aunque también un poco difícil y un poco dolorosa. Así es que tendremos que hacerlo despacio y con cuidado. Y eso es debido a que para poder amar efectivamente a gente real en la forma en que realmente son, en este mundo en el que vivimos, como realmente es, vamos a tener que aceptar cierta dosis de dolor y dificultad. Simplemente, de nada sirve amar a alguien y luego decirle: “Bueno, ‘Ahora te estás poniendo un poco difícil,’ o tal vez, ‘Ahora estás enfermo’, ‘Ahora te estás muriendo’, o tal vez ‘Ahora estás muerto’. Y entonces, debido a estas condiciones, se me está haciendo un poco difícil amarte, así es que creo que buscaré a alguien con quien no sea difícil, que no esté enfermo, que no se esté muriendo, para amarlo y me olvidare de ti por ahora, porque esto se está volviendo desagradable”.

Desde luego, la gente hace esto todo el tiempo, pero al verlo tenemos que concluir que eso no parece ser amor verdadero. Porque todos entendemos que amar realmente a alguien requiere que tengamos la capacidad para aceptar el dolor de la situación; de otra manera, no es realmente amor. Y aunque no haya dolor de este tipo, generado por la evitación, si hay amor, eventualmente el amor traerá dolor. Porque está garantizado que perderemos a quien amamos. No algunas veces, no a veces sí y a veces no, pues el 100% de las veces perderemos a quien amamos.

Así es que una de las cosas que a menudo le digo a la gente, una frase que inventé yo es: “Oh, ¿quieres entender el sufrimiento? Entonces hay una manera segura de hacerlo - ¡simplemente ama! Entonces entenderás el sufrimiento.” La cosa es que también lo podemos plantear al revés: “Si quieres entender el amor, entonces tienes que entender el sufrimiento.” Esta es realmente la verdad, y es por eso que la práctica de Bodhicitta Relativo es maravillosa y también un poco difícil, de la mismo modo que el amor es maravilloso y también un poco difícil.

Este texto que estamos estudiando, “Los Siete Puntos del Entrenamiento Mental” es muy famoso por introducir una práctica de meditación llamada “enviar y recibir”. Toda forma de budismo tiene sus prejuicios culturales, y en la práctica del Zen, el prejuicio es ser anti-técnica. A nosotros, los practicantes del Zen, no nos gustan las técnicas. Pensamos: “¡Por qué debemos tener técnicas especiales, por qué no sólo nos sentamos allí y respiramos? Solo sentarnos allí y respirar y ver qué pasa”. Todo lo demás nos parece un poco demasiado rebuscado. Así es que en la práctica del Zen, si practicamos técnicas especiales, siempre las tomamos a la ligera, sin preocuparnos demasiado por ellas o sin tomarlas muy en serio. Sin embargo, sería igualmente insensato nunca usar alguna técnica, eso es tener un principio dogmático contra cualquier técnica. Sería tan insensato como obsesionarse con alguna técnica, sentir que nuestro bienestar espiritual va a estar asegurado de alguna manera si dominamos alguna clase de técnica; o al revés, que de alguna manera nuestro camino espiritual será destruido porque no podemos dominar cierta técnica – es una idea algo ridícula pensar así.

Es con este prejuicio anti-técnica y bajo este espíritu que nos adentraremos en esta técnica.  Hay dos enunciados que describen la práctica de “enviar y recibir”, que en tibetano se le denomina “Tonglen”. Estoy seguro que muchos de ustedes han oído hablar de esto y probablemente la practicaron alguna vez anteriormente. Los dos enunciados son estos: el primero dice, “Enviar y Recibir se Debe Practicar Alternativamente: Estos Dos Deben Montarse en la Respiración”. Ese es el primero, y el segundo dice: “Empieza la Secuencia de Dar y Recibir Contigo Mismo”. Así que esos son los dos enunciados con los que vamos a trabajar en esta práctica.

Esta es una técnica para desarrollar la compasión directamente con el corazón. Y la palabra compasión en inglés, así como en español, literalmente significa, “sentir pasión, sentir dolor”. Pasión significa “dolor”. Ese es el significado de la palabra pasión. En general pensamos en la compasión como algo dulce y agradable, positivo y maravilloso; todos quieren ser compasivos. Y es cierto – la compasión es un sentimiento maravilloso, se siente bien ser compasivo – pero nos olvidamos que la compasión real está basada en un sentimiento de dolor, que nos permitimos realmente tomar el dolor de otro y la compasión y el amor resulta de eso. Sin embargo, resulta que realmente es imposible tomar el dolor de otra persona a menos que podamos tomar nuestro propio dolor. Tal vez, si alguna vez has estado enfermo o necesitando compasión, puedes haberte dado cuenta que hay gente que piensa que están siendo compasivas, pero te puedes dar cuenta sin temor a equivocarte que están realmente aterradas de su propio dolor. Y cuando tienes la necesidad de compasión, la gente como esa, quizá sean bastante molestas para ti, aunque ellos genuina y sinceramente creen que están siendo compasivos, porque no puedes tener realmente compasión por otra persona, realmente no puedes recibir el dolor de otra persona a menos que puedas recibir el tuyo propio.

Entonces esta práctica de “enviar y recibir” tiene dos propósitos principales. Primero, entrenar nuestros corazones para hacer lo que usualmente no quiere hacer: ir hacia, en vez de alejarse de, lo que es difícil en nuestras propias vidas; y segundo, darnos cuenta que nuestro profundo sufrimiento humano y el sufrimiento de otros no son diferentes. Si realmente recibimos nuestro propio sufrimiento encontraremos en este el sufrimiento de otros. Y lo opuesto también es cierto. Así es que esto permite percatarnos de la necesidad de recibir el dolor para que podamos abrir nuestros corazones.

La práctica de “enviar y recibir” realmente empieza y termina con la asunción del enunciado antes mencionado: “Descansa en la Apertura de la Mente”. Entonces, inhalamos y exhalamos, y cuando exhalamos, dejamos ir completamente. Nos abrimos a una liberación de todo y a una confianza en todo, sólo abriéndonos cuando exhalamos, descansando en la apertura natural de nuestro ser y de todo. Y de cierta manera, esto no es muy difícil, no es gran cosa. No es colorido, no es espectacular, no es algo grande. Es sólo una apertura tranquila y un dejar ir. Y es como si estuviéramos flotando, flotando en las aguas de la realidad. Así es como empezamos esta práctica.

Luego practicamos “enviar y recibir”. Se deben practicar alternadamente, se deben montar en la respiración. Así, en la siguiente inhalación, aspiramos el dolor y el sufrimiento.  No sólo no lo evitamos, en realidad lo incorporamos a nuestro cuerpo mediante la inhalación. Engullimos todo el sufrimiento y el dolor. Puede que esto sea algo difícil de hacer, pero con la práctica, lo podemos lograr. Después, desde luego, no sólo inhalamos, también exhalamos, y cuando exhalamos, algo sorprendente sucede, exhalamos una dicha hermosa, y tranquilidad y ligereza, y un poder sanador, como si estuviéramos exhalando una luz sanadora. La idea es que estamos enviando esta luz sanadora a nosotros mismos y a muchos otros. Y la razón por la que esto funciona así es que, como decíamos anoche, Bodhicitta Absoluto es la naturaleza real de nuestro cuerpo humano, entonces, nuestro cuerpo tiene la capacidad de inhalar el sufrimiento y transformarlo en sanación. Así es que cuando estamos dispuestos a inhalar el sufrimiento, somos capaces de transformarlo; y ahora, cuando exhalamos, ya no es sufrimiento, no estamos exhalando sufrimiento, estamos exhalando esta luz sanadora, porque el sufrimiento se ha transformado en esa luz sanadora. Así que esa es la parte de enviar: estamos enviando energía sanadora al mundo. Y eso ocurre a partir de aquella asimilación del sufrimiento del mundo en nuestros propios cuerpos por medio de la inhalación. 

Como dice el otro enunciado, este proceso empieza con uno mismo. Uno comienza inhalando su propio dolor y sufrimiento. Cualquiera que sea nuestro dolor y nuestro sufrimiento, lo inhalamos. Cualquiera que sea nuestra ira, o nuestro miedo, o nuestra confusión, o nuestra pena, o nuestra pérdida, o nuestro resentimiento, tal vez nuestro odio hacia alguna persona, o lo que sea, lo inhalamos. O tal vez tengamos alguna enfermedad, entonces inhalamos esa enfermedad, inhalamos el veneno de esa enfermedad y lo digerimos completamente, y después exhalamos sanación y energía dichosa hacia uno mismo, uno la regresa a sí mismo. Por lo tanto, el proceso empieza así, practicando con uno mismo, y luego después de practicar así por un tiempo, practicamos con alguien a quien conozcamos.  Tal vez alguien que está enfermo o que tiene éste o aquel problema, alguien que nos importe y a quien queramos ayudar realmente; así es que inhalamos su sufrimiento y exhalamos un alivio sanador. Y entonces, después de que hemos practicado eso por algún tiempo, lo siguiente es que inhalamos todo el sufrimiento. Esto significa la masa de sufrimiento de todo el mundo – inhalamos todo eso – y luego exhalamos sanación y alivio. Por último, al final, descansamos una vez más en la apertura de la mente, regresamos a la práctica con la que iniciamos.

Así es que estos son los pasos de esta técnica de “enviar y recibir”. Y puede ser algo difícil al principio. Puedes notar una resistencia a inhalar tu propio dolor y puedes sentir que inhalar el sufrimiento de todo el mundo es algo imposible. Por ello, cuando realizas esta práctica, no debes pensar que estos sentimientos que tienes no deban estar allí. Lo cierto es que nuestra práctica es siempre muy realista. Uno tiene que ser muy honesto con lo que está sucediendo. Y cualquier cosa que esté allí en cualquier momento es exactamente lo que se supone que debe de estar allí. De otra manera, ¿por qué estaría allí?  ¿Habría alguna especie de error en la realidad? “¡Upps!, es un error”. No, pensar así no tiene sentido. ¡Está allí!” Y si está es porque debe de ser que se supone que esté allí, y cualquier otra idea es una confusión de la mente. Así es que si al hacer esta práctica sientes resistencia y la odias, por ejemplo, inhalas eso también, y conviertes eso también en sanación. Por otro lado, si cuando estás haciendo esta práctica la sientes como algo verdaderamente imposible, si este es el caso, no te preocupes, puedes regresar a la práctica habitual, centrada en la postura y en la respiración. Puedes olvidarte de este asunto del sufrimiento y todo eso. Entonces realmente lo podemos intentar. ¿Quieren hacerlo? ¿Están listos? Hagámoslo ahora.

Empecemos por tomar nuestro cojín y encontrar una buena postura de meditación, sentir el cuerpo, sentir la respiración por un momento. Atravesaremos por todas las partes diferentes que acabo de explicar y al final de cada sección, sonaré una campana y pasaremos a la siguiente parte. Comienza por descansar tu mente en la naturaleza suave y abierta del corazón. Cuando exhales, déjate ir completamente, y déjate flotar y renunciar a todo esfuerzo y actividad, sólo permanece presente en la exhalación… [Pasa un tiempo y suena la campana]. Y ahora cuando inhales, imagínate a ti mismo inhalando tu propio dolor y sufrimiento, todo el dolor y el sufrimiento de tu vida. Cualquier pena, o miedo, o anhelo, o infelicidad en tu vida. Imagina que la estás inhalando, como si fuera una especie de sustancia, una sustancia oscura y pegajosa que estás absorbiendo en tu propio cuerpo. Y deja que esta sustancia entre no sólo a través de tu nariz mientras respiras, sino imagina que viene de todas partes y entra por todos los poros de tu cuerpo y que llena todo tu cuerpo. Y cuando exhales, imagina que estas exhalando no sólo a través de tu nariz, sino a través de todo tu cuerpo. De todos los poros de tu cuerpo emana una luz maravillosa y hermosa, y también tranquilidad y alivio, imagina una sustancia que envuelve tu cuerpo y te sana. Así, inhalando sufrimiento y exhalando alegría y tranquilidad... [Pasa un tiempo y suena la campana].

Ahora, piensa en alguien que conoces, alguien que te importa. Tal vez es alguien que esté gravemente enfermo, o alguien que justo ahora tiene alguna angustia real, o dolor en su vida, o tal vez es alguien que haya muerto recientemente. Cuando inhales, tal como lo hiciste antes, inhala la angustia y el dolor de esa persona como si fuere una sustancia real, alguna sustancia oscura y pegajosa que estas inhalando a través de tu nariz y a través de todo tu cuerpo, literalmente extrayéndolo de esa persona hacia tu propio cuerpo. Y cuando exhales, exhala la claridad y los hermosos rayos sanadores que salen de todo tu cuerpo hacia esa persona y la penetran... [Pasa un tiempo y suena la campana].

Y ahora, imagina la masa de sufrimiento de este mundo, toda la opresión y la enfermedad, la necesidad y la carencia, todos los problemas y los conflictos en las familias y en las comunidades y en las naciones, y la guerra, la peste y la destrucción, e inhala todo eso como una sustancia oscura, deja que todo entre en tu cuerpo. Y entonces tu cuerpo se transformará y exhalara tranquilidad y alegría y sanación, una luminosidad, una tranquilidad que se extenderá desde tu cuerpo radiando hacia todos los rincones del mundo, llevando paz y sanación a todos sus confines... [Pasa un tiempo y suena la campana].

Y ahora, por último, regresamos a donde comenzamos, a través de una exhalación dejándonos ir al gran océano del ser, sin sufrimiento y sin nada que inhalar ni nada que exhalar, solamente descanso y una liberación completa... [Pasa un tiempo y suena la campana].

Les agradezco haber estado dispuestos a practicar de esta forma antigua y hermosa.

Cuando conocemos a otra persona en este mundo, quienquiera que sea, ya sea una persona rica y poderosa, o una persona que es pobre y no tiene nada y está oprimida, podemos estar seguros de estar conociendo a alguien que conoce el sufrimiento, que ha sufrido. Para algunas personas que conocemos –y tal vez nosotros estemos entre estas– el sufrimiento puede ser muy fuerte y muy devastador, y puede darle un giro a nuestras vidas con el cual viviremos por el resto de nuestros días.  Pero en cierta manera, y esto es cierto para todos, incluso si el sufrimiento no es tan fuerte, hemos desarrollado el hábito de darle la espalda a nuestro propio sufrimiento. Este es el mecanismo de defensa más natural del mundo: darle la espalda al sufrimiento. Todos hacemos eso. Nos distraemos con juegos, o con conductas destructivas, o con alcohol, o con lo que sea, o desarrollamos un corazón muy tieso o una cabeza muy necia y simplemente lo negamos e imaginamos que el sufrimiento no está allí, incluso, a veces, ni siquiera sabemos que se encuentra allí. O bien sabemos que está allí pero nos decimos: “Bueno, tenemos que ser fuertes y llevarla bien en este mundo,” entonces construimos una armadura gigante para encarar los sufrimientos bien resguardados. Cualquier estrategia que utilicemos, el resultado siempre será el mismo, lo principal es: “nunca enfrentarnos al sufrimiento; nunca verlo de frente a la cara.”

Es un hecho: no queremos enfrentar nuestro propio dolor, y nos olvidamos del inmenso sufrimiento que hay en el resto del mundo. Ciertamente no queremos enfrentar eso. Parece totalmente imposible darle la cara al sufrimiento de todo el mundo y de toda la gente. Así es que, naturalmente, no lo hacemos. Y no nos podemos culpar a nosotros mismos ni a nadie más, es algo muy lógico; es la manera obvia, y sin embargo, debido a esto, sólo estamos sufriendo más, y debido a esto estamos limitando nuestra capacidad para amar. Por lo tanto, esta práctica de “enviar y recibir” es para entrenar a la mente, a pesar de su resistencia, a darle la cara, en lugar de la espalda, a lo que es difícil. Es como mandar nuestro corazón al gimnasio, levantar pesas, hacer ejercicio para no dar la espalda al dolor, haciendo que poco a poco nuestro corazón acepte afrontar el sufrimiento.

Aquí es donde entra un último enunciado, vinculado a la categoría de Bodhicitta Relativo, del cual me gustaría hablar. Este dice así: “Tres Objetos, Tres Venenos, Tres Semillas de Virtud”. Ese es el enunciado, y no necesita mucha explicación. Los “Tres Objetos” se refieren las tres categorías en las que caería cualquier objeto que pudiéramos encontrar – y por “objetos” no sólo entendemos los objetos físicos externos, sino todos los objetos internos también.  Así es que cualquier clase de objeto que alguna vez pudiéramos encontrar en nuestras vidas, caería dentro de una de estas tres categorías. El objeto sería atractivo para nosotros, o sería repulsivo, o sería neutral de alguna manera. Entonces, cualquier cosa que entre en nuestra consciencia va a provocar una reacción de nuestra parte: nos va a gustar pues la encontraremos significativa, valiosa y atractiva; nos va a disgustar porque no es atractiva; o no nos importará de una manera u otra. Quizá incluso podamos sentir tanto atracción como repulsión simultáneamente, teniendo así una especie de confusión. Esto sucede muy a menudo, particularmente en las relaciones humanas. En otras palabras: ante cualquier cosa con la que nuestra consciencia entre en contacto habrá una reacción. Esos son los “Tres Objetos”.

Los “Tres Venenos” son la avaricia, el odio y el engaño. Estos tres venenos se relacionan con los tres objetos, porque cuando percibimos un objeto que nos gusta y al que nos sentimos atraídos, entonces lo queremos, y la codicia surge naturalmente. Y cuando encontramos un objeto que no nos gusta o que no es atractivo, entonces surge la aversión y el alejamiento. Y cuando un objeto tiene ambas o bien no nos importa, entonces surge una especie de confusión o neutralidad de la mente, una reacción ambivalente y turbia.

Todo esto describe casi por completo la base de la vida humana ordinaria.  Naturalmente, con las cosas que nos gustan, nuestra idea predominante es: agarremos esas cosas y aferrémonos a ellas para tenerlas por siempre. Y con las cosas que no nos gustan o que encontramos repulsivas, la idea que tenemos es: deshagámonos de ellas, hay que quitárnoslas de en medio, mudémonos a otra ciudad o hagamos lo que sea con tal de librarnos de ellas. En cuanto a las cosas que nos confunden o que nos son neutrales, simplemente las ignoramos. Esto es lo que opera de manera natural en la forma con que todos tratamos de vivir. Mucho de esto es inconsciente, y otro tanto es consciente, así que en base a estos mecanismos hacemos nuestras elecciones.

En general, no elegimos las cosas que no nos gustan, sino que elegimos las cosas que nos gustan, y tenemos cierto control sobre esto, pero desafortunadamente no el suficiente ¡y ese es el problema! Porque muchas veces algo que nos gusta quizá no lo vayamos a poder tener. O tal vez si lo tenemos pero lo perdemos, por ejemplo, alguien nos lo quita. Y algo que definitivamente no queremos, ¡ahí está!, viviendo en nuestra casa.  Entonces, este es el problema, que esta manera de proceder ante las cosas, aferrándonos a ellas, expulsándolas, o fingiendo indiferencia, no es un enfoque exitoso. Quiero decir, es exitoso hasta cierto punto, pero no lo suficiente. Siempre resulta que nuestros esfuerzos por controlar al mundo para hacerlo conformar a nuestros designios finalmente no tienen éxito; y aún teniendo la suficiente experiencia en controlar al mundo siempre nos damos cuenta de que no funciona del todo, y esto nos convierte en seres bastante infelices, produciéndose una imagen del mundo que lo hace ver como un lugar hostil e injusto, y hasta podemos volvernos bastante paranoicos, o alterarnos ante casi todo. Porque una vez que decidimos que el mundo es un lugar hostil e inhóspito, las cosas se empiezan a poner peores y peores.

Esa es la forma típica en la que vivimos. Y si alguna vez te preguntas por qué el mundo es tan confuso y ambivalente y violento, encuentras esa respuesta, y como bien sabemos, después de un tiempo, esta manera de proceder se vuelve no sólo un asunto personal, sino que se arraiga en las instituciones y en la política. Y muy pronto nos vemos envueltos por un embrollo realmente inextricable. Además, se trata de un mecanismo que opera en un nivel relativamente consciente tanto como en un nivel inconsciente, profundamente arraigado, y en tal nivel no hay pretensiones de control o de racionalidad, ni nada parecido. Así es que nos encontramos a nosotros mismos envueltos en y desconcertados por condiciones internas que son bastante perturbadoras.

Probablemente todo lo que acabo de decir ya lo sabían y es por eso que se han decidido a sostener una práctica. Porque han notado estas cosas y se han dado cuenta de que debe de haber una manera mejor, pues al hacerte consciente de los tres venenos: la avaricia, la aversión y la ignorancia, nace el deseo de deshacerse de ellos. Así es que tomamos un camino espiritual para tratar de escapar del dilema humano. Pero a través del enunciado que estamos revisando se propone algo espantosamente diferente. Esta frase también indica que los tres objetos y los tres venenos son las tres semillas de la bondad, las tres semillas de la virtud. En otras palabras, todos nuestros enredos y nuestros problemas son tesoros. Shunryu Suzuki Roshi dijo algo maravilloso acerca de esto. Dijo: “Para un estudiante de Zen, una hierba en el jardín es un tesoro”. Y él solía ir de compras a la tienda de comestibles y compraba las peores verduras, las que estaban a punto de echarse a perder, esas eran las que compraba en la tienda.  Entonces, en otras palabras, nuestro sufrimiento, nuestros líos, nuestros problemas, las cosas que realmente no nos gustan y de las que nos queremos deshacer son en realidad tremendos tesoros para nosotros. Porque llegamos a entender, realmente vemos la verdad con nuestros ojos, que algo que es muy doloroso y difícil tiene el potencial para traernos grandes alegrías y riquezas espirituales en la medida en que accedemos a transformarnos.

Así es que pueden ver como este enunciado se lleva bien con la práctica de “enviar y recibir”, pues la práctica nos enseña que nuestro dolor y las dificultades en esta vida, nuestro propio dolor y el dolor de otros, son la puerta que nos conduce por el camino del amor. Realmente nuestras aflicciones no son algo negativo. Piensa en la diferencia que haría esto en tu vida si realmente supieras que si, al ocurrir cosas que no te gustan o que son difíciles y dolorosas, en lugar de quejarte y tratar de cambiarlas, o en vez de echarle la culpa a alguien más y pelear, tuvieras un profundo sentido de aceptación, si estuvieras dispuesto a inhalarlo completamente y transformarlo en algo sanador a través de tu cuerpo, la vida sería diferente. Supón que entiendes que todo tu dolor y sufrimiento son la materia prima para la transformación y la sanación. Esta es la promesa de la práctica de Tonglen, la práctica de “enviar y recibir”.

Si quieres o te gusta hacerlo, en algunas ocasiones puedes practicar de esta manera, y en otras sólo practicar con la respiración y la postura como normalmente lo hacemos.

 

 

      Transformación de Malas Circunstancias

por Zoketsu Norman Fischer

Plática # 4, Mar de Jade, Abril 2009

 

 

Bueno, espero que todo lo que he dicho hasta ahora tenga sentido para ustedes, porque realmente estoy tratando de darle sentido y me gustaría que mi plática ayudara un poco y no sólo sea hablar por hablar. Pero también reconozco que cuando piensas en lo que estoy diciendo puede parecer un poco extraño. El punto de vista de la práctica comparado con la manera ordinaria de ver las cosas puede parecer un poco raro. Yo hablo acerca de una visión trágica de la vida; toda la pena, todo el sufrimiento y la pérdida que son parte inevitable de este mundo loco e impermanente y me preocupa que tal vez te deprimas un poco.

Y luego digo: “Esta es la circunstancia más feliz, es algo realmente disfrutable”.  Así es que es algo raro, supongo. En otras palabras, pareciera que estoy hablando de esta visión de la vida que siendo realmente más trágica de lo que podemos llegar a saber, es simultáneamente no trágica. Lo cual supongo que es raro.

Y también es raro, cuando piensas en ello, que todos estemos tratando de evitar los problemas y qué esto parezca lo más lógico. Todos queremos evitar los problemas, y debemos evitar los problemas, siempre que sea posible. Pero también podemos amar los problemas, abrazar los problemas, estar agradecidos por los problemas y ver los problemas como la práctica suprema, la manera suprema para desarrollar el amor.

Así es que no sé si puedas ver esto, pero parece algo raro cuando piensas en ello, y te hace pensar, “¿Qué está diciendo?  ¿Es de esta manera o es de aquella otra?”.  Bueno, tal vez algunas veces es de esta manera y algunas veces es de aquella manera. O tal vez siempre es de ambas maneras, o quizá no sea de ninguna manera. Así es que probablemente mi plática tenga sentido y no tenga sentido a la vez.

Pero, a pesar de todo esto estoy confiado en que lo entiendes por completo, porque creo que todos entendemos intuitivamente que simultáneamente la vida tiene y no tiene sentido.  Todos vamos a encontrar lo que estamos buscando, pero no buscándolo, aunque no podremos dejar de buscarlo.

Una de las cosas grandiosas de este texto de los “Siete Puntos del Entrenamiento de la Mente” es que se aplica a toda nuestra vida y no sólo a nuestra práctica en el retiro.

Como espero que todos estemos sintiendo, puedes aprender algunas cosas importantes en el retiro, y creo que en este retiro todos vamos a tener experiencias que nos cambiarán para siempre.

Ahora, tu sabes que me desagrada mucho dramatizar, pero realmente es verdad que todos, especialmente la gente nueva, la gente que nunca se ha sentado en un retiro antes, dejarán este retiro con una nueva vida. Algo va a suceder esta semana que cambiará su vida para siempre y será imposible regresar al modo que tenía antes.

Entonces, la práctica en el retiro es muy importante en nuestro camino, es una práctica fundamental.  Pero si crees que el retiro es la práctica y que luego se acaba, y que regresas más adelante para poder continuar estás realmente equivocado. Realmente la práctica no es acerca del retiro, ese no es el punto para nada. Seguro, el retiro nos da fuerza y nos inspira pero lo que importa no es este, es nuestra práctica cotidiana real, nuestra conducta o lo que hablamos, nuestros pensamientos y nuestras acciones. Y el texto habla acerca de estas dos cosas: tanto el retiro como lo que viene después del retiro. Meditación y no meditación.

Así es que hasta ahora, en los puntos uno y dos: “Practicar lo preliminar” y “Desarrollo de Bodhiccita”, más o menos hemos estado tratando con la parte del texto que tiene que ver con la meditación y la práctica en el retiro.

Después, en el punto tres, hemos visto los enunciados que tienen que ver con la práctica y la vida diarias. Y el tercer punto del “Entrenamiento de la mente” se llama “Transformar las circunstancias malas en el camino”.  Y hay seis maravillosos enunciados en este punto de los que quiero hablar.

El primer es: “Cuando el mundo está lleno de maldad, transforma todos los contratiempos en la vía”. Ahora esto suena como un trabajo muy duro. Y cuando lo escuchas por primera vez suena como algo totalmente imposible, pero ten en mente que este es sólo el primer enunciado del tercer punto del “Entrenamiento de la mente”.

Viene después de la práctica de los primeros dos puntos, después de que hemos establecido una práctica de meditación para nuestras vidas, después de que realmente hemos tomado en consideración esas cuatro reflexiones de las que hablamos el otro día: “lo precioso de la vida humana”, “la certidumbre de la muerte”, “la verdad del karma o la acción” y “la inevitabilidad del sufrimiento”. 

Así es que realmente asumimos ya estar reflexionando en esas cosas, que las hemos esclarecido y que las hemos llevado a nuestros corazones, y también que hemos estado practicando “enviar y recibir”, y hemos estado practicando con Bodhicitta Absoluto de la paz completa y la calidad como de sueño de la vida y hemos estado desarrollando la capacidad para recibir el sufrimiento y enviar sentimientos y alegría, así es que hemos hecho todo eso, y ya nos hemos acostumbrado a todo eso. Por lo tanto, cuando escuchamos este enunciado: “cuando el mundo está lleno de mal, transforma todos los contratiempos en el camino”, vemos que esto sí es absolutamente posible y que podemos practicar con esto.  Así es que no es tan imposible como pudo parecer al principio. Entonces, “Transforma todos los contratiempos en el camino”, es una frase que podemos repetirnos muchas, muchas veces y convertirla en un hábito de nuestra mente.  Para que cuando surja algo difícil, algún contratiempo o alguna pérdida, alguna agresión o un insulto que se interpone en nuestro camino, alguna pena, alguna desilusión, en cuanto llega a nuestras vidas – porque nos hemos entrenado en este enunciado– simplemente aparece en nuestra mente, como una de esos globos sobre la cabeza en las caricaturas.  Salta en ese momento, “convierte todos los contratiempos en el camino”, y en cuanto salta cambia la forma como nos estamos relacionando con nuestra aflicción.  Mientras que antes pensábamos: “Oh sí, eso es algo terrible y estoy realmente molesto con eso, etc., etc.”, ahora sabemos que esta es una emoción aflictiva que está surgiendo, que nosotros no somos esta emoción, no nos pertenece, no somos dueños de ella.  Es sólo una expresión natural del corazón humano.

Cuando alguien oprime el corazón humano duele, así es la manera como funciona, eso es todo lo que es el corazón.  Entonces en otras palabras, sentimos ese dolor, podemos sentir el insulto o la pena o lo que quiera que sea, pero simplemente decimos, “Oh, eso, así es como somos. Todos nosotros, todos somos así”.

De esta manera inmediatamente te perdonas a ti mismo por sentirte así y puedes sentir cierta gratitud por lo que estás experimentando.  Por ejemplo, te puedes decir a ti mismo: “Pero ahora estoy muy, muy enojado con ella; quiero decir, realmente siento la ira, pero sé que no es lo que soy, no me pertenece.  Esto es lo que sienten los humanos cuando suceden este tipo de cosas. Y en este preciso momento –cuando estoy sintiendo este enojo– probablemente hay millones de gentes en el mundo sintiendo esta clase de ira ante cosas similares. Y es algo maravilloso ser solidario con estas personas, entender y sentir lo que ellas entienden y sienten. Cuando están presentes las condiciones para la ira, esta surgirá y eso es lo que está sucediendo ahora. Así es que realmente estoy aprendiendo algo acerca de la naturaleza humana.”

Ahora, puedes pensar: “Sí, seguro, voy a pensar así cuando esté enojado”.  Pero te estoy diciendo que, poco a poco, llegas a pensar así.  Poco a poco puedes ver eso, que eso es verdad, estás menos enganchado con tu ira, o con lo que sea.  Y conforme continúes practicando con este enunciado veras que lleva tiempo, tal vez muchos años. Eso también es parte de la naturaleza humana. Espero que nadie te haya prometido que si sólo venías a este retiro por cinco días, todo sería perfecto después. Espero que nadie haya hecho este tipo de promesa. Quiero decir: sí dije que tu vida cambiará para siempre, y eso es verdad, pero cambia para siempre porque estás empezando algo, estas en el comienzo de ese cambio. Así es que seamos honestos. Estas cosas se tardan un tiempo, diez años, veinte años, treinta años. Y treinta años no es tanto tiempo.

Pero no es como si en el primer año estuvieras en el punto cero y para el treintavo estuvieras en el punto cien.  Pasas al punto dos, vas del uno al dos y al tres y luego al cinco, luego diez y luego ¡tres!  Dos, cero, veinte. Así.  Pero poco a poco, creo que realmente esto sucede. Empiezas a sentirte diferente en la vida. Y después de un tiempo ya ni siquiera necesitas el enunciado porque entiendes, entiendes que porque estás vivo, porque tienes un cuerpo humano, porque el mundo es un mundo material, porque la gente es gente, de tiempo en tiempo van a suceder cosas malas. Y necesitamos eso para nuestra práctica, necesitamos esos retos.

Entonces, cuando suceden cosas malas no te molestas ni te desanimas ni piensas que es un error terrible, piensas para tu interior: “Desde luego que es algo perfectamente natural.  Naturalmente, cuando estas cosas suceden me voy a sentir de esta manera”.  Y con ese espíritu puedes transformarlo en el camino.

Y la mejor cosa que conozco para ayudar con esto es hacer la práctica que hemos estado desarrollando esta semana y con la que siempre trabajamos en los retiros: simplemente regresar a la consciencia del cuerpo, regresar a la respiración, inhalar y exhalar conscientemente.  Date cuenta de tu cuerpo y de lo que estás sintiendo.  Y esto te ayudará a dejar a un lado tu reactividad y a entender realmente lo que está sucediendo contigo.

El segundo enunciado de este punto numero tres es uno muy famoso y dice: “Lleva todas las culpas ti mismo”.  Así es que esto es, una vez más, muy contra-intuitivo, no es lo que pensaríamos habitualmente. Lo que esto implica es que sin importar lo que ocurra, no importa qué, no culpes a nadie. No culpes a las circunstancias.  Cúlpate a ti mismo, sólo a ti mismo. Cómete toda la culpa, trágatela, y será bueno para ti, te hará más fuerte.

Hay una historia maravillosa acerca de esto en Zen.  No hacemos esto aquí en Mar de Jade, pero en el monasterio Zen existe la práctica de comer todas las comidas dentro del zendo, así es que las comidas son muy, muy formales, te sientas en meditación.  Tienes un juego especial de tazones con los que comes y toda la comida es un ritual desde el principio hasta el fin, muy solemne y muy formal y muy hermoso. Y también, tal vez te duelen las piernas y no te puedes mover porque puedes tirar la sopa. Así es que es una mezcla maravillosa de comida deliciosa y, en ocasiones, dolor en las piernas.

Como sea, esto es lo que se hace en un monasterio Zen desde hace mucho tiempo e incluso hoy en día. También en los monasterios el abad tiene un asiento especial y se le honra como una persona muy especial.  Bien, esos son los antecedentes que tienen que conocer para apreciar la historia.

Así es que un día en una de las comidas, los servidores entraron en la habitación con la sopa y en el estilo formal le sirvieron al abad, pero al introducir sus palitos chinos sacó la cabeza de una serpiente.  Esta no era una sopa de serpiente, así es que no se suponía que la cabeza de la serpiente estuviera allí.  Los monasterios Zen son vegetarianos, así es que nada de serpientes.  En otras palabras, esto era un gran problema, no quieres tener una serpiente en la sopa, mucho menos en el tazón del abad.

Se trata de una situación realmente problemática. Así es que todos estaban sorprendidos y molestos, de modo que llaman al cocinero principal del monasterio y el abad sostiene en alto la cabeza de la serpiente, y sin decir ni una palabra agarra la cabeza de la serpiente, se la traga y se va. Y ese es el final de la historia. La historia se llama, tragándose la culpa.

Es como el enunciado “Lleva todas las culpas a ti mismo”. ¡A comer!

Ahora bien, esta es una enseñanza muy sutil, porque culparnos a nosotros mismos y comernos la culpa no significa realmente lo que normalmente pensamos acerca de culparnos a nosotros mismos.  Porque, desde luego, uno de nuestros problemas es que constantemente nos estamos culpando a nosotros mismos.  Nos culpamos por todo, nos sentimos culpables por todo. Simplemente andar por ahí siendo una persona nos puede hacer sentir culpables. Así es que esto no es lo que queremos decir.

Incluso si alguien más tiene la culpa de lo que sucedió, quiero decir, que definitivamente tiene la culpa.  Y sabemos que tiene la culpa.  ¡Está claro!  Aún así no lo culpamos. Esta cosa sucedió y porque sucedió, ahora es una realidad. Y no negamos la realidad, hacemos uso de la realidad. Todo lo que sucede puede redundar en un beneficio si podemos entender cómo hacer que eso suceda.  Así es que esta es la forma en que lo vemos.

Entonces el punto es: tenemos una apreciación completa de todo lo que sucede, porque cuando estamos culpando a alguien lo que realmente estamos diciendo es: “No acepto que esto realmente sucedió.  Realmente no sucedió para nada.  Olvidemos lo que realmente sucedió y culpemos a esta persona”.

Bien puede ser su culpa, pero el punto es, aceptamos y apreciamos lo que ha sucedido y tomamos la responsabilidad completa de todo. ¿Qué podemos aprender de esto? ¿Cómo podemos hacer uso de esto para el camino? ¿Cómo hacer que nuestras vidas sean más fuertes y más hermosas? Entonces el punto es, no culpar; no culpabilidad sino responsabilidad y aceptación total, incluso si terminamos demandando a la persona que lo hizo, porque tal vez eso sea lo correcto, o pelear con esa persona, de alguna manera.

Esto no niega este principio, porque dentro de nosotros tenemos la aceptación total de lo que está sucediendo y aceptamos la responsabilidad total.  Reconocemos que nuestra vida es totalmente nuestra responsabilidad. Y además, que somos capaces de hacer lo que se tiene que hacer, que sin importar lo que hayamos pensado anteriormente en realidad tenemos la fuerza y tenemos la capacidad para hacernos cargo de nuestras vidas.

Así es que esta práctica de “Lleva todas las culpas ti mismo” es realmente una práctica hermosa, porque corta a través de todas nuestras quejas y nuestros lloriqueos y nos lleva a nuestra fuerza. Así es que el momento para aplicar esta práctica es exactamente el momento en el que te das cuenta de que tu mente está llena de culpas y quejas.  Entonces la idea no es que te sientas culpable: “Oh no, ahí estoy quejándome y se supone que debo juntar todas las culpas en uno y me estoy quejando y estoy lloriqueando”.  La idea es que cuando ves que tu mente se está quejando y está lloriqueando digas, “Oh, eso es excelente. Porque ahora puedo practicar el juntar todas las culpas en mí mismo”.

Cuando piensas en ello, ¿cómo es posible culparte de nada?  La única manera de que puedas culparte a ti mismo es si estás parado en algún lugar fuera de ti mismo, viéndote a ti mismo y diciendo: “‘Yo’, te equivocaste en eso”. Así es que esa es la única manera, y la única manera como te puedes culpar a ti mismo es si no eres tú mismo. Entonces, ¿quién está culpando a quién? ¿Y dónde estás cuando no estás dentro de ti mismo?

Así es que te estás saliendo fuera de ti mismo cuando te culpas a ti mismo. Así es que cuando ves que está sucediendo esto, te culpas a ti mismo o culpas a alguien más, o te quejas por algo; entonces debes cantar esta canción mexicana.  ¿Cómo va? “Échenme a mí la culpa de lo que pase…”

Como siempre lo sospeché, el viejo Dharma ya se encuentra en la cultura mexicana, sí, sólo tenemos que encontrarlo.

El tercer enunciado es el siguiente: “Se agradecido con todos”.  Esto no es muy difícil de entender, ¿correcto?  Se agradecido con todos. Y esto significa todos, no sólo los que te agradan, sino todos sin excepción. Y aunque suena muy simple y ordinario creo que es bastante profundo, porque, piensa en ello, literalmente ninguno de nosotros podría vivir incluso un segundo, no podríamos sostener nuestras vidas un solo instante, sin los demás.

Mi esposa y yo tenemos un nuevo nieto de seis semanas.  No puede hacer nada, no puede sostener su cabeza en alto, no se puede alimentar a sí mismo, y si tiene problemas no puede pedir ayuda. Si repentinamente se da cuenta de que su mano está en su boca y está mordiendo su mano, está pensando: “¿Qué es esto? ¿A quién le pertenece? ¿Nunca vi esto antes y qué está haciendo aquí?” Y entonces si le gusta y si se le sale de la boca y quiere regresarla, no puede descifrar como hacer eso.  No es su mano y no sabe de quién es.

“¿Y qué son todas estas cosas que están flotando frente a mí?”  No tiene la menor idea.  No podría vivir dos horas sin su madre. Necesita cuidado para cada necesidad que tiene.  Todos nosotros estuvimos en esa situación alguna vez, y alguna persona u otra debió haber hecho eso para nosotros, sin cuidados al cien por ciento no estaríamos aquí.

Pero no termina ahí. No crecemos y decimos: “Ahora me puedo cuidar yo solo.”  ¿Construiste tú la carretera por la que llegaste? ¿Fabricaste tú el avión o el automóvil que te trajo aquí? ¿Cosechaste la comida que te alimenta todos los días? ¿Ordeñaste a la vaca? ¿Pusiste los huevos? ¿Cómo vives?

Necesitas a otros en todo momento de tu vida, cada día. Puedes pensar: “Bueno sí, pero yo trabajo y gano dinero y pago todo. Así es que nadie me está cuidando, mi dinero es el que me cuida. Pero supón que tienes mucho dinero y no hay nadie más en el mundo más que tú. Tú y un montón enorme de dinero, ¿cómo sobrevivirías?

¿Podrías comer el dinero? Tal vez te pudieras construir una pequeña casa dentro del montón de dinero. De alguna manera podrías cubrirte de la lluvia y el clima con el dinero.  Pero entonces el viento hará que el dinero vuele, porque un clavo no es dinero, el dinero es sólo papel. Entonces, la única razón por la que el dinero tiene valor es porque hay otras personas. Así es que es cierto que no podemos pasar un sólo día sin otras personas.

Y eso es exactamente lo que las enseñanzas de la vacuidad y del budismo significan.  Significan que no hay tal cosa como vivir por uno mismo. Es como una imposibilidad lógica, como un pollo con labios. En mil millones de años nunca habrá un pollo con labios, y nunca habrá un ser humano sin otros. Es una idea imposible.

Incluso todos los pensamientos que pasan por tu mente vienen de otros, porque están en un idioma, ¿tú creaste ese idioma? No, vino de otros. Incluso tu sentido de ser una persona, ¿de alguna manera inventaste eso?  No, lo tienes porque creciste en una familia, creciste en una cultura.  Entonces todo pensamiento, toda palabra, cada momento de tu vida, literalmente, dependen de otros. Depende de la bondad de todo el mundo, depende de la tierra, del aire y del cielo; depende del océano y del agua.

Entonces, este enunciado “se agradecido con todos” es muy profundo. Yo tengo un querido amigo y maestro mío, el hermano David Seindl-Rast, al que probablemente menciono todo el tiempo. Es un monje benedictino austríaco, pero durante muchos años ha vivido en los Estados Unidos, y la gratitud es toda su práctica.

Y siempre dice que la gratitud es el corazón de la vida espiritual.  Incluso ya siendo mayor ahora –tiene alrededor de ochenta años– se ha entucismado mucho con el Internet.  Así es que creó una página Web www.gratefulness.org  Puedes buscarla en Internet; es un sitio completo de Internet acerca de la gratitud.

Así es que estos tres enunciados de los que he estado hablando: “convierte todos los contratiempos en el camino”, “junta todas las culpas ti mismo” y “se agradecido con todos” son lemas del Bodhicitta Relativo. Eso significa amor por los seres como los entendemos convencionalmente.  Eso significa tú y yo y el y ella y yo y otros.

Y entonces el siguiente enunciado es un lema del Bodhicitta Absoluto. Y esto significa amar a los seres de manera no convencional, lo que significa reconocer que realmente no hay seres, porque no hay otros, no hay un yo, y no hay un sentido real de la diferencia allí, lo único que hay allí es la vida que va y viene, pues la división entre tú y yo, y él y ella, etc., es tan solo una especie de división conceptual. 

El siguiente eunciado tienen mucho de lenguaje budista en inscrito en él. Dice así: “Ver a la confusión como los Cuatro Cuerpos de Buda es una práctica de vacuidad insuperable”. Eso suena horrible, así es que no nos preocupemos acerca de los cuatro cuerpos de Buda, es algo muy complicado en el budismo tibetano.  El budismo tibetano es realmente complicado, muy complicado para mi gusto.  El punto es que veas a la confusión no como confusión sino como realidad. Ahora bien, pienso que podemos apreciar esto desde nuestra propia experiencia en un cojín de meditación.

Tal vez podamos reflexionar en la experiencia que realmente tenemos en nuestro retiro, tal vez en el primer día o en los primeros días la práctica puede ser muy difícil.  Quieres acallar tu mente, pero todo tipo de pensamientos pasan por tu mente.  Tal vez estás preocupado por las cosas en el trabajo, o por cosas en tu casa, y por todos los problemas que tienes. O tal vez no estás pensando en eso, sólo estás aburrido o frustrado por el retiro. La persona que está sentada junto a ti se mueve mucho, se rasca todo el tiempo. Es muy molesto, o no te gusta la forma como está comiendo la persona que está  a tu lado en la cena, come de forma chistosa, hace ruidos y realmente estás molesto.

“¿Por qué tenemos que levantarnos tan temprano?  No me gusta, vine a descansar, ¿Qué tipo de descanso es este?” Cosas así por el estilo. Estoy seguro que están riendo porque nunca han experimentado pensamientos como estos. Y parece escandaloso que alguien pudiera tener un pensamiento así, pero tal vez habría una persona que tuviera un pensamiento como este.

O tal vez nada de eso está pasando y sólo estás experimentando que tan dolorosa y trágica es realmente tu vida.  La comida es buena, todos son amables, no estás preocupado por tu trabajo, pero, ¡oh, tu vida es terrible! Y realmente estás sufriendo mucho. De cualquier manera el punto es: en los primeros días de un retiro muchas cosas que son realmente duras pueden venir a la mente.

Y te estás preguntando, ¿qué estoy haciendo aquí?  No es lo suficientemente malo que esto sea realmente verdad para mí, sino que además estoy sentado aquí, sumido en la pena.  ¡Déjenme salir de aquí!  Puede ser así durante los primeros dos o tres días, incluso más que eso.

Pero conforme pasan los días y le eres fiel a esta práctica de regresar a la respiración y al cuerpo aunque sea difícil y lo olvides muchas veces, realmente sigues entrenándote para hacer eso. Poco a poco estos pensamientos se empiezan a hacer más ligeros, tal vez algunos de ellos ya no lleguen, se hacen menos numerosos. O tal vez incluso aquellos que regresan parecen un poco como si fueran un sueño, simplemente pesan menos, ya no te molestan tanto, y entonces tal vez, haya otro grupo de pensamientos que se te vienen a la mente.  Pensamientos que usualmente no tienes, realmente, como la experiencia de ver que tan bella es la vida, que tan bella es la gente, o sólo pensamientos extraños, vagos, ni siquiera sabes qué son, como sueños que flotan, como pequeñas nubes curiosas que pasan por el cielo.

Y entonces te das cuenta de que todos los pensamientos realmente son como pequeñas nubes curiosas que pasan, y entonces te sientes muy ligero en toda tu vida, porque te das cuenta, “Sí, las cosas siempre están flotando, cosas agradables, cosas no tan agradables.  Todo está simplemente flotando”.

Descubres la maravilla de ver las cosas flotar; las cosas sólo están pasando, eso es lo único que está sucediendo. Las cosas ocurren, tienen una forma de suceder, solamente siguen pasando y empiezas a sentir eso. Y te empiezas a dar cuenta de que a pesar de todas estas ideas que tienes acerca de las cosas, lo que está sucediendo todo el tiempo es otra cosa. ¿Quién sabe qué es? Tal vez sea Dios, tal vez es alguna especie de ángel que pasa volando. No lo sé. Tal vez no sea algo que podamos nombrar, sino algo hermoso y ligero y bastante perfecto. Solo te percatas de que está flotando a tu alrededor todo el tiempo de tu vida.

Así que eso es lo que significa este enunciado: ver a través de la confusión y ver que todo simplemente está pasando, al tiempo que eso es todo lo que está sucediendo. Y lo demás es como una especie de forma de verlo.

El quinto enunciado dice: “Cuatro prácticas son los mejores métodos.”  Entonces, este tiene que ver con prácticas ordinarias y pragmáticas que debemos de hacer para ayudarnos a seguir adelante. Parece como si quisieran ahorrar espacio y entonces pusieron cuatro prácticas en un solo lema.

Entonces ahora les voy a decir las cuatro prácticas. La primera práctica se llama “Acumulando méritos”, y esto simplemente significa asegurarte de hacer, de manera regular, cosas positivas. Así es que tratas de hacer cosas positivas intencionalmente, como una práctica espiritual. Saludar a la gente, sonreírle, decir “feliz cumpleaños” o “siento tu pérdida”, ayudar cuando puedes.

Pero también incluye cosas como cantar un texto sagrado, o estudiar, o meditar, todo ese tipo de cosas. En otras palabras, hacer acciones positivas intencionalmente para darle una dimensión positiva a tu vida. Y esto en Zen se llama “El segundo precepto puro”, que cantamos durante todas las comidas, cuando decimos “hacer todo el bien”, esto es lo que significa.

Y la siguiente práctica es “Evitar todo el mal”, lo que significa que nos damos cuenta cuando hacemos cosas que son malas o dañinas. Usualmente lo que sucede cuando haces algo que no está tan bien es que te sientes mal por ello, pero realmente no te gusta sentirte mal así es que dices: “La única razón por la que hice esto es porque ella realmente necesita que la enderecen, si no me hubiera hecho eso, yo no le hubiera hecho esto a ella.  Por eso lo hice, realmente fue su culpa”. Porque realmente no nos gusta sentirnos mal por nuestras malas acciones, porque hay muchas de ellas, pequeñas, quiero decir, no creo que nadie aquí haga cosas realmente terribles, pero si consideras todos tus pensamientos poco generosos como acciones malas, entonces hay muchas de ellas.

Entonces la idea es ponerle atención a eso, y cuando encuentras eso dices “No quiero hacer eso. Y voy a tratar de ser un poco más amable y gentil con los demás, y también conmigo mismo”, porque nos hacemos las mismas cosas a nosotros mismos, muchos pensamientos poco generosos hacia nosotros mismos.

La tercera y cuarta prácticas tienen que ver con la práctica de hacer ofrendas.  Esto es una gran práctica en el budismo tibetano, hacer ofrendas. Y creo que si vives en los altos Himalayas, no hay mucho que hacer.  Realmente te puedes volver muy minucioso cuando estás haciendo ofrendas. Puedes construir ciudades enteras y hacer ofrendas de ciudades enteras. Te puedes sentar con los ojos cerrados y te puedes imaginar toda la ciudad, ladrillo por ladrillo. Te llevará algunos años construir esos edificios en tu mente y luego tomarlos y ofrecérselos a alguien.  “¡Ten, toma esta ciudad!”

Así es que los tibetanos hacen cosas como esas, es realmente sorprendente.  Qué malo que no tengamos tiempo para eso. A mí me gustaría hacer eso, me gustaría tomarme unos cinco años y construir una ciudad en mi mente. Pero probablemente nunca haga eso.

Así es que esto significa que lo tomamos esto de manera amplia, la idea es que aprecies, que expreses gratitud, que hagas reverencias internas y ofrendas internas a los demonios, primero a los demonios. Y los demonios significan todas tus propias confusiones y negatividad. Te inclinas ante ellas. “Te rindo honores a ti Sra. Demonio dentro de mí, Sr. Confusión, Sra. Agresión; veo que tan grandes son y realmente las aprecio.”  Ves, cuando te peleas con esas cosas en lugar de hacerles ofrendas las haces más fuertes, porque los demonios prosperan con la resistencia. La agresión y la resistencia los hacen mucho más fuertes.

Entonces hacemos lo opuesto: “Muchas gracias ‘Agresión’ y todas esas cosas”. Y también la agresión y la confusión en el mundo, no solo la que hay dentro de nosotros: “Muchas gracias ‘Avaricia’ me inclino ante ti ‘Sr. Corrupción’, ‘Sr. Gobierno’, ‘Sr. Narcotraficante’”. Aprecias estas cosas como fuerzas del mundo sabiendo que al apreciarlas poco a poco reducirás su poder. Así que esa es la tercera práctica de hacerles ofrendas a los demonios.

Y la cuarta es hacerles ofrendas a los protectores del Dharma, esto significa todos los lados positivos en nosotros y en el mundo. Y cuando se hacen las ofrendas se reza una oración “Por favor, por favor Sr. Buda, ayúdame. Por favor Dios ayúdame. Realmente lo estoy intentando pero no puedo hacerlo yo solo. Cuidar de mi vida y de todo el mundo es un trabajo enorme, necesito ayuda, así es que por eso estoy haciendo esta ofrenda y pidiéndote que por favor me ayudes.  No estoy pidiendo un automóvil o un montón de dinero. Tal vez un poco de dinero no estaría mal. Pero principalmente estoy pidiendo que me ayudes a encontrar la fuerza para hacer el bien”. Estas son las últimas dos prácticas.

Entonces puedes ver una relación entre este enunciado y el anterior.  En el anterior entendimos que, de cierta manera, no hay nada que en sí miso sea malo o bueno.  No hay nada, todo solamente está flotando.  Pero si sólo vemos las cosas de esta manera eso es un problema, así es que tenemos que balancearlo con el otro lado. Tenemos que recordar las prácticas cotidianas básicas: hacer cosas buenas y evitar las malas. Ser honestos con nuestra negatividad y la negatividad del mundo, apreciar y hacer ofrendas a fuerzas más allá de nosotros, y pedir ayuda.

Esos son los seis lemas del tercer punto del “Entrenamiento de la mente”.  Y real y verdaderamente, si piensas adoptar fielmente la práctica de estas seis frases, realmente podrías convertir todas las cosas malas en el camino.

Oh, se me olvidó, fueron sólo cinco.  El sexto es muy corto, el sexto es: “Cualquier cosa con la que te encuentres inesperadamente enfréntala con la meditación”. Y de cierta manera esto es lo mismo que los demás. En otras palabras, cualquier cosa que esté sucediendo es parte de tu práctica.

Como dije al principio, no hay descansos y no hay errores, siempre estás practicando, ya sea que lo sepas o no. Puedes pensar que perdiste el hilo de tu práctica, estabas practicando antes, ahora se te olvida, estas ocupado, etc. Te puedes sentir apenado con esto y pensar “!Oh no!, ¡la regué!”  Pero eso es sólo una idea, no es lo que realmente está sucediendo.  Porque una vez que empiezas la práctica siempre sigues avanzando; todo realmente es la práctica, incluso los días, las semanas, los meses o las décadas; o toda la vida cuando se te olvidó meditar o se te olvido ponerle atención a todas estas cosas. Incluso entonces todavía estás practicando, porque es imposible perderse. Te estás encontrando constantemente, ya sea que lo sepas o no. Entonces, ese es el sentido de sexto enunciado.

   

 

 

      Una vida de práctica.

por Zoketsu Norman Fischer

Plática # 5, Mar de Jade, Abril 2009

 

 

Pensé acerca de una forma maravillosa para expresar uno de las principales ideas de “Los siete puntos del entrenamiento de la mente” y de la práctica del Dharma en general.  Y es la siguiente: la forma cómo nos vemos a nosotros mismos y la forma como vemos al mundo es el resultado de un hábito muy viejo; se trata de un hábito tan convincente que ni siquiera sabemos que es un hábito. Damos por sentada la forma como vemos al mundo, pero esta puede no ser la forma como el mundo es realmente. Y de hecho no es asi.

Eso estaría bien si no fuera porque nuestro punto de vista habitual conduce a mucho dolor y sufrimiento. Tal punto de vista es muy estrecho y limita las posibilidades así como nuestro amor. De modo que si somos honestos con nosotros mismos, y eso es realmente necesario en la práctica espiritual, tenemos que admitir que estamos muy convencidos con nuestro punto de vista. Así es que costará algo de trabajo ver a través de él, y es por eso que se requiere un tiempo de práctica para superarlo. Es por eso que hay tantas enseñanzas y tantas pláticas y tantas palabras; y hoy en día proliferan tantos tipos diferentes de esto y aquello espiritual.  Nunca se habían visto tantas cosas espirituales y medio espirituales por todas partes.

Tengo muchos amigos que hacen prácticas espirituales en sus consultorías de negocios, lo hacen en sus negocios y es algo furtivo, no lo llaman budismo o ejercicio espiritual, pero lo es. Así es que hay muchas formas y tantas cosas, por lo que puede parecer confuso en ocasiones. Pero realmente es bastante simple y claro, aunque de alguna manera necesitamos todo tipo de estímulos y muchas repeticiones, necesitamos practicar mucho y examinar nuestras vidas para llegar a preguntar: “¿Qué estoy haciendo, qué está sucediendo?”  Y poco a poco nuestro punto de vista cambia.

Una cosa que la mayoría de nosotros creemos es que realmente no podemos aguantar el sufrimiento, el sufrimiento es tan difícil. Ciertamente, es difícil de soportar, de modo que creemos que si aceptamos mucho sufrimiento, quebrantará nuestro espíritu, nos arruinará, casi nos matará enfrentar al sufrimiento. Entonces en lugar de enfrentar el sufrimiento, culpamos a otras personas o culpamos al mundo, y de una manera u otra tratamos de escapar porque parece insoportable.

Y si no podemos tolerar nuestro propio sufrimiento, que pude tal vez no ser tanto, no podemos tolerar el sufrimiento de otra gente. Olvídate de aceptar el sufrimiento de otra gente, ni que decir de toda la masa de sufrimiento en todo el mundo, olvídalo, no hay forma siquiera de pensar en algo así.

Pero el principal punto del texto de los “Siete puntos del entrenamiento de la mente” es que hagamos exactamente eso. Que realmente tomemos nuestro sufrimiento, el de nuestros amigos y el de todo el mundo, porque nada es realmente más efectivo para darle la vuelta a nuestro punto de vista habitual.

Entonces, la práctica principal de la que estamos hablando es literalmente inhalar el sufrimiento y exhalar la sanación, porque nuestros esfuerzos por alejar el sufrimiento sólo refuerzan este sufrimiento.  El sufrimiento ama nuestra resistencia, ama nuestro miedo, y se lo traga y se hace más grande todo el tiempo.  Y entre más alejemos el sufrimiento tanto más difícil es soportarlo.  Porque realmente no lo puedes apartar, sólo se hace más y más  fuerte.

Entonces, en verdad somos capaces de inhalar todo el sufrimiento, porque como decíamos, la naturaleza real del sufrimiento es el no-sufrimiento. En el corazón del sufrimiento hay paz y abandono. El monstruo del que huyes en el bosque oscuro se hace más y más aterrador mientras más rápido corras. El monstruo que enfrentas en tu propia casa se convierte en un gatito, que algunas veces rasguña, y algunas veces se caga en el piso pero básicamente lo amas de todas maneras.

Así es que no te tiene que dar miedo el sufrimiento porque lo podemos convertir en sanación y amor y eso no es tan difícil. El otro día practicamos el método tradicional de enviar y recibir, y tradicionalmente se enseña así: inhalar la sustancia oscura y pegajosa, exhalar la paz, el alivio y la luz que mandas a todas partes. Recuerdan la última vez que lo hicimos ¿correcto?  Y tal vez algunos de ustedes siguen tratando de hacer esa práctica, no lo sé.

Y tal vez encuentras que es difícil o incluso imposible; entonces, puedes encontrar tu propia manera para hacerlo. Si la forma como lo enseña la tradición no tiene sentido para ti o te es difícil, no lo intentes de esa manera. Si resulta difícil inhalar el humo oscuro, sólo repite las palabras: “Estoy inhalando el sufrimiento” e imagina que estás haciendo eso. O si no quieres usar las palabras, no uses ninguna palabra, sólo imagina o piensa: “estoy inhalando el sufrimiento”. Sólo siente que estás haciendo eso incluso sin palabras o, si te parece que de alguna manera no es bueno hacerlo así, si te parece incomodo o aterrador y no quieres hacerlo, sólo inhala el malestar e inhala ese miedo; inhala la resistencia contra él y exhala la sanación y la tranquilidad y la alegría.

Así es que cualquiera que sea tu estado o cualquiera que sea tu capacidad, puedes encontrar una manera para practicar esto.  Y la razón por la que es tan importante es que te ayudará a ver que tu práctica finalmente no se trata de ti. Mientras que tu práctica siga siendo sólo de ti seguirá siendo dolorosa. Desde luego que tu práctica empieza contigo.  Empiezas con tus preocupaciones pero la misma auto-preocupación te empuja más allá de la auto-preocupación.

El otro día les estaba citando las famosas palabras de Dogen.  Él dice: “Estudiar el budismo es estudiar el yo”, pero cuando te estudias a ti mismo profundamente, eso significa que te olvidas de ti mismo, porque entre más te acerques a ti mismo tanto más te acercas a esa indescriptible profundidad de la que hablaba hace un momento. Entre más surja espontáneamente en ti un sentimiento de amor por los demás, no sólo por las personas, sino por todo, tanto más cerca estarás de ti mismo, tanto más irás más allá de ti mismo.

Entonces, si estás obsesionado contigo mismo, si es una situación dolorosa, significa que no te has estudiado a ti mismo lo suficiente.  Si estás obsesionado contigo mismo, como decíamos ayer, sólo puede significar que estás parado junto a ti mismo, viéndote como un objeto desagradable. No has entrado en ti mismo completamente. Cuando entras íntimamente en ti mismo por completo encuentras todo lo demás.

Entonces, estar obsesionado por uno mismo es doloroso y amar a otros es felicidad.  Pero desde luego, entre los otros que amamos, uno de ellos somos nosotros, así es que no nos ignoramos a nosotros mismos, no hacemos un desastre de nuestro cuerpo y de nuestro espíritu y de nuestra mente. Amar a otros nos inspira a cuidarnos mucho mejor, sabes, como si fuéramos nuestra propia madre. Así es que nos cuidamos para poder beneficiar a otros.

Entonces, con ese espíritu es posible que inhalemos el sufrimiento y podemos ser liberados por el sufrimiento y nos damos cuenta de que inhalar el sufrimiento es tan sólo inhalar el todo de la vida. Cuando inhalamos el sufrimiento es como decir “Le digo sí a la vida”. Esto es lo que significa inhalar el sufrimiento.  De otra manera estamos viviendo toda nuestra vida diciendo le digo sí a la parte de la vida que me gusta y le digo no al resto, y eso simplemente no funciona porque la vida no viene en pequeños paquetes entre los que puedes escoger: “voy a tomar este y voy a rechazar aquel”. Viene en una gran ráfaga, lo bueno y lo malo juntos y si no tomamos todo, entonces nos aplasta. 

Nuestras vidas son muy coloridas, son tristes, están llenas de dolor, son hermosas y las estamos viviendo todos juntos como una familia.  Y cuando practicamos enviar y recibir de cualquier manera que lo podamos practicar, veremos este punto nosotros mismos, y por eso es importante, para que podamos tener tranquilidad y sentirnos satisfechos con nosotros mismos, y para que podamos tener una preocupación amorosa hacia los demás.

La verdad del asunto es que cada vez que inhalamos, y estamos dispuestos a inhalar, y nos damos cuenta de que inhalamos, y si real y verdaderamente hacemos una inhalación completa, y si real y verdaderamente exhalamos completamente, al inhalar y exhalar completamente, siempre estamos practicando enviar y recibir.  Eso es lo que es respirar realmente.  Física, psicológica y espiritualmente es exactamente eso. Eso es respirar.

Entonces ahora llegamos al cuarto punto del Entrenamiento de la Mente, y ese cuarto punto se llama “Hacer de toda tu vida una práctica”. Y esto significa que ahora en lugar de nuestro punto de vista usual ahora tenemos el punto de vista de la práctica. Entonces, cuando sucede algo, en lugar de que nuestra mente siga su camino usual ahora sigue el camino de la práctica, de la práctica espiritual.

En otras palabras, podemos decir que ya no hay una práctica, desaparece, no hay una cosa especial que se llame práctica espiritual. Es como si tuvieras una lista: trabajo, familia, yoga, cocinar, ejercitarme, ir a clases, estudiar algo y práctica espiritual. ¡No!  No hay práctica espiritual en la lista, porque ya no hay tal cosa, es la forma como cocinas, haces yoga, vas a clases, todo eso es la práctica espiritual. En otras palabras es simplemente tu vida. No la vida anterior que tal vez era confusa y ambivalente, sino una vida que está comprometida e interesada, y siempre tiene un sentido edificante como una ola que llega, un sentido de voluntad de abrazar todo lo que venga, incluso si es miserable.

Así es que bajo este punto, la enseñanza principal tiene que ver con algo que se llama las cinco fuerzas. Así que ahora les diré cuales son las cinco fuerzas:

 

  • La primera se llama “Fuerte determinación”
  • La segunda se llama “Familiarización”
  • La tercera se llama “Semilla de virtud”
  • La cuarta se llama “Reproche o recriminación”
  • Y la quinta se llama “Aspiración”

 

 

La primera: “fuerte determinación”.

Creo que es bastante clara.  Todos tenemos que considerarnos seriamente como héroes.  No debemos temer decirnos a nosotros mismos: “Bueno, puedo parecer una persona ordinaria, pero no soy una persona ordinaria, soy un guerrero espiritual, soy un héroe espiritual y esto puede ser un secreto para otros pero dentro de mí, yo lo sé.  Definitivamente seré un Buda, tal como nos dice el Sutra del Loto: ‘¡Definitivamente seré un Buda!’  Puede que me tome mucho tiempo, posiblemente no termine el trabajo en esta vida.  Pero no tengo ninguna duda, así es que avanzaré con toda mi fuerza. Ya no estoy comprometido a seguir atorado con mi punto de vista ordinario y limitado, como antes; eso ya no es necesario para mí y ya no lo seguiré haciendo.  Lo estoy dejando atrás. Soy un héroe y avanzaré”.  Ese es el espíritu de “Fuerte determinación”.

La segunda: “familiarización” básicamente es un lavado de cerebro.  En otras palabras estás llenando tu mente con las enseñanzas y la práctica y estás tratando de lavar tu cerebro.  Ahora bien, una cosa acerca de esto es que ya nos han lavado el cerebro.  No es como si nuestros cerebros no tuvieran nada dentro de ellos y fueran puros y les estuviéramos poniendo algo dentro. Nuestros cerebros ya tienen muchas cosas dentro. Así que este lavado de cerebro es para deshacer el lavado de cerebro anterior, para que sólo podamos tener un punto de vista más inocente y abierto.

La mente funciona en rutas predecibles; entonces ¿por qué no hacer que sean rutas más nobles y hermosas? Y entonces, en ese espíritu realmente invocas continuamente los pensamientos y las enseñanzas y las prácticas para condicionar tu mente. La “familiarización” se da con la repetición.  Entonces, tal vez meditemos no sólo durante una semana, sino repetidamente, todos los días.  Y escuchamos las pláticas muchas veces, incluso las enseñanzas que ya nos sabemos perfectamente, las escuchamos otra vez.  Para que las tengas en tu mente igual que nuestros números de teléfono o nuestras direcciones.  Si alguien te dice “¿Cuál es tu dirección? ¿Cuál es tu teléfono?” no dices “Déjame pensar, lo voy a buscar”.  No haces eso, respondes inmediatamente, ya sabes cuál es.

Así de manera similar, si alguien te preguntara ¿cuáles son las cinco fortalezas?  Dirías cuales son. Estarían en tu mente como tu número de teléfono, y eso es lo que sucede cuando hay repetición.  Entonces, ¿no crees que tu vida interna sea tan importante como tu número telefónico?  ¿No sería mejor tener que buscar tu número telefónico?  No puedo recordar mi número telefónico, pero recuerdo mi alma, ¿no sería mejor eso?

Pero nos sabemos perfectamente bien nuestro número telefónico, nuestra dirección, nuestro número de cuenta en el banco, etc., pero en cuanto a mi estado interno, mi alma, ¡no le he prestado atención en meses!  Entonces esta es la idea, ¡le vamos a prestar atención! ¡Le vamos a prestar atención todos los días!

Hoy en día tenemos el Internet.  Es una cosa maravillosa, todas estas pláticas de Dharma de toda esta semana van a estar en Internet en español y en inglés. No cuesta nada.  Si no tienes una computadora encuentra a alguien que tenga una; Ahí podras escuchar las pláticas otra vez, puedes encontrar libros, etc. O incluso puedes tener tus propias notas; lo que escribiste lo puedes repasar.  Ni siquiera necesitas nada de eso, todo lo que necesitas es tu respiración. Tan solo tu respiración. Si pudieras recordar todos los días, tal vez diez veces, bueno cinco veces, tres veces al día, inhalar y expirar, una respiración completa con consciencia y preocupación por ti mismo y por el mundo –si pudieras practicar sólo esas pocas veces, todo los días, y si me dices que no tienes tiempo para eso, me voy a preguntar: “¿No tienes tiempo para respirar, realmente?  ¿No estás respirando la mayor parte de día, respirar es algo extra?

Así es que todos tenemos tiempo para familiarizar nuestros corazones con estas enseñanzas, lavarnos el cerebro a nosotros mismos, tener en mente lo principal. Entonces, ese es el segundo poder, la segunda fuerza.

La tercera se llama “Semilla de virtud”. Y esto simplemente es reconocer nuestra noble herencia como seres humanos. Como decíamos el otro día, es algo precioso el ser un ser humano, la herencia, el legado de ser humano es tener sabiduría y compasión, y bondad, ser totalmente digno de admiración.  Y esta es tu naturaleza, y mi naturaleza, y la naturaleza de todo ser humano.

Entonces, podemos estar perfectamente conscientes de todas nuestras fallas. Todos tenemos problemas y fallas, es natural.  Pero al mismo tiempo, en lo profundo de nuestro ser está esta bella herencia. Así es que recordamos eso, y ese es el punto, y recordamos a nuestros grandes ejemplos espirituales. El punto de los grandes ejemplos espirituales de este mundo es que nos recuerdan quienes somos. Jesús o la Virgen, eso somos nosotros. Son un ejemplo de lo que somos, y todos dicen esto. Ninguno de ellos anda por ahí diciendo “¡Mira que tan grande soy, ponme atención! Todos los grandes líderes espirituales del mundo dicen: “Yo soy lo que tú eres”.

El Dalai Lama siempre dice: “Simplemente soy un monje, estoy haciendo mi mejor esfuerzo”, y realmente quiere decir esto.  Está haciendo su mejor esfuerzo para practicar.  Y si lo admiramos, a quién realmente estamos admirando no es a él, sino a este potencial dentro de nosotros.  Así es que esa es la tercera fuerza, “la semilla de la virtud”.

Y la cuarta, que como dije es mi favorita, es “Reproche”.  Esto es cuando hablas contigo mismo y te das buenas enseñanzas, cuando descubres que hiciste algo estúpido otra vez y te dices “Ah, ¡eso fue realmente estúpido! ¿Por qué hiciste eso? ¡No lo vuelvas a hacer!” Así es que te hablas de esa manera,  desarrollas ese tipo de conversación contigo mismo. Y de nuevo es algo interesante, porque ¿quién está hablando con quién?  Y como estábamos diciendo antes, nuestra manera usual es que nos culpamos a nosotros mismos.  la La mayoría de nosotros generalmente tenemos, no sé por qué pero pienso que es común, un sentido de respeto por nosotros mismos muy bajo.  Entonces sentimos que no nos podemos dar el lujo de ser críticos con nosotros mismos por miedo a que inmediatamente nos volveremos despiadados, así es que hacemos lo que creemos que es mejor, culpamos al otro y nos volvemos despiadados con él o ella. O tal vez somos buenas personas espirituales y nunca culpamos a otros y nunca hemos sido malos con otros. Así es que realmente somos despiadados con nosotros mismos, muy despiadados.

Pero piensa en esto, si tienes una “fuerte determinación,” si has practicado “familiarización”, si has cultivado una verdadera fe en la “semilla de la virtud”, entonces puedes tener una relación muy afectuosa con tu yo imperfecto. Podrás vete a ti mismo con generosidad, tal como lo haríamos con un niño al que estamos tratando de enseñarle.

Y si nos damos cuenta de que tenemos muchos hábitos malos y que siguen apareciendo una y otra vez ¡bueno, desde luego que tenemos malos hábitos! ¡Mira por todo lo que hemos pasado! ¡Mira a nuestros padres locos! ¡Mira a este mundo malo en el que vivimos! ¡Desde luego que estamos hechos una piltrafa!  Es la cosa más natural del mundo. Pero está bien, porque sabemos que debajo de eso, tenemos esta naturaleza para ser dignos. Entonces en ese espíritu nos podemos reprochar a nosotros mismos. Nos podemos corregir a nosotros mismos. Nos podemos quejar con nosotros mismos. “Ey, ¡lo volviste a hacer! ¡Déjalo! ¡Detenlo! ¿Qué pasa contigo?”

El gran maestro tibetano Trungpa Rimpoche tiene una gran manera para practicar este Enunciado dice: “Le debes decir esto a tu egoísmo” y tiene un pequeño discurso que supongo que debemos memorizar y decírnoslo a nosotros mismos, entonces esto es lo que haces: te diriges a tu propio egoísmo y le hablas, y le dices: “Sabes, eres una persona terrible, me has causado tantos problemas, estoy tan cansado de ti y sabes ¡ya no me caes bien!  Tú tienes la culpa de que tenga todos estos problemas y ¿sabes qué? ¡Ya no me voy a juntar contigo! ¿Y quién te crees que eres? ¡Estoy harto, vete! ¡Ya no me sirves para nada!”  Así es que le puedes dar ese pequeño discurso a tu egoísmo, creo que es una buena idea.  

La quinta fuerza se llama “Aspiración”.  Nos recordamos a nosotros mismos nuestra metas más altas.  “Sí, quiero ser un Bodhisattva.  Quiero que Bodhicitta ilumine mi vida.  Estoy determinado a ser una luz para el mundo”.  De cierta manera todos admiramos a las personas que son ricas, o famosas, o hábiles, pero no es difícil ser así.  Si hubieras nacido con cierto talento, con un poco de suerte, conoces a las personas adecuadas, puedes hacer eso. Mucha gente lo hace.

Pero es mucho más difícil y mucho más maravilloso ser un Bodhisattva oculto. No uno que muchas personas conozcan y del cual hablen, sino alguien hace feliz a todo el que lo conoce.  Qué visión para tu vida, para tu familia, ser una luz para todos a tu alrededor. Así es que esa es la aspiración que tenemos y siempre nos lo estamos recordando a nosotros mismos.

Esas son las cinco fortalezas.  Y la idea es que trabajemos en ellas, que las cultivemos todo el tiempo.

Pero este cuarto punto tiene una segunda parte. Se relaciona con la primera parte pero es ligeramente diferente. La primera parte es acerca de practicar las cinco fortalezas durante toda nuestra vida.  La segunda parte es practicar las cinco fortalezas en el momento de la muerte.  Así es que su lema básicamente es: “Practica las cinco fortalezas en el momento de morir.”. Bien simble. Yo trabajo mucho con la gente que cuida a los moribundos. Mi amigo, el ya fallecido Rabino Alan Lew (z´´l) y yo estábamos en el personal de un instituto que le enseña a la gente como tratar a los moribundos. Así es que hablamos con mucha gente que está muriendo y hablamos con mucha gente que habla con la gente que está muriendo.  Y la gente a menudo dirá: “Bueno, la muerte no me asusta tanto, sería bueno que ya no estuviera yo aquí, pero lo que realmente me asusta de morir es el sufrimiento o el dolor y el miedo que pueda tener en el momento de la muerte. No sabiendo lo que va a suceder puede que realmente esté aterrado, y el dolor de dejar a las otras personas de mi vida aún más aterrador. Quisiera que tal vez un día pudiera acostarme a dormir y entonces, antes de saberlo, ya estuviera muerto, y no tendría que pasar por todo eso.”  O como el Rabino Lew (z´´l), nunca estuvo agonizando, estaba vivo y luego ¡bum!, estaba muerto.

Mucha gente piensa que tal vez eso sería mejor porque estar agonizando es realmente aterrador.  Entonces este enunciado dice: practica las cinco fortalezas durante tu vida, para que en el momento de morir estén justo allí. Pero la verdad es que si esperan hasta entonces para hacer su práctica espiritual, es más difícil tener confianza en ella, porque la muerte va a parecer mucho más convincente que tu práctica espiritual.  La muerte tiene una manera de atrapar tu atención. Todo el mundo pone atención cuando la muerte está por llegar. Y la muerte es poderosa, es muy inmediata.  Entonces, realmente tienes que pasar mucho tiempo durante tu vida trabajando en tu práctica espiritual para que al momento de la muerte la familiarización esté justo ahí contigo. Así cuando estés agonizando, en lugar de estar sujeto a una mente llena de confusión y miedo, te será posible meditar en el amor y en la compasión. A través de sentir como si cuando entraras en la muerte estuvieras entrando en al amor y la compasión sin límites.

Desde luego que podemos decir esto.  Podemos acercarnos a alguien y decir “Ah, estás agonizando, pero realmente estás entrando en el amor y la compasión”.  Y probablemente conteste, “Estas lleno de mierda, lárgate de aquí, estoy muriendo”, pero si hemos pasado mucho tiempo en nuestras vidas cultivando esto y examinando todas las formas en las que no creemos en eso, y enfrentándolas y digiriéndolas y purificando nuestros corazones para que esto sea real en nosotros, puede estar allí en ese momento de nuestras vidas.

Incluso en los últimos momentos puedes inhalar y puedes exhalar.Puedes inhalar el sufrimiento y exhalar la sanación y el alivio.  Así, cuando el egoísmo salte con miedo y desesperación, te podrás dar la vuelta y decirle: “¡Ah, ahí estás otra vez.  Te he estado diciendo que te vayas de aquí durante mucho tiempo y esta vez realmente lo digo en serio, voy a regresar a mi respiración, voy a regresar a mi meditación acerca del amor y la compasión y ¿ves ese vaso de agua en la mesita al lado de la cama? Si regresas una vez más, ¡te lo voy a tirar encima!”

Y luego puedes recordar, conforme inhalas, exhalas y prácticas, que la vida es como un sueño, las cosas van y vienen, no tienen sustancia; la vida es misteriosa y continuará para siempre. Y sin importar que forma tome la vida a partir de ahora se moverá al mismo ritmo que siempre se ha movido. Así es que esto es realmente posible. Y si estas practicando ahora con una resolución para continuar, esto estará ahí no sólo en el momento de tu propia muerte, sino que podrás llevar esto a los lechos de tu familia y amigos cuando estén agonizando. Realmente podrás llevar una sensación de paz y confianza a los moribundos.  Así es que ese es el cuarto punto del “Entrenamiento de la muerte”: practicar las cinco fortalezas durante la vida y practicarlas al momento de la muerte.

Entonces, en la práctica del Zen es muy sencillo, es tan sólo inhalar y exhalar. De cierta manera para entender todo el texto de los “Siete puntos del entrenamiento de la mente” es que es una explicación muy elaborada de lo que significa inhalar y exhalar, cuando realmente entiendes lo que significa inhalar y exhalar, todas estas enseñanzas está allí. 

Porque como todos sabemos, no somos sólo como pequeñas máquinas, seres humanos vagando por allí.  Y aunque conocemos todas las diferentes partes de los pulmones, las diferentes partes del cuerpo y todo eso, también comprendemos que el ser humano no está limitado a eso.

Ahora entendemos qué es un cuerpo humano y cómo funciona, pero nadie entiende el alma y el espíritu que iluminan al cuerpo humano y lo hacen realmente un ser humano viviente. Tengo un sobrino que es un científico neurocognitivo tratando de entender la naturaleza de la consciencia.  Así que le pregunté “Bueno, ¿ya lo descubriste? ¿Cuál es su naturaleza?” El respondió, “No sólo no lo hemos descubierto; ni siquiera sabemos las preguntas que debemos hacer. ¿Y si hubiera una pregunta que hacer, o una forma de responderla en caso de hacerla.”

Lo que estoy diciendo es que cuando inhalamos y exhalamos, no señalamos algo tan simple. No es simple.  Es un proceso inexpresablemente profundo estar vivo y respirar. No es ningún accidente que en latín y en griego y en hebreo y en inglés y en español y probablemente en muchos, muchos otros idiomas, la palabra para espíritu y espiritual es la misma palabra que para respirar.

Sólo hace unos momentos usamos la palabra aspiración.  Esto también es respirar. Así es que sólo sentarse tranquilamente con la respiración es algo muy, muy profundo y todo lo que necesitas está allí. Así es que regresemos a nuestra práctica.

 

 

 

      Evaluar y refinar tu práctica / Disciplinas del entrenamiento de la mente.

por Zoketsu Norman Fischer

Plática # 6, Mar de Jade, Abril 2009

 

 

Llegamos al quinto punto del “Entrenamiento de la Mente”.  A estas alturas, creo que todos podemos reconocer que es un curso que dura toda la vida. Desarrollar realmente algunas de estas cosas se llevaría toda una vida, pero, repasarlas en una semana, vale la pena.  Sólo para apreciar el camino y tratar de acostumbrarnos a sus enseñanzas.

Así es que ya llegamos al quinto punto, que es: “Refina y evalúa el entrenamiento de la mente”. Este enunciado tiene muchos puntos de interés. Solamente voy a repasar las enunciaciones que hemos ido comentando y a hablar un poco de cada una de ellas.

El primer lema de este punto es el decimonoveno, el decimonoveno de cincuenta y nueve. Y es: “Todos los Dharmas convergen en un punto”. Esto significa, básicamente, que toda la práctica se reduce a un punto, y ése es: “Deja de ser tan estirado.”.

Quiero decir, que cosa tan ridícula, es un mundo enorme, con muchas cosas que están sucediendo, muchos problemas, muchos retos, muchas cosas tristes, muchas cosas felices, y todo eso es tu vida; entonces ¿por qué te querrías apartar de todo eso?  ¿Por qué te gustaría construir una pequeña torre y encerrarte en ella? Así que realmente, todos los enunciados realmente se reducen a eso.  No seas tan estirado, abre las puertas y las ventanas y deja que entre todo el mundo.

El siguiente enunciado es el número veinte.  Y dice “De los dos testigos, quédate con el principal”.  Esto requiere una pequeña explicación.  Una de las cosas que creo que es tan maravillosa acerca de estos lemas es que, a menudo, uno es el opuesto al anterior, y desde luego, que eso no es así realmente.  Parecería ser así, en una especie de nivel lógico, pero cuando te abres al punto de vista, te das cuenta de que aunque suena como que se contradicen, en realidad tiene sentido. Así es éste caso.

En el anterior enunciado escuchamos, “no seas tan egoísta, no seas tan estirado”.  Ahora en este escuchamos, “no te preocupes mucho acerca de lo que piensan las otras personas, no seas tan extrovertido, se más reservado”. Entonces, los dos testigos se refieren a las dos personas que son testigos en tu vida, los dos testigos de tu vida y que son todos los tú y todos los demás, esos son dos.  Y de estos dos testigos, te debes quedar con el principal, que eres tú.

Recuerda, este es el quinto punto que tiene que ver con refinar y evaluar tu práctica, ajustar tu práctica, porque la práctica no sólo es un asunto de aplicar un instrumento burdo en tu vida. Es un asunto sutil y sensible, dependiente de las cosas, si son como esto, si es como aquello, si las cosas cambian un poco, es de esa manera, etc.  Entonces tienes que poder ajustarte y refinar.

Así es que el asunto es: ¿de dónde vas a sacar la retroalimentación?  ¿En quién vas a confiar?  Y lo que te está diciendo esta frase es que confíes en ti mismo. De los dos testigos te debes quedar con el principal que eres tú mismo.

La subjetividad humana; el sentimiento humano de ser una persona es uno de los fenómenos más maravillosos y misteriosos del planeta Tierra. Y nadie lo entiende realmente. Y entonces, nadie sabe realmente como se siente ser tú.

El clima interno real de lo que es ser la persona única que tú eres no lo conoce ninguna otra persona. Y eso es por qué, en el análisis final, sólo tú puedes evaluar y entender tu propia práctica.

Desde luego, tú no quieres ser terco e ignorar a todos los demás. Los puntos de vista y la retroalimentación de otras personas son muy valiosos, pero sólo porque te ayudan a ti a entender. Y no es la opinión de otros lo que, en el análisis final, importa; es tu propio sentido de tu vida lo que hace tu vida.

Así es que es realmente imposible que alguien más te disminuya, o te eleve. Si las opiniones de otras personas te disminuyen o te elevan, es sólo porque tú las has adoptado y las has hecho tuyas.

Entonces, para mí, este enunciado no es acerca de la auto-confianza ni nada parecido, creo que es un punto verdaderamente profundo acerca de la intimidad de la consciencia, acerca de la intimida de toda nuestra mente y de todo nuestro corazón, de cada uno de nosotros, con nuestra historia única e irrepetible que tiene su propio poder y valor único.

Hay un lema Zen maravilloso que creo que es relevante respecto a esto, y dice así: “Cuando estás sólo practica como si estuvieras con otros; y cuando estés con otros practica como si estuvieras totalmente solo”. Y esto es muy importante para mí, yo siempre trato de practicar esto. Cuando estás con otros, no trates de ser un actor, actuando el papel de ti mismo.  Creo que esto es lo que hacemos usualmente, sabes, actuamos el papel de nosotros mismos cuando estamos con otros, y de esa manera nos distanciamos.  En cambio, imagina que la otra persona, las personas a tu alrededor, o la otra persona con la que estás, es realmente una parte de tu propio corazón, no otra persona para nada, sino solo una especie de parte de lo que eres.

Entonces, cuando te relajes y estés en la intimidad, puedes estar confiado y sin miedo porque sólo estás contigo mismo. Y no tienes que ser alguien especial o ser o actuar otro papel. Y cuando estás solo, no te sumas en una especie de subjetividad aburrida como lo hacemos a menudo cuando estamos solos, como si nadie pudiera vernos, estamos escondidos.  Ahora podemos ser el aburrido, el idiota que realmente somos.

No, cuando estás tú solo, imagina que estás en medio de una multitud, y en la multitud hay muchos Budas y Bodhisattvas justos, y por lo tanto es necesario que te comportes con un cierto grado de dignidad. Y así es como te debes sentir cuando estas solo.

El punto es que la mayoría de nosotros acarreamos, como dije antes, una especie de sentido sutil del yo, como separado de los demás. Y piensa en esto: exactamente porque acarreamos un sentido del yo como separado de los demás, por esa razón y sólo por esa razón, hay una especie de sensación de vergüenza, de pena, acerca de nuestro sentido del yo. Y nos hemos identificado con ese sentido de vergüenza y pena como si fuera la característica de lo que realmente somos.

Entonces el sentido que tenemos de nosotros mismos no es como se siente realmente nuestro yo, la subjetividad humana real, es una especie de milagro.  Si tan sólo le diéramos un poco de perspectiva, para entenderlo mejor, veríamos una especie de milagro.

El siguiente enunciado es “Mantén siempre una mente alegre”.  Ahora, cuando escuchas eso por primera vez, de cierta manera parece algo ridículo, ¿cómo vas a mantener una mente alegre en todo momento? Si alguien pudiera mantener una mente alegre siempre, podrías decir, “sí, buena idea”, entonces a partir de ese momento mantener una mente alegre siempre, quiero decir, este sería otra clase de mundo, así parece.

Así es que al principio uno se pregunta: ¿de qué están hablando?  Pero realmente podemos practicar esto.  Recuerda ahora que este es el quinto punto del entrenamiento de la mente, ya hemos pasado por los otros cuatro putos. Entonces recientemente hemos trabajado en determinación y familiarización, en la fe en nuestra naturaleza de Buda y en nuestra bondad esencial, reproche y aspiración, etc., como mencionamos anteriormente.

Entonces, habiendo trabajado en todo esto nuestra mente está considerablemente más ligera, y tal vez puedes modificar esto y expresarlo así: “Siempre mantén tu sentido del humor”, creo que eso es lo que significa.  Y eso, eso no es imposible incluso cuando las cosa se ven lúgubres; creo que todavía es posible mantener un sentido de ligereza y un sentido del humor.  Cuando has entrenado tu corazón y tu mente en Bodhicitta, y cuando, debido a tu práctica de meditación cotidiana y tu práctica de retiro, cada año o dos, una vez al año o lo que sea, has desarrollado un sentido de consciencia automático en tu vida.  Y cuando la naturaleza vacía o ilimitada de todas las cosas siempre está a la mano y es algo acerca de lo que piensas, de lo que estás consciente, cuando la impermanencia no es algo que niegas, cuando es tu mejor amiga, entonces creo que no es tan descabellado decir, sí, que pude haber alegría la mayor parte del tiempo, incluso en situaciones miserables.

Ahora, tomándome como ejemplo, yo estoy tan acostumbrado a la práctica, tan acostumbrado a las enseñanzas que muchas veces, si tengo la oportunidad de estudiar las enseñanzas estoy pensando: “¿Por qué no hago otra cosa?  Ya me estoy cansando de esto, hago esto todo el tiempo, ¿tal vez estén jugando los Gigantes?”  De hecho, excepto cuando estoy en México siempre sé cuando juegan los Gigantes. Tal vez pueda encontrar un libro interesante para leer, tal vez haya algo en la televisión. Me gusta la televisión. Pero incluso si estoy viendo la televisión, la verdad de las enseñanzas siempre es incontrovertible para mí. No hay manera de que la verdad de las enseñanzas no sea siempre obvia para mí.

Si repentinamente alguien salta sobre mí y me golpea, lo que afortunadamente no sucede muy a menudo, las enseñanzas estarán justo allí, y pensaría: “Guau, ¡esto es realmente sorprendente!  Esta persona me está golpeando y pegándome en la cabeza, ahora podré ver como reacciono, esto es realmente interesante”.

Y si perdiera todo, incluyendo mi estado mental razonablemente balanceado y me encontrara repentinamente en un pánico total, este mundo sería muy sorprendente.  Esto definitivamente me llamaría la atención y pensaría: -hay algo curioso y alegre en eso, algo de espacio en eso. ¡Guau! ¡Nunca pensé que esto podría suceder! Todos estos años de práctica Zen y mírame, estoy en un estado de pánico total-.  Entonces, la práctica era fácil antes, pero cómo voy a practicar ahora, en pánico total. Así es que finalmente tenemos la oportunidad de poner a prueba la práctica Zen para ver si realmente funciona. “¡Fantástico!”  Entonces, creo que podemos practicar esto.

De este enunciado proviene el siguiente, y es el último del punto cinco: “Si puedes practicar incluso cuando estés distraído, entonces estás bien entrenado”.  La idea de esto es que no hay distracciones; cada distracción de hecho es una pequeña llamada de atención que dice que es tiempo de practicar, si realmente le estás poniendo atención al programa de televisión está lleno de enseñanzas de Dharma.

El Rabino Lew (z´´l) a menudo daba pláticas profundas acerca de enseñanzas judías que tenían que ver con juegos de béisbol.  Y esta es una de las cosas realmente terribles acerca de extrañar al Rabino Lew (z´´l). ¿Quién irá conmigo a los juegos de béisbol?  ¿Quién va a hablar acerca del béisbol?  Él sabía mucho.

Hay un dicho en Zen: “Cuando te caes al suelo, utilizas el suelo para levantarte”, que es exactamente lo que sucede cuando te caes, usas el suelo para levantarte otra vez.  Ahora, probablemente no debería decirles esto y no recomiendo que practiquen de esta manera, pero dado que ahora mismo parece que estoy de un humor muy personal y de confesiones les diré algo acerca de mi práctica de meditación. A menudo me siento en las mañanas, a menudo me siento allí y mi mente sólo está flotando por todas partes como una nube, para acá y para allá. Algunas veces, puede estar tranquila, pero muchas veces sólo esta flotando de aquí para allá.

Por un lado pueden decir, “Pobre tipo, esta tan distraído”, pero por el otro lado, a mi me parece una cosa muy hermosa poder ir a la deriva con la mente. Con todas las cosas maravillosas que flotan hacia la mente y que flotan fuera de ella, con todas las pasiones y el karma, y las diferentes manchas de mi vida, o de la vida de alguien, algunas veces no es muy claro de quién son los pensamientos que están pasando. Pudieran ser los tuyos.

Entonces, el punto que aquí se expresa es que no tienes que ser perfecto. No tienes que ver que la práctica es una cosa que seria e importante, mientras las distracciones son otra cosa, y entonces no tienes que estar tan convencido, como lo estás ahora, de que a menudo estás distraído y pierdes la pista de tu práctica. Las distracciones son parte de la práctica; son señales e indicios importantes. Así es que cuando te enojas, entiendes, “Ah, ahí está el enojo, esta es una señal de que estoy atrapado ahora”, y usas el suelo para levantarte, usas la ira misma para regresar al darte cuenta.

O cuando estás muy ansioso y sientes la ansiedad en tu cuerpo y en tu respiración, usas el suelo para levantarte, usas la sensación de ansiedad para regresar al darte cuenta. Y luego en cuanto haces eso, ya te calmaste un poco, sólo lo suficiente para poder calmarte otro poco.  Así de esta manera no hay distracciones.  Entonces estos son los cuatro enunciados de la quinta parte:

 

  • “Todos los Dharmas convergen en un punto”,
  • “De los dos testigos quédate con el principal”,
  • “Mantén siempre una mente alegre”, y
  • “Practica con las distracciones”
  •  

Ahora llegamos al punto seis.  Realmente estamos avanzando, ¿no?  Eso se siente maravilloso, ¿o no?  El punto seis se llama “Las disciplinas del entrenamiento de la mente”.  Y este tiene una lista muy larga de enunciados que principalmente tienen que ver con tu vinculación a otras personas, o sea, de ti relacionándote con otras personas. Tratar con todas las tendencias desagradables que tenemos en nuestro interior, que surgen cuando otras personas se involucran en nuestras vidas.

Hay una especie de lógica en esto, pues cada punto te preparan para el siguiente. Primero creas los preliminares, creas una especie de fondo para la práctica. Segundo, empiezas a aprender como dejar entrar las dificultades, a usar las dificultades y la aceptación del sufrimiento como una forma para aprender cómo amar.  Y entonces, cuando haces eso, estás listo para enfrentar las dificultades de tu vida y para convertirlas en el camino, pero todavía el camino y la práctica parecen algo distinto que estás haciendo fuera de ti mismo para desarrollar las cinco fortalezas, para que la práctica sea tu vida. Ahora, en este punto estás listo para empezar a refinar y a evaluar tu práctica y es de eso que estamos hablando ahora.

Finalmente, después de todo esto, estás listo para enfrentarte con este loco mundo humano. Y ya que es tan problemático vas a necesitar mucha orientación, muchos lemas y muchas sugerencias, y en éste punto tenemos dieciséis. Así es que les leeré toda la lista pero no hablaré de todos. Algunos de ellos son muy obvios y otros necesitaran una explicación, pero no necesariamente la daré hoy; tal vez mañana lo haga. Por ahora aquí están:

 

  • Acata siempre los tres principios básicos
  • Cambia tu actitud pero permanece natural
  • No hables acerca de extremidades lastimadas 
  • No reflexiones sobre otros
  • Trabaja con los problemas mayores primero
  • Abandona toda esperanza de resultados
  • Abandona la comida venenosa
  • No seas tan previsible 
  • No seas tan mezquino con otros
  • No esperes en emboscada
  • No lleves las cosas a un punto doloroso
  • No le transfieras la carga del buey a la vaca
  • No trates de ser más rápido que todos los demás
  • No actúes de manera retorcida
  • No conviertas los dioses en demonios
  • No busques la felicidad basándote en el dolor de otros
  •  

Ahora voy a hablar acerca de algunos de éstos: “Cambia tu actitud pero permanece natural”.  Resulta tentador pensar, y tan obvio pensar, que si vamos a empezar una práctica espiritual de manera seria vamos a ser diferentes de cómo éramos antes.  Vamos a ser gente espiritual, no como la demás gente, esa gente no espiritual.  Vamos a ser diferentes.  Así es que andamos por ahí siendo diferentes.  Somos muy agradables, un poco rígidos, duros, un poco deliberados acerca de todo lo que hacemos, mucho, mucho muy conscientes acerca de todo.

Este es el tipo de cosa muy típico que se ve en la práctica espiritual.  Si vas al monasterio en alguna parte, verás a los monjes nuevos, sabes.  Si vas a los lugares Zen ves mucho de esto, muy cuidadosos con las formas Zen, muy precisas, muy perfectas y muy rígidas.

Pero aquí, las instrucciones son muy claras; sí, vas a revolucionar tu vida, por favor hazlo.  Pero hacer esto no significa imponerte una especie de régimen a ti mismo.  De hecho, empiezas a notar que lo que has estado haciendo todo el tiempo, que tu forma natural de ser ha sido un régimen impuesto todo el tiempo, y ahora finalmente puedes ser natural, finalmente puedes estar relajado, no tienes que impresionar a nadie, especialmente a ti mismo.

Así es que cuando notas que te estás imponiendo algo a ti mismo, cuando tus esfuerzos para ser bueno y practicar de la mejor manera y seguir los siete puntos del “Entrenamiento de la mente” empiezas a sentirte un poco como si trajeras puesta una camisa de fuerza, entonces hay un lema para ti: “Aliviánate, relájate, tal vez ve al cine, tomate una cerveza, no te esfuerces tanto, tal vez haya algo bueno en la televisión.”

“No reflexiones sobre otros”, no trates de adivinar a los otros.  Este es realmente bueno. ¿Quién puede entender a otra persona alguna vez?  Realmente es imposible entender lo que está sucediendo, saber lo que está pasando dentro de sus mentes, ¿quién sabe?  Ni siquiera sabemos lo que está sucediendo dentro de nosotros, ¿cómo vamos a saber lo que está sucediendo dentro de ellos? Pero piensa acerca de esto: ¿qué tanto tiempo pasamos analizando a todos nuestros amigos y a nuestros parientes?  Así es que estamos convencidos que entendemos todas sus motivaciones, todas las arrugas de sus caracteres, y hablamos de esto todo el tiempo entre nosotros como si supiéramos de qué estamos hablando. ¿Quién puede imaginar por qué alguien hace algo? ¿Quién puede imaginar qué motiva los actos de otra persona?

Así es que esto nos aconseja dejar eso.  Cuando te veas pensando “Yo sé lo que ella está pensando y esto y aquello, y quién es ella y cómo es,” olvida eso, es ridículo. Sería mucho más simple y más efectivo reconocer que no sabes, y sólo asumir que todos están en el camino para convertirse en un Buda y que básicamente de eso se trata la vida de esa persona.  Así es que tal vez no les esté yendo tan bien, tal vez su camino hacia la budeidad los va a conducir a un callejón oscuro y terrible.  Pero hay muchas maneras de llegar a la budeidad, y quién puede juzgar que este es un camino mejor que aquel. Cada quien tiene su propio camino.

“Abandona toda esperanza de resultados”. Realmente me gusta éste, éste es muy bueno.  Ahora bien, muchos de nosotros parecemos tener la idea absolutamente ridícula de que de alguna manera vamos a cambiar o a mejorar. Y que de alguna manera u otra, nuestra práctica nos ayudará con esto. Pero, ¿cómo puede ser eso realmente? Quiero decir, la vida se desenvuelve en un presente muy misterioso y continuo, sabes, siempre estamos en un momento presente misterioso. De alguna manera el momento pasado sólo es tragado en el tiempo y desaparece por completo. Así es que de cierta manera, sin importar lo que hagamos, o no hagamos, vamos a cambiar.

Regularmente la gente me pregunta: “¿Qué obtuviste de la práctica? ¿Te cambió?” y yo siempre digo: “Bueno, ahora soy muy diferente a como era al principio.”  Pero para esto pasaron cuarenta años y yo sería diferente sin importar qué. ¿Cómo puedo decir si cualquier diferencia tuvo que ver con mi práctica?  No lo sé.

En otras palabras, vamos a cambiar. Ahora bien, ¿he mejorado en cuarenta años?  No, más bien he empeorado mucho. Hace cuarenta años era más joven, tenía más aguante, más fuerza, mejor memoria, era más listo, podía meditar mejor. Así que no creo que la práctica me haya hecho ningún bien. Entonces, ¿hay mejoría? ¿Quién sabe?

Y al mismo tiempo, realmente, soy el mismo que cuando tenía cinco años. Quiero decir, no he cambiado nada. El mismo clima interno, entonces, uno se puede frustrar mucho buscando mejorar. Y la única cosa razonable que hacer es hacer tu mejor esfuerzo para mantener una mente alegre y practicar ahora mismo. Y entonces, en el siguiente momento, practicar ahora mismo, y después de eso, solo practicar ahora mismo, para este momento, hasta el final.

Ahora bien, tal vez veamos todo tipo de mejoras maravillosas, y espero que lo hagamos, y sé que lo hacemos porque mucha gente viene y me dice acerca las formas en las que sus vidas han cambiado para ser mejores de maneras profundamente conmovedoras.  Pero después de un tiempo largo ya casi no te das cuenta.  Entonces, como que la práctica desaparece y lo único importante es vivir la vida, que termina significando practicar. Y encuentras que estás comprometido con eso, ya sea que lo llames no lo llames mejoría.

Ahora bien, si examinas la idea de que mejorarás, entre más lo veas, menos sentido tiene. Si ahora mismo eres una persona confundida que realmente quiere cambiar y mejorar, ahora mismo imaginas un tú mejorado. Así es que, desde el punto de vista de estar confundido, enredado e infeliz, te estás imaginando a ti mismo mejorado. ¿Cómo podría ese tú mejorado y enredado no estar también confundido dado que la persona confundida y enredada está proyectando ese tú?  Bueno, si una persona confundida está proyectando a una persona mejorada la proyección debe también estar confundida y enredada.

En otras palabras, desde una posición especifica no es posible imaginar cómo es otra posición. Desde luego podrías hacerlo, pero lo que imaginas no es realmente lo que será cuando estés allí.  Cuando estás en San Diego te puedes imaginar estando en Chacala, pero este Chacala que te imaginas en San Diego no es Chacala, y es por eso que todas nuestras ideas de mejoría deben estar equivocadas. Y sólo tienen un efecto real, nos impiden disfrutar Chacala cuando estemos allí porque no es el Chacala que nos imaginamos en San Diego.

Esto realmente sucede, te imaginas un tú mejorado así es que ni siquiera te das cuenta de la mejoría cuando ésta llega. Entonces abandona toda esperanza de resultados. Por ultimo comentaremos el siguiente enunciado: “No seas tan previsible”.  Y creo que no tendré mucho que decir acerca de esto. ¿No somos todos tan previsibles? Nosotros decidimos, este es quién soy y así es como respondo, todas las veces responderé de esa manera. El púrpura es mi color favorito, siempre ha sido mi color favorito y esto es púrpura, así es que creo que me gusta, pero tal vez no, no todos los púrpuras son iguales. Tal vez no deba ser tan previsible, deberíamos sorprendernos más. Estar dispuestos a estar abiertos a cualquier cosa que venga como si nunca hubiera sucedido antes. Cómo si este momento nunca hubiera sucedido antes, y sucede que eso es cierto, nunca ha sucedido antes.

 

 

      Disciplinas del entrenamiento de la mente: Compromiso.

por Zoketsu Norman Fischer

Plática # 7, Mar de Jade, Abril 2009

 

Anoche empezamos a hablar acerca del sexto punto del “Entrenamiento de la mente”.  Hablamos acerca de cuatro de mis enunciados favoritos. Así es que esta mañana hablaremos del resto.

“Acata siempre los tres principios básicos”. Los tres principios básicos son los siguientes: Primero “Mantén tus promesas para ti mismo”, y esto significa específicamente, tus votos y tus promesas relativas a la práctica. Así, espero que todos estén inspirados por el retiro para seguir practicando; pero no te hagas demasiadas promesas en un inicio.  Deja que pase un tiempo y piénsalo. Tal vez vivas otro retiro, o no; pero trata de no prometerte nada a ti mismo que no puedas cumplir.  Y si te haces una promesa a ti mismo para continuar con tu práctica de alguna manera, entonces más te vale cumplir esa promesa porque si no la cumples será dañino para ti. Perderás respeto por ti mismo, así es que estarás mejor si no haces ninguna promesa para empezar.

El segundo punto es: “No actúes escandalosamente”.  Y esto significa no presumas de ser muy bueno, o muy malo. El comentario tradicional de este punto es muy interesante, dice: “No orines en el río y no tomes un cuchillo para andar por ahí cortando árboles”.  Hacer estas cosas es muy escandaloso si estás en el Tíbet, así es que en otras palabras actúa de acuerdo a las normas sociales normales, no busques molestar a la gente.

Y el tercer principio básico es: “No seas parcial”, o sea, cualquier cosa que estés pensando o haciendo recuerda que tiene otro lado, no lo veas solo desde tu lado, siempre hay otro lado. Y esta es una frase muy querida, llevada en mi corazón, porque es algo que mi maestro siempre decía, él decía algo y entonces decía “pero entonces está el otro lado”.

El siguiente es: “No hables acerca de tus extremidades lastimadas”.  Y éste es muy similar a uno de los preceptos que tenemos en Zen “no calumnies a otros” o algunas veces decimos “no hables acerca de las faltas de otros”.  Así es que si alguien está actuando mal y es muy malo, detestable, corrupto o cruel, evitamos hablar de esto de manera severa o crítica, porque si lo haces sólo te afecta más, y hará a la persona aún peor.  Entonces la idea de esto es que cualquiera que hable o actúe destructivamente es como una persona con una extremidad lastimada.  Tal vez alguien que no puede caminar adecuadamente, o alguien que sólo tiene un brazo, la lesión es bastante obvia y notable. Y tal como no señalamos a alguien que tiene una lesión y nos burlamos de ellos, no nos burlamos ni criticamos a la persona con esta lesión interna. Reconoces esa lesión pero la respetas. Así es que las personas que se portan mal están lesionadas en su interior, desde luego, deben de curar su herida y enderezarse, pero el que hables acerca de ellos severamente y sin respeto no hará que eso suceda, no les hará ningún bien ni tampoco te hará ningún bien a ti.

El siguiente es “Trabaja con los problemas mayores primero.”  Así, a todos se les da su propio regalo personal de locura, algunas personas siempre se enojan, algunas gentes se deprimen, algunas personas se excitan demasiado, algunas personas son muy entrometidas, entonces la idea de esto es que reflexionemos y descubramos cual es nuestra principal locura; esa forma de locura favorita y más típica de nuestra personalidad tratamos no de justificarla ante nosotros mismos, tratamos de no sentirnos mal por ella; por el contrarió, sólo la admitimos libremente.  “Bueno, todos tienen su forma de locura principal y sucede que ésta es la mía.”  Así es que esa es la primera parte, estar dispuestos y en posibilidad de reconocer nuestra principal forma de locura.  Y entonces, en lugar de dejar esa para el final: “Voy a trabajar en las cosas fáciles primero y luego, tal vez algún día, podré tratar con esto”.  Empezamos con nuestros problemas mayores. Y hacemos un gran esfuerzo para trabajar con ellos.

El siguiente es “Abandona la comida venenosa”. Éste es otro bueno. Ahora date cuenta que no dice abandona el veneno, dice abandona la comida venenosa. Así es que en otras palabras, es comida, la puedes comer, es nutritiva, sabe bien, pero también es venenosa y la debes evitar. Y esto se refiere específicamente a practicar con una intención egoísta.  Practicar con el propósito de ser más atractivos, de permanecer siendo jóvenes más tiempo, o ser una mejor persona que tu cuñado. En otras palabras, la práctica todavía es buena, pero al mismo tiempo es venenosa. Entonces debes evitar esta comida venenosa y sólo practicar por el hecho de practicar, o porque realmente sientes que es correcto, o porque crees que puede aliviar tu sufrimiento y el sufrimiento de otros y traer consigo una felicidad verdadera más que egoísta.

El siguiente es: “No hagas comentarios injuriosos acerca de otros”.  Ahora este es un consejo de tu madre que puedes haber olvidado, de hecho yo recibí este consejo de mi madre cuando era joven y funcionó mágicamente.  Cuando estaba terminando el sexto año para entrar a primero de secundaria, iba a ir a una escuela diferente en una ciudad diferente con nuevos compañeros en un lugar totalmente diferente. Y recuerdo el miedo que me daba esto, porque nunca había salido del pequeño pueblo en el que crecí y estaba convencido de que toda la gente en la nueva escuela iba a ser grandiosa, muy lista y muy sofisticada, probablemente más alta y más grande que yo. Y tal vez reprobaría y no le caería bien a nadie y no tendría ningún amigo.  Así es que estaba realmente preocupado por esto, todo el verano antes de que empezara la escuela.  Entonces fui con mi madre y le dije: “¿qué voy a hacer, qué puedo hacer?” y ella dijo, “No te preocupes por nada, sólo no hagas comentarios injuriosos acerca de los otros y todo estará bien”.  Entonces me tomé este consejo a pecho y resolví que nunca haría un solo comentario injurioso acerca de nadie, nunca.

Y puedo recordar el momento en el que estaba parado entre un grupo de gente y todos estaban haciendo comentarios injuriosos acerca de alguien e instantáneamente tuve mucho miedo, pero no dije nada, todos los demás estaban hablando y yo no dije nada, y el resto del año nunca hice un comentario injurioso contra nadie. Tenía una fuerte resolución para hacer esto. Motivado por mi miedo, realmente nunca hice ningún comentario injurioso.  Y para el final del año, para gran sorpresa me di cuenta de le caía bien a la gente y que estaban diciendo cosas buenas de mí. Y esto realmente me sorprendió, no me daba cuenta de cómo había sucedido. Y entonces me di cuenta de que fue porque mi madre tenía razón, que si no haces comentarios injuriosos acerca de la gente es como un truco mágico.  Así es que desde entonces he mantenido esa práctica.

El siguiente es “No esperes en emboscada”; lo que significa no guardes rencor. Si alguien dice o hace algo que te lastime no lo guardes dentro de ti alimentándolo, y no estés alerta y esperando ese momento en el que puedas saltar de entre los arbustos y atacar a la persona que te hizo eso, porque todo este tiempo has estado acechando tras una roca o arbusto esperando que llegue el momento. Todo este tiempo que estuviste acechando, estuviste perdiendo tu práctica, estuviste perdiendo tu oportunidad para procesar ese daño y ese dolor y convertirlo en amor. Así es que este lema está diciendo, cuando te encuentres acechando detrás de un arbusto o un árbol, sal de ahí, no busques venganza. Si tienes un enemigo, trata de enfrentar al enemigo con energía y compasión, categóricamente, no actúes furtivamente y te escondas tras una roca.

El siguiente es “No hagas las cosas dolorosas”.  En Zen tenemos un dicho colorido acerca de esto: “No te pongas una cabeza sobre tu cabeza”. En otras palabras, si algo es malo, no lo hagas peor. Y este enunciado versa específicamente del trato con otros.  Si alguien es difícil o una mala persona, no los hagas peores, en tu mente.  Literalmente sucede de esta manera: alguien es desagradable o malo porque tienen una extremidad lastimada, empiezan a actuar de esa manera, otras personal las ven y piensan “Realmente eres una mala persona” y naturalmente empiezan a relacionarse con esa persona como si fuera mala y la persona se da cuenta, “O, mira, realmente soy una mala persona.  Así es que piensas que he sido malo hasta ahora, eso no fue nada, piensa en esto”, y entonces esto crece.  Así es que no hagas eso, no les hagas esto a otras personas y tampoco no te lo hagas a ti mismo.

El siguiente es “No le transfieras la carga del buey a la vaca”.  Estos enunciados tienen la virtud de darnos una imagen del Tíbet antiguo.  De personas escondiéndose detrás de arbustos emboscándose unos a otros, gente comiendo comida venenosa, gente con sus bueyes y sus vacas. Un buey está hecho para llevar cargas, y una vaca para dar leche, las vacas no están hechas para llevar cargas así es que no le pongas la carga de un buey a la vaca.  Entonces la idea es, tú eres el buey y las otras personas son la vaca.  La carga de tu sufrimiento es tuya, no es de ellos.  Ésto es muy importante.  Ahora, alguien puede hacerte cosas realmente malas y de una forma u otra ellos van a tener que llevar la carga de lo que han hecho, en otras palabras, ellos son los bueyes pero para ti son la vaca.  En otras palabras, el sufrimiento que estas sintiendo es tu carga no la de ellos.  Después de todo, si alguien abusara de ti de una manera u otra y pudieras tragarte el abuso y manejarlo alegremente haciendo que tu práctica sea más fuerte, entonces para cuando terminan de abusar de ti, tú eres la persona más feliz y todo estuvo bien, entonces su abuso no significaría nada.  La razón por la que el abuso es tan doloroso es por la manera cómo has reaccionado ante él.  Y también si no estás allí cuando alguien te está pegando en la cabeza, ellos sólo le están pegando al aire o tal vez a una silla o algo, entonces el sufrimiento se da porque estas allí.

Entonces, aunque podamos sufrir en manos de otros, si culpamos a otros por nuestro sufrimiento, si tratamos de poner la carga de nuestro sufrimiento sobre ellos, no les hace nada a ellos pero aumenta nuestra propia carga porque ahora nos hemos convertido en la victima del otro, lo que significa que dependemos totalmente de ellos para aliviar nuestro sufrimiento y ahora estamos suplicándoles y rogándoles que alivien nuestro sufrimiento.  Pero la verdad es que sólo podemos llevar la carga de nuestro propio sufrimiento y si aceptamos la responsabilidad de esto tenemos el poder para quitarnos la carga incluso si la otra persona continúa abusando de nosotros.

En otras palabras, alguien nos puede meter a la cárcel pero el único que puede quitarnos nuestra libertad somos nosotros mismos, y de la misma manera el único que puede otorgar libertad es uno mismo. Cuando le damos la responsabilidad de nuestro sufrimiento a otros les estamos dando el poder de reducir nuestro sufrimiento.

El siguiente es “No trates de ser el más rápido”.  La práctica no es una carrera hacia la meta, no te preocupes, la meta llega muy pronto, no hay prisa y el ir más lentamente siempre es mejor, tienes todo el tiempo del mundo.  Así es que no aceleres como si estuvieras en una carrera tratando de terminar antes que todos los demás, o antes que tú mismo.  No compitas contigo mismo o con nadie más, porque la verdad es que nadie puede ver el camino que sigues, ni siquiera tú.  Nadie sabe que tanto has dejado atrás y que tanto más falta por recorrer.

El siguiente es “No actúes de manera torcida”.  Lo que significa que no hagas el bien o seas bueno como una manera de salirte con la tuya o de hacer que otras personas se sientan mal.  Y algunas veces hacemos esto.  Probablemente has visto que esto sucede, gente que es muy, muy buena y muy, muy dulce y automáticamente sospechas porque sabes que están tratando de obtener algo.  Desde luego que tú nunca haces eso, nunca lo hacemos nosotros pero otras personas lo hacen.  Entonces este enunciado es similar al de la comida venenosa.  No practiques para salirte con la tuya, para hacerte rico, para hacer que le caigas bien a la gente, o para probarle a tu cuñado que él realmente es una persona mala, porque junto a ti que eres tan amable y bueno y tan dulce, el realmente se ve mal, entonces trata de evitar eso.

Creo que si somos honestos con nosotros mismos y realmente estamos dispuestos a mirarnos a nosotros mismos, reconoceremos esas motivaciones dentro de nosotros.  En este gran mundo puedes encontrar a mucha, mucha gente que piensa que la meditación y la práctica espiritual son realmente estúpidas, probablemente la mayoría de la gente piense eso.  ¿Por qué irías hasta Mar de Jade para sentarte dentro de una habitación sin hacer nada cuando podrías estar en la playa o en una de las palapas tomando una cerveza o en la ciudad de México ganando dinero?  Creo que la mayoría de la gente lo ven de esa manera.

Pero hay mucha gente que piensa que hacer este tipo de cosas es realmente maravilloso.  Que te admiran si meditas, y si haces Yoga y estás saludable y eres espiritual y si eres vegetariano, sabes, ellos piensan: “Guau, es maravilloso que seas así”.  Entonces podemos sentir dentro de nosotros que tan orgullosos nos sentimos por impresionar a esta gente: “Oh, sí.  He estado meditando durante muchos, muchos años, soy vegetariano”.  Entonces cuando notamos este tipo de motivaciones en nosotros mismos, debemos poder admitirlo inmediatamente y tener la habilidad para reírnos de nosotros mismos, perdonarnos a nosotros mismos y tratar de soltar esto sólo un poco y simplemente seguir practicando.  Como con todos los enunciados que dicen no hagas esto y no hagas eso, realmente no significa que no hagas esto porque realmente no podemos evitar que surjan cosas en nuestros corazones, lo que significa es que te observes y seas honesto contigo mismo, y que tengas un sentido del humor, que te perdones, no trates de negar todas tus motivaciones que no son tan buenas y continúa sin remordimiento y sin culparte a ti mismo.

“No conviertas a los dioses en demonios”.  Los dioses viven en reinos celestiales, lugares agradables y los demonios viven en reinos infernales realmente malos y horribles.   Así es que no conviertas las cosas placenteras de tu vida en infiernos ardientes debido a la falta de satisfacción y a las quejas.  No te exijas demasiado a ti mismo, y no le exijas mucho a las circunstancias y a los demás.  Cuando tratas de ser perfecto, o incluso de ser bueno, usualmente te quedas corto y entonces te olvidas de darte cuenta que tan agradables son las cosas, todo lo que puedes ver son los problemas.

Recuerdo una historia de mi trabajo con los moribundos: este era un hombre que estaba en una situación realmente miserable, estaba sólo y no tenía familia, viva con dolores constantes, estaba confinado a su cama y no podía caminar, estaba agonizando.  Ahora bien, si alguna vez hubo alguien que quisiera construir un infierno, aquí hay una persona que puede aportar mucho material.  Pero el tema principal del que siempre hablaba era que tan frescas y suaves estaban las sábanas de la cama.  Cuando las enfermeras le daban un baño de esponja y lo regresaban a la cama – de regreso a las sabanas – él decía: “Ah, que frescas, que maravillosas son estas sábanas”.  Y el obtenía un gran placer de eso.

Así es que el enunciado final del punto seis, “Disciplinas del entrenamiento de la mente”, que tratan con otros es este: “No encuentres tu felicidad en el dolor de otros”, este es tal como suena, no desees que algo malo le suceda a tu enemigo.  No te deleites en algo malo que le suceda a alguien que no te caiga bien. No esperes que alguien muera para heredar su dinero.

Incluso si hay un líder terrible que es asesinado, y eso de alguna manera resulto en un gobierno mucho mejor, no bailes en su funeral, no te regocijes, el sufrimiento es sufrimiento y siempre debes sentir compasión por el sufrimiento.

Así es que ese es el último en la lista del sexto punto del entrenamiento de la mente.  Sólo nos falta un punto más por ver, el punto siete, pero este tiene muchos lemas, así es que guardaremoslo para hablar más tarde de tales enunciados.

 

 

      Lineamientos para el entrenamiento de la mente.

por Zoketsu Norman Fischer

Plática  # 8, Mar de Jade, Abril 2009

 

 

Punto siete.  El punto siete se llama “Lineamientos para el entrenamiento de la mente”.  Y sólo parece ser un abarca-todo, una categoría de propósitos múltiples para todo el montón de frases que tienen que ver con llevar la práctica a la vida cotidiana.  Entonces, recuerda que la práctica de meditación es la base para todo el curso del entrenamiento de la mente.  Es lo fundamental, lo preliminar.  Eso no lo hace ni menos ni más importante.  Pero sólo es básico.  Pero el entrenamiento de la mente va más allá de la meditación, no resultaría ser un meditador fiel para luego ir dando tumbos en el resto de tu vida.  No, entrenas tu mente, todos los días, a lo largo de todo el día, poniendo atención antes que nada, con gran honestidad, a lo que está sucediendo en tu vida.  Y la meditación realmente ayuda para eso.  Y la otra cosa que puedes hacer, como estamos aprendiendo, es adoptar un enunciado como tema para observar tu vida.  Y recordarlo y tratar de ponerlo en práctica realmente, y de esta manera en verdad entrenas tu mente para desarrollar las cualidades que tú decides desarrollar: compasión, calma, bondad, amor, claridad, etc., Entonces, el corazón, la mente, se puede cultivar, de manera más o menos sistemática, pero, desde luego, con flexibilidad, inteligencia y sutileza.  La práctica de meditación te ayudará porque incrementarás tu atención consciente y reforzará tu fe, y te animará a continuar con este entrenamiento.  Si estableces una práctica regular de meditación te dará un sentido de disciplina y también un sentido de auto-respeto, porque hay algo muy hermoso y dignificante relacionado con la práctica de la meditación.  Entonces, estoy diciendo esto ahora porque pienso que todos aquí han ganado con estas cosas durante el retiro de esta semana.  Y como el retiro se terminará pronto, y no tendremos el tipo de apoyo que tuvimos esta semana (todo el cuidado maravilloso y la comida y los unos a los otros, y el silencio y este lugar hermoso, y no tener ningún propósito además de practicar, y no tener pendientes de trabajo, ni familia ni nada que cuidar), muy pronto aprenderemos a perder todo ese apoyo.  Verán que sin ninguna de esas facilidades el efecto de la meditación permanecerá con nosotros, y si continuamos practicando, no sólo en la meditación sino en nuestra vida cotidiana, entonces este retiro será algo muy fuerte y muy importante, un momento clave en nuestro avance.  Entonces estos lemas son para después del retiro.

El primero es: “Todas las actividades se deben de hacer con una intención.”  Y esa intención debe de ser en beneficio de otros.  Y “otros” aquí te incluye a ti mismo.  Así es que esto significa que todas las actividades que haces se van a dedicar al beneficio de otros.  Por ejemplo, te das cuenta de que cuando comemos entonamos esos cantos, el canto realmente está diciendo, entre otras cosas: “Dedicamos esto a otros, esta comida es para otros”.  Entonces te puedes lavar la cara en la mañana para el beneficio de otros.  En otras palabras podrías decir: “Ahora mientras lavo mi cara, deseo que todos los seres en este universo estén limpios y puros”.  Cuando te lavas los dientes, puedes decir: “Ahora que me estoy lavando los dientes, deseo que todos los seres en todo este universo tengan dientes fuertes y saludables, para que puedan mascar todo ese mal karma y digerirlo”.  Incluso cuando vas al baño puedes tener la intención de ir al baño para el beneficio de otros: “Ahora que voy al baño deseo que todos los seres en todo el universo eliminen las impurezas y se sientan completamente libres por dentro y fuera”.

Entonces la idea es dedicar todas las actividades, sin importar cuáles son, a esa intención y mantenerla en mente todo el tiempo.  Sé que están riendo como entre dientes acerca de estas cosas que acabo de decir, como ir al baño y eso.  Y probablemente pensaron que es gracioso pensar en estas cosas, pero en realidad esos son versos reales que pueden encontrar en los sutras. Y no estaba citando exactamente, más bien como que estaba improvisando, pero hay versos para ir al baño, y versos para lavarse los dientes, y versos para comer y para todo lo que haces, que más o menos dicen lo que acabo de decir.  Y todo esto les sonará bastante conocido a nuestros invitados judíos en el retiro, ya que ellos saben que hay una bendición para todo lo que se hace – “ahora que me lavo las manos…”, “ahora que me voy a dormir…”, “ahora que despierto…”, “ahora que ando por un camino recto…”, “ahora que ando por un camino torcido…” – hay una bendición para todo.  Y eso es exactamente para el mismo propósito de dedicar todas tus actividades a una intención.

El siguiente: “Corrige todas los agravios con una intención”.  Esto se refiere a todos los esfuerzos que hacemos en nuestra práctica para enderezarnos, para mejorar nuestro carácter, etc.  Para limpiar mejor nuestra casa, limpiar nuestra comunidad, enderezar nuestro país, arreglar el planeta, todas las cosas que hacemos para mejorar las cosas. Debemos asegurarnos que hacemos eso con el espíritu de beneficiar a otros, con generosidad y con el corazón abierto. Y muchas veces cuando estamos trabajando duro para hacer mejoras podemos sentir que nuestra apertura de corazón y generosidad se pierde o debilita, y nos damos cuenta que nos estamos volviendo algo lúgubres y amargados acerca de limpiar la Tierra. Ciertamente nos pasará esto.  Así es que cuando nos demos cuenta de que nos estamos volviendo lúgubres y amargados respiramos profundamente y recordamos la intención de beneficiar a otros y entonces sólo seguimos adelante.

El siguiente enunciado dice: “Dos actividades: una al principio y una al final”.  Y esto se refiere a una práctica tan poderosa y tan simple que no lo puedes creer, pero si realmente haces esto, realmente hace una diferencia enorme en tu vida.  Al principio del día, en cuanto te levantas, le dedicas este día a beneficiar a otros.  Tal vez si te levantas en la mañana y practicas meditación, puedes decir esto al principio de tu meditación: “Dedico esta meditación y el resto de mi día a beneficiar a otros”.  Pero incluso si no meditaste, sólo levántate y tal vez párate junto a tu cama, respira profundamente y estando presente di “Lo digo en serio, hoy realmente quiero dedicarme a beneficiar a otros”.  Sólo eso, unos 30 segundos, pero realmente con intención.  Y haces lo mismo antes de ir a la cama en la noche, antes de acostarte te paras frente a tu cama por un minuto y dices esto.  Incluso si tienes una pareja que se va a acostar en la misma cama y te sientes un poco apenado al hacerlo frente a él o a ella. Lo puedes hacer en secreto y ni siquiera se daría cuenta: “¿Por qué estás parado así?”  “O, solo estaba pensando un momento.”  Pero desde luego, si realmente lo haces tendrás un sentimiento cariñoso hacia él o ella y lo qué él o ella están haciendo.  Así es que eso es uno al principio y uno al final.  Y las dos actividades a las que nos referimos con esto se relacionan específicamente con los dos tipos de Bodhicitta, de los que hablamos hace un tiempo.  El Bodhicitta absoluto que significa que todo ya es perfecto, que ya está en paz, que todo va como un sueño.  Y el Bodhicitta Relativo que significa que más vale que haga algo para ayudar, más vale que ame a otros y exprese mi amor.

El siguiente dice: “Cualquiera de los dos que ocurra, se paciente”.  Es algo chistoso cuando dice los dos, de inmediato piensas que significa los mismos dos de los que hemos estado hablando, pero son dos diferentes.  “Cualquiera de los dos que ocurra, se paciente” significa que si las cosas van bien seas paciente porque sabes que van a cambiar, y si las cosas van muy mal, seas paciente porque sabes que esto también cambiará.  Así que si las cosas van bien no te emociones, no van a durar.  Y si las cosas van muy mal, tampoco te emociones porque tampoco durarán.  Tengo un buen amigo que me solía decir: “Sabes, me siento un poco culpable” y yo le pregunté: “¿Por qué?”  “Bueno, tengo una vida tan perfecta, tengo una familia maravillosa, amo mi trabajo y tengo bastante dinero, tengo esta casa hermosa con vista al mar y es fantástico.  Y sé que otra gente no tiene estas ventajas así es que me siento culpable.”  Así es que le dije: “No te preocupes y no te sientas culpable porque no durará, sólo es temporal, más vale que lo disfrutes y no te sientas culpable”.

Hay una gran historia Zen acerca de esto: “Cualquiera de los dos que ocurra, se paciente”.  Esta historia se cuenta a menudo por lo que estoy seguro de que ya me han oído, o a otra persona, contarla.  Es la historia de Hakuin que es un maestro

 que vivió en el templo de un pueblo.  Se cuenta que en el pueblo una joven mujer soltera se embarazó y los padres le preguntan “¿Quién te hizo eso? ¿Cómo sucedió?” y ella dijo “Fue el monje, el de la colina”.  Entonces los padres se molestaron mucho pero no hicieron nada.  Pero cuando nació el bebé lo envolvieron en una manta, subieron la colina y tocaron la puerta de Hakuin. Ellos le entregaron al bebé y le dijeron “Toma, tú hiciste esto, eres un monje asqueroso y podrido; debería darte vergüenza, toma este bebé”.  Y él los miró y dijo “O, ¿es cierto eso?”  Y él tomo el bebé y encontró a alguien que le ayudara con el bebé y lo criaron juntos. Pasó un tiempo y la joven mujer que era la madre del bebé se sentía realmente mal y un día fue con su madre y le dijo: “No fue el monje, fue fulano de tal, el de la otra cuadra, y no quise causarle problemas así es que lo inventé todo”.  Ahora se podrán imaginar cómo se sintieron los padres en ese momento.  Así es que lo primero que hicieron fue subir la colina corriendo hacia el templo y tocaron nuevamente la puerta.  Hakuin abrió y ellos inmediatamente se postraron en el suelo y llorando dijeron: “Nos sentimos tan mal, ¿cómo pudimos hacerle esto?  Usted es un monje maravilloso, tan bueno y amable, y tan brillante, ¿y cómo le pudimos hacer esto a usted? Estamos tan avergonzados”.  Y se lanzaban tierra sobre ellos y se golpeaban la cabeza contra el suelo.  Y Hakuin dijo “O, ¿es cierto eso?” y les regresó al bebé.  Así que esta es una ilustración de “Cualquiera de los dos que ocurra, se paciente.  Alguien dice: “Tu eres lo máximo desde que se inventó el pan rebanado”.  “O, ¿es cierto eso?”  Alguien dice: “Eres una persona realmente podrida, te van a hacer un daño terrible”.  “O, ¿es cierto eso?”.  Ya habían escuchado la historia, ¿verdad?  Es una buena historia, quien sabe si sea verdad.

El siguiente enunciado es: “Observa los dos, incluso a riesgo de tu propia vida”.  Así es que estos son otros dos, lo que hacen seis.  Porque los dos son, primero, las tres figuras, esos son tres que es uno y el segundo es el voto del Bodhisattva, que realmente son cuatro, y ahora que lo pienso, son siete.  Así que “Observa estos dos, incluso a riesgo de tu propia vida.”  Los tres refugios que cantamos muchas veces al día: refugio en Buda, Dharma y Sangha y los cuatro votos del Bodhisattva que cantamos siempre al final de las pláticas de Dharma, votos para beneficiar a otros, purificar la mente, aprovechar la oportunidad de aprender y fundirse completamente con el camino.  Así es que siempre debemos observar estos compromisos, sin que importe nada.

El siguiente es: “Entrénate en las tres dificultades”.  Esta es una práctica para trabajar con los diversos complejos y hábitos que nos deprimen todo el tiempo.  Las tres a las que se refiere esta frase son las siguientes, y ésta también es una práctica muy buena, realmente simple y fácil, que es muy efectiva si tan sólo la continúas haciendo todos los días.  Entonces, la primera es: “Atrapa los malos hábitos de la mente tan pronto como surjan.”  Y luego la segunda es: “En cuanto lo obtengas, lo dejas ir”.  Y la tercera: “Respira y luego sigues adelante, fresco”.  Entonces “Atrapa, deja ir, sigue adelante.”  De esa manera estás mirando hacia fuera cuando estas cosas surgen en tu mente.  Lo que sucede usualmente es que te atrapan, entonces, de esta manera tú las puedes atrapar y luego dejarlas ir.

La siguiente es: “Toma las tres causas principales”.  Así que ahora puedes ver como la lista de frases se despliega en algunas singularidades, diadas y triadas. Tener todas estas listas diferentes es una especie de hábito antiguo en las enseñanzas budistas.  Hay un gran libro en alguna parte en donde puedes encontrar todas las distintas listas budistas, y dice, las diadas y luego te da una lista de esos pares. También encontrarán listas de tres, cuatro, diez, etc. El budismo es una religión de listas.  Entonces aquí tenemos tres causas principales.  La primera, “Encuentra un buen maestro porque probablemente necesites uno”. No es importante que el maestro sea el mejor maestro del mundo, o que incluso sea tan bueno, porque los mejores maestros y los más iluminados pueden ser una desventaja por multiples razones. El punto principal es que cuentes con un maestro que realmente oriente y fomente tu trabajo, alguien que realmente te pueda ayudar.  Esa es la primera causa principal.

La segunda causa principal es: “Date cuenta de que realmente debes entrenar tu mente”. De hecho eso es un asunto urgente, porque todo en tu vida depende de la buena condición de tu mente y de tu corazón: tu trabajo, tus relaciones, todo.  Si la condición de tu corazón no es buena, todo esto se volverá amargo.  En otras palabras, ten la intención y la resolución de realmente trabajar en esto.

La tercera es: “Date cuenta de que puedes hacer esto”.  Tú tienes lo que se necesita, puedes hacer esto.  Ese es el enunciado: “Toma las tres causas principales”: el maestro, le intención y la capacidad.

Los siguientes lemas siguen con esas mismas tres causas y el primero dice: “Asegúrate que las tres nunca disminuyan,” y el siguiente dice, “Mantén las tres inseparables”.  Entonces esto es interesante: el maestro, la intención y la capacidad van juntas.  De cierta manera, realmente son una sola cosa, el maestro inspira tu intención y despierta tu capacidad. Simultáneamente, tu intención despierta tu capacidad y realmente hace que el maestro aparezca, etc.  Cuando una está presente, las tres están presentes.

El siguiente es: “Entrena sin prejuicio en todas las áreas”, y debes hacer esto de manera dominante y sin reservas.  Esto es bastante obvio, es como suena.  Debes practicar en todas las áreas de tu vida, y lo debes hacer sin reservas, no importa que tan bueno seas al hacerlo, si prácticas en todas las áreas con todo tu corazón, entonces definitivamente, tu práctica dará frutos.

El siguiente dice: “Siempre media en lo que provoque resentimientos.”  Ese es bueno, ¿no?  Usualmente cuando estás sintiendo mucho resentimiento y amargura piensas “Oh, perdí mi práctica”. Tu practica está muy lejana y ni siquiera estás interesado en ella en ese momento, tu resentimiento es una fuerza tan poderosa en ti.  Pero estás perdiendo una oportunidad porque el resentimiento es uno de los objetos de meditación mejores que hay.  Así es que debes meditar en tu resentimiento, debes investigarlo: ¿De qué color es mi resentimiento? ¿Qué tan alto es? ¿Cuánto pesa? ¿De dónde viene? ¿A dónde va cuando se ha ido?  Realmente investiga qué es esto.  ¿Podrías ver a tu resentimiento a la cara?  Entonces, la verdad del asunto es que la investigación, este tipo de investigación, de todas las emociones aflictivas, es la práctica de meditación más poderosa.  Es mucho mejor que la dicha y la paz y todas esas cosas.

El siguiente: “Que no te disuadan las circunstancias externas”.  Una vez más, éste es muy claro, sabes, van a suceder todo tipo de cosas.  Si esperas a las condiciones perfectas para hacer tu práctica, nunca llegan, siempre hay algo: hace mucho calor, hace mucho frío, es muy dulce, es muy amargo, es muy alto, es muy chico, siempre hay algo.  Así es que no te preocupes, cualquier cosa que sea, sólo sigue adelante.

El siguiente dice: “Esta vez, practica los puntos principales”.  Esto suena chistoso ¿No creen? “Esta vez, practica los puntos principales”.  Bien, tal vez la última vez no practiqué los puntos principales, tal ves la próxima vez no voy a practicar los puntos principales, pero esta vez, esta vez, lo haré.  Esta vez le prestaré atención a lo que está sucediendo y estaré consciente y recordaré mi amor por todos. En este momento también significa en esta vida.  Tal vez la última vez no lo hiciste.  ¿Quién sabe en la siguiente vida? Así es que realmente debes de tratar de hacerlo en esta vida.

El siguiente dice: “No malinterpretes”.  La tradición indo-tibetana enlista seis maneras de malinterpretar, pero creo que probablemente hay más de seis.  Lo importante es darse cuenta de que definitivamente sí malinterpretamos, de otra manera no necesitaríamos este enunciado. Y siempre malinterpretamos de la misma manera.  Convertimos todo en codicia y auto-reclamo. 

Tengo un truco secreto que puedes tratar de usar cuando estés malinterpretando, porque este es uno de los problemas, es muy difícil saber cuándo estás malinterpretando, pero esto funcionará bastante bien la mayoría de las veces, te dejará darte cuenta del acto  de desorienta nuestra interpretación. Cuando tu práctica te está haciendo infeliz, cuando tu práctica te está haciendo adusto y miserable, o arrogante, cuando te está haciendo sentir distante de los otros porque “Qué les pasa, ellos no son espirituales”, debes entender que pasa.  Estas son señales de que estás malinterpretando. La práctica no siempre es fácil, puede ser difícil a veces. Pero siempre hay en ella alguna ligereza, alguna alegría y un sentimiento de aceptación generosa. Así, cuando éstas cosas están totalmente ausentes probablemente estés malinterpretando y distorcionando tu práctica.

El siguiente dice: “No te tambalees”.  Desde luego, nos estamos tambaleando todo el tiempo, así que trata de no dejarte llevar por todos los pensamientos que te dicen: “Oh, no puedo hacer esto, no vale la pena hacerlo, tal vez lo haré mañana”, y así sucesivamente.  Y   una vez más, tengo un buen truco contra el tambaleo. Estas cosas realmente funcionan, no estoy bromeando, y el problema es que te olvidas de hacerlo, pero si realmente lo haces, funcionaría todo el tiempo. Se trata de esto: si te das cuenta que te estás tambaleando, sin motivación para practicar, no estás seguro de qué hacer y no sabes como aproccimarte a ello; solo piensas: “Tal vez lo haga mañana o tal vez no valga la pena”. O, tal vez: “Déjame preguntar, ¿es cierta o no la impermanencia? ¿Es cierta o no la enfermedad la vejez y la muerte?  Y si te haces esas preguntas y con seriedad respondes “sí” a esas preguntas y luego te das cuentas que, sí, esta es una situación urgente y tengo que practicar.  Si tu respuesta es “no”, no la impermanencia realmente no existe; la enfermedad, la vejez y la muerte no son reales, entonces bien por ti.

El siguiente se llama, “Entrena sin reservas”.  Parece ser casi igual a uno de los enunciados que acabamos de mencionar, así es que podemos concluir ya sea que hicieron un error al incluir la misma frase dos veces, o la repitieron a propósito para resaltar su importancia.

El siguiente es: “Libérate a ti mismo examinando y analizando”.  Éste es tan sencillo que te preguntas, “¿Por qué no hacemos esto?”  Lo que sucede es que nos encontramos a nosotros mismos todos hechos nudos y entre más atados estemos, tanto más vamos a seguir siendo de la misma manera.  Es algo así como al decir: “Estoy hecho bolas y soy infeliz, así que pienso que trabajaré por hacerme más bolas y hacerme más infeliz”.  Es ridículo pero eso es lo que hacemos.  Solo piensa si en cambio pudieras decir: “Estoy hecho bolas y soy infeliz, déjame terminar con esto y pensar en esto, ‘¿qué está sucediendo aquí? ¿Cómo llegué a ser de esta manera? ¿Me está haciendo algún bien quejarme de todo esto? ¿Hay alguna manera para que pueda cambiar las circunstancias que me están haciendo infeliz?”  Si es así, entonces cambia las circunstancias, si no, entonces, ¿de qué sirve quejarse?  O tal vez no puedas cambiar las circunstancias, pero ¿qué puedes cambiar?  Puedes cambiar tu corazón, tu mente. Después de todo, las cosas no son como son, son como las ves, como las entiendes. ¿Necesitas algún apoyo? ¡Desde luego que sí!  Entonces encuentra la manera de cómo encontrar apoyo, encuentra alguna ayuda.  Y mantén el apoyo incluso cuando no lo necesites, para que cuando lo necesites, esté allí. Entonces, necesitamos pensar acerca de esas cosas, establecer una manera en nuestras vidas para arreglártela ante nuestras dificultades.  Cuidamos nuestro trabajo, cuidamos nuestra casa, cuidamos nuestro dinero, ¿por qué no cuidaríamos nuestro corazón y nuestra mente? Si cuidas a los otros practicantes que te apoyan, cuidas a tu grupo de meditación, tu Sangha. Es como comprar un seguro para tu casa.  Nadie es dueño de una casa sin siquiera soñar con no tener una póliza de seguro, porque ¿qué tal si sucede algo?  Más vale que estés asegurado porque tu casa es muy valiosa.  Pero realmente podríamos no tener una casa, siempre puedes rentar una.  Pero no puedes dejar de tener un buen corazón, así es que ¿dónde está tu póliza de seguro para tu corazón y tu mente?  Entonces que estás haciendo para asegurarte que tienes ese seguro, que tienes lo que necesitas para cuidar tu corazón y tu mente.  Así es que todos debemos pensar: “¿Si quiero mantener mi vida espiritual qué necesito para hacer que esto suceda? ¿Cuáles son los elementos definitivos que voy a necesitar?”  Y ahora voy a apoyar a todos esos elementos y asegurarme que estén allí todo el tiempo.

El siguiente es “No te regodees en la autocompasión”.  Ahora bien, no tengo ninguna duda de que tu situación es muy seria.  No tengo ninguna duda de que tienes problemas muy graves.  Eres un ser humano vulnerable en un mundo amenazador y todos los días estás un poco más cerca de la muerte, estás en una situación muy, muy peligrosa, pero también lo están todos los demás: la gente rica, la gente pobre, mi amigo afortunado con su hermosa casa, alguien que no tiene casa. Todos estamos en una situación muy difícil. Ahora bien, cuando piensas en ello, la autocompasión está totalmente relacionada con imaginarte que de alguna manera tu eres la persona que está peor en el mundo, que otras personas pueden tener problemas pero no como los tuyos, que tus problemas son realmente malos, mucho peores que los de los demás.  Esa es la comparación que genera la autocompasión.  Entonces creo que realmente es una buena idea sentir autocompasión. Creo que todos debemos compadecernos de nuestra condición desesperada. El truco es que si te compadeces también por todos los demás, tanto como te compadeces de ti mismo, entonces ya no es autocompasión.

El siguiente es: “No seas celoso.”  Esto se está poniendo cada vez más real: no te tambalees en tu autocompasión, no te pongas celoso.  Algunos de ustedes probablemente saben que mi esposa es maestra de secundaria, ella enseña ciencias en primero de secundaria, por ella sé que el primero de secundaria es una olla hirviente de celos y dolor.  Y esto es porque cuando tenemos esa edad, doce o trece años, estamos llegando a un nuevo nivel de autoconsciencia y nos volvemos agudamente conscientes de nuestra posición en cualquier jerarquía social, por eso hay tantos celos y mezquindad en primero de secundaria.  Esto no es sorprendente.  Lo que realmente es sorprendente es que puedes tener cincuenta, sesenta o setenta años y darte cuenta súbitamente que todavía estás en secundaria.  

Todavía sentimos el mismo tipo de celos ardientes cuando alguien es alabado o promovido o algo así, o gana un premio y nosotros no, pero es tan ridículo.  Y una vez más yo tengo una respuesta para esto. En serio, esto funcionará todo el tiempo.  Y es una práctica, una práctica tradicional en el budismo y se llama: “Alegría comprensiva”.  Es una práctica maravillosa. Yo practico esto todo el tiempo, es algo grandioso. Siempre que alguien más obtiene un gran honor o beneficio ves eso y dices: “Ah, ese es mi gran honor y beneficio”, entonces estás feliz por la otra persona como si fueras tú mismo. Te da un orgullo y placer tremendos en los logros de otras personas. Incluso lo puedes hacer leyendo el periódico y ver que alguien ganó el Premio Nobel o algo así, y puedes pensar en esa persona.  “¿No es grandioso que haya ganado el Premio Nobel?  Se siente como si yo también lo hubiera ganado”.  Entonces, si realmente puedes entrenar tu mente para encontrar una felicidad como esa y no ser de mente tan estrecha para pensar que tú siempre tienes que ser el que gana, ¿por qué limitar tu alegría sólo a las cosas que te suceden a ti?  De esta manera, ¿cuánta alegría puede haber?  No tanta, realmente.  Pero si expandes el sentimiento para incluir a otros puedes tener mucha alegría todo el tiempo,  Creo que la gente entiende esto a un nivel práctico, quiero decir, ¿no te sientes feliz cuando les toca a tus hijos, cuando algo bueno les sucede a ellos? Te pones feliz como si te hubiera sucedido a ti.  Entonces esto no es una cosa extravagante y ridícula, sucede realmente, los seres humanos son capaces de esto.  Sólo se trata de extenderla y expandirla.  Entonces, en lugar de sentirte celoso ahora estás muy contento y feliz por algo que es bueno y que le sucede a alguien más.

El siguiente es: “No seas frívolo”.  No pierdas el tiempo en cosas triviales.  Cese luego que nada es trivial en sí mismo, es trivial porque lo hacemos trivial.  Entonces, este lema no está diciendo que no te diviertas para nada, que no vayas a un baile o algo así.  Simplemente está diciendo que no le apliques una mente trivial a algo.

El siguiente, que es el último, es realmente una expresión maravillosa para finalizar.  “No esperes aplausos”.  Usualmente al final de algo todos aplaudimos y aquí nos están diciendo que esperemos aplausos.  Cuando piensas en ello casi todo lo que hemos hecho en nuestras vidas, lo hemos hecho por los aplausos.  Aprendemos desde que somos pequeños a hacer cosas que hacen que papá y mamá sonrían, así es que seguimos haciendo esas cosas buscando esa sonrisa. Así es que todo, desde las sonrisas de mama y papa hasta el Premio Nobel lo hacemos por los aplausos. Incluso cuando se trata de la práctica, del Dharma, incluso el ser buenos, el ser amables, lo hemos hecho por el aplauso, para que el papá o la mamá dentro de nosotros sonría.  Pero ahora conforme practicamos con estos slogans, es diferente, ahora ya no lo estamos haciendo por el aplauso, lo estamos haciendo porque es real, sabemos que es verdad, sabemos que está bien, y sabemos que tenemos que hacerlo por nosotros mismos y por otros, porque el mundo necesita esto. ¿Nos aplaude alguien por respirar? ¿Nos gritan alabanzas cuando miramos al cielo? De cierta manera, realmente, la gente sí nos aplaude por respirar; le estaban aplaudiendo a la vida misma; no a nosotros sino a a la capacidad humana para la excelencia, así es que ellos le estaban aplaudiendo a sus propias vidas y a la vida e sí.  Entonces déjalos aplaudir.  Y nosotros, a nombre suyo aceptaremos graciosamente el aplauso, y cuando ellos no aplaudan y en cambio nos griten por todos nuestros errores, también aceptamos esto porque es parte de ser humanos.  Así que ese es el último enunciado. Tratamos de hacer la práctica y cualquier otra cosa con el sentido de hacer lo que es correcto e importante y aceptamos los resultados, cualesquiera que estos sean.

Entonces este es el fin, cincuenta y nueve lemas en siete puntos fundamentales para el entrenamiento de la mente. Y todo esto es realmente práctico, ofreciendo tanto sentido, ¿no creen?  Y piensen que si tomamos esta enseñanza en serio y la usamos nunca se terminará durante toda nuestra vida.  Así es que yo he estado estudiando este texto durante los últimos cuatro o cinco meses, lo que haya sido, y realmente lo he disfrutado, es realmente una enseñanza maravillosa y espero que la hayan disfrutado también.  Gracias por escuchar, por su atención, su amabilidad y su práctica.

 

 

Corrección de estilo a cargo de Gerardo González Chauvet, Xalapa, Veracruz, México.