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Norman Fischer - Los Siete Puntos del Entrenamiento Mental (Versión 2)

 

      Los Siete Puntos del Entrenamiento de la Mente. Puntos 1 y 2

por Zoketsu Norman Fischer

Seminario del Dharma, California, Febrero del 2009

 

La palabra tibetana para describir el tipo de práctica centrada en el cultivo de actitudes y estados mentales particulares se llama Longchen o Lojong, entrenamiento de la mente. En este caso, la práctica específicamente se refiere a entrenar la mente en ser menos egoístas, porque realmente es un poco incómodo y doloroso ser egoísta en este mundo. Si ser egoísta funcionara bien, todos podríamos ser egoístas con alegría, pero realmente no funciona tan bien. Es incómodo y usualmente las cosas no caminan bien cuando uno se comporta de manera egoísta, así es que es una empresa mucho más feliz el proponernos ser abiertos con los demás y hacer que nos importen los otros y dejar que otros entren en nuestras vidas y tener así una vida mucho más grande y expansiva que sólo nuestra propia vida pequeña. Es mucho más trascendental si uno se puede preocupar por los demás. Entonces, el tipo de práctica que se plantea con esta palabra tibetana es un entrenamiento de la mente que tiene como propósito expandir la mente para incluir a otros y no estar tan atorados con uno mismo. Como sabemos en Zen por nuestros estudios del Sutra del Corazón, el meollo del asunto es que una de las razones por las que ser egoísta es tan doloroso y no funciona tan bien, es porque realmente esta manera de proceder no está de acuerdo con la forma en como son las cosas y como somos nosotros. La realidad es que no estamos encerrados en una celda, dentro de un sentido permanente y estrecho del yo, y el mundo tampoco está compuesto por una serie de individuos que también estén encerrados en la prisión de sus yos estrechos y limitados. La verdad es que estamos en esto juntos; en realidad, como nos enseña el Sutra del Corazón, todos nosotros y todo lo que es está vació de cualquier sentido de la existencia fijo, rígido y separado. Incluso si no vislumbramos esto, y no sabemos que esa es la forma como son las cosas, porque estamos operando en todo un conjunto completamente diferente de conceptos, lo cierto es que estamos sufriendo mucho y entre más podamos vivir nuestras vidas de acuerdo a la forma como son las cosas realmente, tanto más felices vamos a ser, y eso implica un sentido de apertura y un sentido de conexión, y un sentido de amar y compartir con otros seres humanos y con todo lo que nos rodea: el cielo, la tierra, los árboles, el aire que respiramos.

Así, el texto que aquí y ahora nos proponemos estudiar, “Los Siete Puntos del Entrenamiento de la Mente”, nos ayudará a entrenar nuestras mentes para pasar poco a poco del egoísmo, hacia una dirección de mayor inclusión y mayor apertura.  Hay otros textos relacionados al entrenamiento mental como “Los Ocho Versos del Entrenamiento de la Mente” y aunque se trata de un texto diferente, también es una práctica de Lojong, y así hay otros más; pero el texto en el que se basará nuestro estudio, el texto que aquí nos interesa - cuyo nombre completo es “El Texto Raíz de los Siete Puntos del Entrenamiento de la Mente” - contiene una lista de dichos, frases o slogans, cincuenta y nueve slogans en total, los cuales se dividen en apartados que son los que conforman los siete puntos del entrenamiento de la mente. Este es un texto del siglo XII de Geshe Chekawa Yeshe Dorje redactado en el Tíbet, un escrito basado en los cincuenta y nueve slogans que provienen de un maestro hindú llamado Atisha, un maestro muy importante para el budismo indo-tibetano. Tenemos entonces en primer lugar el texto de Geshe Dorje y después hay un famoso comentario a este texto por un gran maestro tibetano llamado Jamgon Kongtrul. Este comentario ha sido traducido al inglés. Para aquellos que realmente se interesen en el tema, Ken McLeod en la década de los setentas tradujo este texto al inglés como “El Gran Camino del Despertar” – así es que es un comentario sobre el texto medieval de Geshe Dorje. Los dos libros que yo estoy usando ahora para este estudio son de maestros tibetanos contemporáneos: Chogyam Trungpa y Pema Chödrön. El primero fue un gran maestro que enseño en los Estados Unidos, una persona interesante, muy famosa y colorida; la segunda  es, porque todavía está funcionando muy bien, ella es una de sus discípulas más importantes, porque Chogyam Trungpa ya murió. Así es que los dos libros de estos pensadores contemporáneos, están basados en el texto original de Geshe Dirje y en el comentario de Jamgon Kongtrul.

Los cincuenta y nueve slogans se enlistan en siete categorías; sin embargo, como lo señala Trungpa Rimpoche, la gran división del texto es entre la meditación y lo que él llama post-meditación. La idea de esto es que hay una práctica de meditación con la que uno trabaja diligentemente. La práctica de meditación misma tiene el propósito de expandir nuestro ser para que podamos entender mejor el sentido de compartir nuestra vida con otros y realmente estemos dispuestos a dejar entrar a otros en todas las dimensiones. No obstante, la propuesta es que uno pueda ampliar esta práctica para incluir todo lo que nos pasa y hacemos en la vida, todo el tiempo; todas nuestras interacciones, todo el día. Por lo tanto, hay meditación y hay post-meditación.

La práctica básica de meditación en la que se fundamenta todo esta construcción se llama Shamatha Vipassana, pero en el fondo es esencialmente lo mismo que nuestra práctica Zen.  Nosotros la llamamos zazen, ellos la llaman Shamatha Vipassana, pero es básicamente la misma práctica, y es una práctica muy simple como todos sabemos, se trata sólo de sentarse derecho, con completa dignidad humana y luego sentir lo que es estar vivo, inhalando y exhalando, sintiendo el cuerpo, observando cómo los pensamientos van y vienen, o percatándonos de cualquier cosa que aparezca, dándonos cuenta de ello pero siempre regresando a esta poderosa y vívida sensación de respirar y de estar sentados con sentimiento de presencia, de estar vivos, con consciencia de cualquier cosa que surja y desaparezca. Esta es la práctica base para todo lo demás, es una especie de línea base de consciencia para poder hacer cualquier otra práctica. Y ciertamente, para poder desarrollar más capacidad de compasión necesitamos estar conscientes de lo que está sucediendo dentro de nosotros con gran honestidad. La meta no es imponer desde afuera alguna idea de gran compasión en nuestras mentes, sino conocer qué es lo que está verdaderamente ahí, y basados en ello, encontrar la compasión que pudiera estar dentro de nosotros. Por ello la práctica de la atención es realmente crucial: todo se basa en la posibilidad de estar conscientes. En nuestra práctica Zen tendemos a no hablar y a no utilizar demasiadas distinciones; así es que ni siquiera hacemos una distinción entre la meditación y la post-meditación. Para nosotros todo es meditación y nada es meditación. Lo que se describe en este texto tibetano viene a ser esencialmente la misma práctica que hacemos, pero el lenguaje que se usa es un poco diferente.

Muchos de los slogans encontrados en este texto se refieren a la práctica de meditación pero la mayoría de ellos tienen que ver con la post-meditación, con cómo extender la práctica a la vida diaria. Esto de los slogans es una especie de gran idea. De hecho, cuando uno piensa en ello, es muy común en todas las tradiciones religiosas tener frases o palabras o líneas que uno puede conservar en la mente, ya sea intencionalmente o porque uno las ha leído en las escrituras y ahí las reconoce. Y estas líneas, cuando uno las atesora y las tiene en mente durante su vida diaria pasan a formar parte de la vida propia y a hacer que uno se comporte de manera diferente.

Desde este punto de vista se podría decir en relación a la práctica Zen, por ejemplo, que las historias Zen y los koans son como slogans. Los mantenemos en mente y cambian la forma como vivimos nuestra vida en el mundo. Si leemos las escrituras, si leemos la Biblia, los Evangelios, la Torah, podemos recordar líneas en la mente. Hay personas que leen los Salmos de esta manera y memorizan las líneas y viven de acuerdo con esas líneas. Y aquí en este texto de “Los Siete Puntos del Entrenamiento de la Mente”, se nos ofrece un conjunto muy vivaz de cincuenta y nueve slogans que podríamos usar de la misma manera. Tanto el texto de Pema Chödrön, como el texto de Chogyam Trungpa son comentarios a cada uno de los cincuenta y nueve slogans.

Como todos sabemos, en la vida cotidiana nos comportamos de acuerdo a lo que nos llega naturalmente, lo que equivale a decir que nos confundimos y nos enredamos en nuestros deseos y nuestras heridas, y nos atoramos y nos aferramos unos a otros, y todas estas cosas suceden y son muy desagradables, como bien sabemos. Y entonces, la suma total de todo esto es: Gente matándose los unos a los otros, personas que tienen grandes disputas, gobiernos también; todo tipo de grandes desastres basados en todo un montón de desastres pequeños, y esto sin duda es la vida diaria que todos vivimos. Por tanto, la idea es que si tienes estos slogans o alguna otra cosa para interrumpir el flujo natural de la confusión, tal vez lo pensemos dos veces, tal vez no le gritaríamos a alguien, o no caeríamos en todo un tren de pensamiento que parece tan convincente, pero que realmente sólo nos ha llevado a más y más penas, a más y más problemas. Tal vez nos detendríamos y pensaríamos por un momento y nos diríamos: “¡Espera un momento!” Y recordaríamos alguno de los slogans que nos parezca apropiado. Así es como funciona la práctica.

La propuesta fundamental de lo que aquí se plantea es contra-intuitiva para el mundo en general. Expliquémonos. Siempre hay grandes problemas y dificultades dentro de la mente y fuera de la mente. Son los dos ámbitos en los que siempre encontramos problemas, La forma que propone esta práctica en relación a cómo comportarnos en referencia a eso es hacer lo opuesto de lo que usualmente hacemos, de lo que estamos condicionados a hacer. Normalmente huimos, negamos, encubrimos, intentamos desaparecer todo lo que nos provoca displacer. Eso es lo que hacemos usualmente.

Con respecto a esto, la propuesta es exactamente la opuesta. Cuando surge una dificultad en la mente y en el corazón y en el mundo, la enfrentamos: Realmente decimos “Ajá, un tesoro posible”. Este sufrimiento, esta dificultad, este problema, esto que efectivamente odio, esto de lo que me gustaría deshacerme - de hecho, incluso por eso podría estar practicando el budismo, para poder deshacerme de todo esto que considero malo - podernos decir realmente, no se trata de deshacernos de todo ello, sino de abrazarlo. La práctica del budismo está basada en eso, ya que es al enfrentar la dificultad y trabajar con la dificultad, al abrazarla y bailar con ella, que podemos crecer, que podemos crecer en compasión. Cuando reflexionamos en ello, compasión significa abrazar el sufrimiento de otros y realmente ser liberados por él y dejarnos abrir por él y encontrar amor a través de estar dispuestos a abrazar el sufrimiento de otros; y ¿cómo podemos hacer eso si no podemos abrazar el sufrimiento de nuestra propia mente? Es por ello que la práctica empieza con enfrentar siempre la dificultad en lugar de huir de ella.

El texto es famoso por enseñar una práctica que es una de las mejores prácticas espirituales jamás diseñadas. Yo tuve la suerte de aprender esta práctica directamente de Pema Chödrön. Es algo muy bueno poder aprender una práctica como ésta de un maestro, porque aunque no tiene ningún misterio y uno puede leer acerca de ella en un libro, de alguna manera existe una especie de sello cálido que entra en tu práctica cuando te la da un maestro. Como decía, fui muy afortunado en aprender esto personalmente de Pema. La práctica se llama Tonglen, y la hemos llevado a cabo muchas veces antes, porque es una práctica que realmente es parte de lo que hacemos cotidianamente en Zen, aunque no viene de la tradición Zen. Es algo que hemos utilizado a menudo porque es tan importante, se trata de una práctica que significa “enviar y recibir”; y es una práctica destinada a cultivar la compasión y que tiene muchos propósitos. El primero de ellos es entrenarnos a tomar, en lugar de evitar, la dificultad. La práctica trabaja directamente con ese hábito nuestro tan arraigado. El segundo propósito es ver que el dolor de otras personas, de otras criaturas, no es diferente a nuestro propio dolor, no está en otra parte ni es de alguien más, no es diferente a nuestro dolor, y podemos y debemos estar dispuestos a tomar el dolor de otros. Al hacerlo, contrario a lo que podríamos pensar: “Oh Dios, esto me va a enfermar, no lo podré manejar, etc.”, la práctica nos invita a hacer lo opuesto. Cuando uno puede realizar esto de la manera adecuada, basada en el reconocimiento de la naturaleza vacía de todos los fenómenos, uno encuentra que la disposición a tomar el sufrimiento de otros abre el corazón y le agrega profundidad y alegría a la vida, aunque al mismo tiempo haya un dolor real al aceptar el sufrimiento de otros.

Adentrándonos en el texto “Los Siete Puntos del Entrenamiento de la Mente”, el primer punto se llama “Los Preliminares” y hay un slogan en esta categoría que dice así: “Entrénate en los Preliminares”. Lo cual quiere decir que este es el primer slogan de los cincuenta y nueve. “Entrénate en los Preliminares”. Ahora bien, según el comentario de Pema, los preliminares significan zazen, significan Shamatha Vipassana, significan la práctica básica de meditación, simplemente estar dispuestos a sentarnos, estar presentes, dándonos cuenta de lo que sucede, siendo honestos con lo que va y viene sin enredarnos en ello. Contemplar los otros cincuenta y ocho slogans no sería eficaz hasta que realmente tengamos una base en la práctica de meditación - lo hemos estado haciendo bien, hemos estado practicando el primer slogan durante uno, cinco, diez, veinte, treinta años, así que ahora tendríamos que estar listos para el segundo. Así es como Pema explica el primer slogan, pero Trungpa Rimpoche tiene una interpretación diferente. Él plantea que los preliminares significan que debemos comprender cabalmente, tomar y abrir nuestros corazones hacia cuatro puntos realmente importantes.

 

(Aquí comienza la parte grabada de la primera plática de Mar de Jade, Practicando lo Preliminar - ver Versión 1).

 

Los cuatro puntos son los siguientes. El primero es “Lo Precioso o Preciado de la Vida Humana”. Siempre damos esto por hecho y por tanto nos perdemos el mensaje de este punto, ¿no es cierto? Estamos tan ocupados y preocupados con todos nuestros problemas y todas las cosas malas que nos están sucediendo y con todas las cosas que no marchan bien, que no nos damos cuenta de que efectivamente estamos vivos; y esto es una cosa sorprendente. La vida, estar vivos es algo que ninguna cantidad de dinero puede comprar, y no lo podemos obtener de ninguna parte: simplemente llega como un regalo y es increíblemente precioso y raro.  Realmente no hay tantos seres humanos en todo el vasto cosmos. Es algo verdaderamente enorme ser un ser humano. Otras criaturas también son colosales, pero para nosotros, quiero decir, lo mejor es ser seres humanos. Esa es la primera reflexión.

La segunda reflexión es algo así como lo opuesto. Parte de este precioso tesoro que es la vida es que morimos, y que la muerte es un fin inevitable de toda vida y nunca llega cuando uno siente que quiere o que está listo para morir. Siempre llega en otro momento y siempre llega como una sorpresa. La muerte siempre es repentina y usualmente no estamos preparados. Ese es el segundo punto, “La Inevitabilidad de la Muerte”.

El tercer punto es “El Carácter Indeleble – la Inviolabilidad – del Karma”. En otras palabras, nuestras acciones del cuerpo, del habla y de la mente, todo lo que decimos, todo lo que pensamos y sentimos tiene un impacto. No lo podemos evitar. No existe un “esto quizá no contó”; no hay nada de eso, sólo existe la realidad de que cada minuto cuenta, y de que todo lo que hacemos y decimos y pensamos tiene un impacto que no puede eludirse. Esto nos hace darnos cuenta de que la vida es realmente seria después de todo, y de verdad, no podemos esperar para comenzar más tarde. Ya comenzamos, y no hay de otra. Ese es el tercer punto: “El Carácter Indeleble del Karma”.

Por último, el cuarto punto es: “La Verdad del Sufrimiento”. El hecho incontestable de que debido a nuestra confusión básica (producto de la avaricia, el odio y la ignorancia) cargamos con mucho sufrimiento y no lo podemos negar.

Estos cuatro puntos: “Lo Precioso de la Vida Humana”, “La Realidad de la Muerte”, “El Carácter Indeleble del Karma” y “La Verdad del Sufrimiento”, apreciar estos cuatro puntos son los preliminares, según Trungpa Rimpoche. Si realmente tomáramos estos cuatro puntos tan seriamente como nos sentimos acerca de nuestra familia, digamos, o nuestro trabajo, en el cual estamos pensando todo el tiempo; si reflexionáramos acerca de estos cuatro puntos y los tomáramos tan en serio como éstas otras cosas en nuestras vidas, creo yo, esto constituiría cerca del 90% de la práctica, si no es que el 100%. Ni siquiera necesitaríamos los otros cincuenta y ocho slogans, si realmente pudiéramos entender y apropiarnos estos puntos. Por lo tanto, creo que la idea es empezar a entrenarnos en estos cuatro puntos y luego, conforme avancemos, los apreciaremos mucho más. Pienso que uno también podría decir que Pema Chodrön y Trungpa Rimpoche no estarían en desacuerdo con esto. Aunque parezca que son dos cosas totalmente diferentes puede que realmente sea el caso que si uno se sienta en zazen, simplemente practicando la meditación, con alguna fidelidad por cierto tiempo, automáticamente uno se dará cuenta de estos cuatro puntos y pasarán a ser parte de quien somos, de lo que es nuestra vida. Incluso si no pensáramos en ellos de esta manera tan organizada, estarán en nuestra vida, en la forma como sentimos la vida. Así que tal vez no hay desacuerdo entre estas dos concepciones de los preliminares.

Trungpa Rimpoche hace un último añadido. Menciona después de hablar de estos cuatro puntos que entrenar en los preliminares también quiere decir recordar a tu maestro, y “la cordura básica (esa fue una gran frase de él, “cordura básica”), y la dedicación a la práctica que él o ella representan para ti. En el budismo tibetano, como probablemente algunos de ustedes saben muy bien porque lo practican, el maestro o el gurú, tiene una posición clave en el corazón y en la práctica por lo que recordar al gurú es muy importante, visualizar al gurú. En el caso del Zen, de cierta manera también planteamos eso, pero lo vemos más ampliamente. Nuestro maestro es nuestro gran amigo, y también lo son otros amigos cercanos en el Dharma, y para nosotros, en el Zen, practicar juntos es realmente, verdaderamente importante, practicar dentro de un círculo de amistad, con otros. Siempre nos sentamos juntos, caminamos juntos, comemos juntos y todo lo demás. En el Zen clásico, cuando nos podemos reunir para la práctica, practicamos juntos y entonces para nosotros tal vez esta sea una meditación no tanto en el gurú sino más bien en la realidad de nuestra práctica juntos. Lo que valoramos en el centro de nuestra práctica son nuestras amistades espirituales, y éstas incluyen al maestro y al círculo de nuestros compañeros practicantes. Todo esto constituye el primero de los siete puntos del entrenamiento mental, “Entrenándonos en los Preliminares”.

El segundo punto, que podríamos considerar la práctica principal, se llama “Entrenar en Bodhicitta”. En el budismo Mahayana todo el tiempo estamos hablando de Bodhicitta, y una razón por la que creo que estudiar un texto como este es muy importante para nosotros es debido a Bodhicitta. Bodhicitta es la intención altruista de practicar, de hacer una práctica espiritual con el propósito de ayudar a despertar a todos los demás y a uno mismo, al mismo tiempo, juntos. Y el cultivo de Bodhicitta es el tema general de este texto y de otros textos que hemos estudiado, y aunque el Zen es una tradición Mahayana y por lo tanto Bodhicitta también está en el centro del Zen, el estilo del Zen, especialmente en la tradición japonesa que hemos heredado, es hacer gran parte de nuestra práctica implícita, por lo que no se habla abiertamente de Bodhicitta. Está ahí en el silencio.  Y estos textos del budismo tibetano son increíblemente explícitos: a, b, c, un punto, dos puntos, siete puntos, cincuenta y nueve slogans sobre Bodhicitta. Así que es bueno para nosotros que ocasionalmente hagamos el fundamento de nuestra práctica más explícito; por eso estudiamos estos textos, porque es realmente importante que recordemos lo que es la compasión y un corazón amoroso. Entonces, “Entrenar en Bodhicitta”, entrenar para desarrollar esta intención altruista de amar a los demás y ayudar a desarrollar su despertar así como el nuestro, aquí es donde entra en juego la práctica de Tonglen

Este segundo punto se divide en dos partes y contiene nueve slogans en total. Me encanta la manera como está tan organizado esto. ¡Es grandioso! – porque verán, la práctica budista tibetana viene de la práctica en la India, y la práctica hindú viene en el idioma sánscrito que es un idioma con declinaciones y esto es realmente bueno para hacer distinciones y el Zen viene de China y Japón que tienen un idioma que es terrible para hacer distinciones, por eso no hacemos muchas distinciones, porque no es un idioma para hacer distinciones ya que básicamente no tiene gramática. Es difícil hacer distinciones sin una gramática.

Entonces hay dos categorías en las que se ha considerado Bodhicitta en el budismo tibetano: Bodhicitta Absoluto y Bodhicitta Relativo. Se han dicho muchas cosas acerca de ellas, pero en resumidas cuentas, Bodhicitta Absoluto es el reconocimiento de la naturaleza vacía de todos los fenómenos, tal como se plantea en el Sutra del Corazón, el reconocimiento de que todo ya es completo, ya es perfecto, y que está conectado con todo lo demás, que no hay problemas, que no hay separación. Hay una paz profunda que nos conecta a todos. Algo así es Bodhicitta Absoluto.

Y Bodhicitta Relativo es cuando empezamos a hacer algo respecto de este sentimiento, cuando efectivamente estamos amando a las personas de manera concreta: “¿Cómo estás?  ¡Feliz Cumpleaños! ¿Cómo está tu mamá?  ¿Te puedo ayudar en algo?” Estamos haciendo cosas, tal vez eligiendo buenos servidores públicos, deshaciéndonos de los malos, escribiéndole cartas a un diputado, o protestando contra la pena de muerte. No sé, lo que sea que estemos haciendo, pero haciendo todo tipo de cosas que realmente ponemos en práctica en el mundo, de formas pequeñas y grandes, y manifestamos así nuestra preocupación por los otros.

Ahora les voy a decir cuáles son los cinco slogans que caracterizan a Bodhicitta Absoluto. Primero: “Considera todos los Dharmas como sueños”. Dharmas significa en este caso fenómenos pasajeros, y en el delicioso comentario de Pema de este slogan, ella básicamente dice esto: lo que esta frase esencialmente significa es “aliviánate”. Aliviánate es un gran tema para un libro. Aliviánate, no estés tan molesto, no tomes tus problemas tan en serio, después de todo no puedes encontrar tus problemas, los buscas y entre más los buscas los problemas parecen desaparecer bajo tu mirada. Alguna vez hay que intentar esto en la meditación. A ver si puedes encontrar el principio de un pensamiento, o su sustancia, o su final. No puedes encontrar eso porque es como un sueño, fenómenos pasajeros.

Si uno realmente presta atención, se adquiere la sensación de que la vida verdaderamente es muy extraña: la manera en cómo pasan las cosas, cómo pasa el tiempo, los pensamientos que van y vienen, etc., etc. El día transcurre antes de que te des cuenta. El sol ya se está poniendo cuando te preguntas: “¿Qué está sucediendo aquí?” Las cosas no son para nada lo que parecen ser. El hecho de que todos los Dharmas sean como sueños no es una exageración, realmente no es una exageración; la vida es definitivamente rara y extraña, el tiempo realmente se desgrana y se desengancha y se entrecruza en múltiples direcciones.  Ciertamente en los sueños el tiempo es completamente diferente. ¿Pero cuál es la diferencia entre un sueño y la vida consciente? Así es que este es el primer slogan: “Aliviánate”.

Segundo slogan: “Examina la naturaleza de la consciencia aun no-nacida”. Si uno trata de observar la consciencia misma y trata de ver la naturaleza de la consciencia misma, uno se da cuenta de que no es posible captarla, aprehenderla. La consciencia sólo surge sin que nadie esté allí para darse cuenta de ella. Entonces uno se da cuenta de que “oh, esta sensación de ser un sujeto, de ser una persona, el sentido de la cualidad del ‘yo’, aunque parezca tan convincente, realmente no parece tener una base y más bien parecería que nada es tan firme ni tan sólido como creíamos.

Tercer slogan: “Auto-libera incluso el antídoto”. Es algo muy simple, pero el lenguaje lo hace parecer como algo imposible de entender. El antídoto está compuesto por los otros dos slogans, el hecho de que las cosas son como un sueño y el hecho de que no se puede aprehender a la consciencia o al yo. Por lo tanto, liberar también al antídoto significa que no convirtamos en algo a estos dos “postulados”, que no hagamos “algo” incluso de la vacuidad. No conviertas lo vació, lo infinito, en una sustancia; date cuenta de que nada se puede comprender-aprehender, incluso la incomprensión misma, incluso las enseñanzas, incluso la consciencia. Lo vacío también es vacío de naturaleza permanente e independiente.

Cuarto slogan: “Descansa en la naturaleza de Alaya”. Alaya significa la Gran Mente más allá de la mente personal. Este descansar se refiere entonces a que podamos apoyarnos en la gran apertura de la mente, que es exactamente lo que hacemos a través de la práctica de meditación. Se puede decir que ésta es una definición de Shamatha Vipassana o zazen.  Nos sentamos y descansamos en la naturaleza amplia y abierta de la mente. Y es dentro de esa naturaleza apacible de la mente que pueden ir y venir cosas diferentes, incluso las alteraciones pueden aparecer y desaparecer. Sin embargo, no alteran nada, porque uno está descansando en la naturaleza espaciosa de la mente. Este es el gran placer de la meditación, es eso, inclusive si algunas veces hay una molestia o un dolor o algo así, esto es algo muy pequeño comparado con poder regresar a esa gran naturaleza de la mente, a esa Gran Mente.

Por último, el quinto slogan es: “En la post-meditación, sé un niño de ilusión”. Y una vez más, les recomiendo leer estos comentarios, pero se los diré aquí de manera muy simple. Esto es realmente casi lo mismo que la “mente de principiante” de Suzuki Roshi.  En otras palabras, hay que tratar de que no nos bamboleen lo convencional, nuestros mismos hábitos, nuestros deseos y necesidades. Hay que acercarse a todo como si fuera nuevo. Hay que poder ver qué es lo mejor en cada encuentro. Y esto se refiere a la post-meditación, es decir, a poder llevar a cabo esto en las entrañas de tu vida. Así que pueden entender como estos slogans se refieren a Bodhicitta Absoluto, a la naturaleza de la mente.

Los siguientes slogans tienen que ver con Bodhicitta Relativo y son cuatro. Estos empiezan a hablar muy concretamente sobre la práctica de Tonglen. La práctica de Tonglen concierne tanto a Bodhicitta Absoluto como Relativo. Se pueden resumir los antecedentes de esta práctica a un solo slogan: “Descansa en la naturaleza de la Mente”. Cuando hacemos la práctica de Tonglen, siempre empezamos y terminamos con eso, porque el estar abiertos a todo lo que ocurra, que es la práctica básica, se vuelve una especie de contenedor. Bodhicitta Absoluto es el contenedor de Bodhicitta Relativo. Le otorga a Bodhicitta Relativo fuerza y facilidad, porque andar de lado a lado ayudando a todos puede resultar un trabajo agotador, como todos sabemos, y especialmente cuando nos tensa y nos inquieta esta labor. Uno puede terminar diciendo “Oh Dios, cargo con los problemas del mundo sobre mis hombros, me estoy hundiendo bajo las olas. Ni siquiera puedo soportar mis propios problemas, los problemas de mi esposa, y ahora tengo a todas estas otras personas, ¿qué voy a hacer?” Bueno, los principios que rigen Bodhicitta Absoluto son los que hacen que todo eso se pueda hacer. Bodhicitta Absoluto es el antecedente y Bodhicitta Relativo es el cómo llevamos al mundo la práctica de toda esta intención altruista.

Entonces, el siguiente slogan es muy concreto, es el sexto slogan o el primero que concierne a Bodhicitta Relativo: “Enviar y recibir se deben practicar alternadamente, y estos dos deben montarse en la respiración”. Verán cómo funciona esto cuando hagamos la práctica; son las instrucciones precisas para la práctica de Tonglen.

El siguiente slogan es: “Tres objetos, tres venenos, tres semillas de virtud”. Aquí los tres objetos son: 1. los objetos que nos gustan y que queremos poseer. 2. los objetos que odiamos y de los cuales nos queremos deshacer, y 3. los objetos neutrales. Los tres venenos son las tres estructuras básicas del sufrimiento. Las palabras típicas para describirlas son: codicia, odio y engaño. Trungpa Rimpoche utiliza las palabras pasión en lugar de codicia, agresión en lugar de odio, e ignorancia en lugar de engaño o confusión. Estos son los tres tipos de energía dentro de nosotros que son bastante comunes y que causan sufrimiento. Por último, las tres semillas de virtud constituyen una especie de giro contra-intuitivo como el que hablamos al principio. En otras palabras, la idea usual es querer deshacernos de todo este problema humano. Tal vez por eso escogimos realizar una práctica espiritual en primer lugar, para deshacernos de todo este gran relajo; pero en este caso, la idea es que no, lo que se plantea es que todo esto constituye las tres semillas de virtud, un elemento clave en la práctica de Tonglen, porque lo que estamos intentando hacer es realmente tomar todo el sufrimiento y toda la confusión y todas las cosas malas de las que normalmente nos queremos deshacer, realmente estamos tratando de tomarlas y de recibirlas adentro de nuestro cuerpo, y lo que este slogan nos está avisando es que todo esto que consideramos malo no es exactamente lo que uno piensa, porque realmente constituye una semilla de virtud.

El noveno slogan es: “En todas las actividades entrénate con los slogans”, lo cual es un slogan realmente grandioso,  porque sólo dice que le pongas atención a todos los slogans.

Para terminar, el décimo y último slogan de este punto es el siguiente: “Empieza el Tonglen contigo mismo”. Esta es una instrucción directa acerca de la práctica. La primera parte de esta práctica es que descansemos en la naturaleza abierta de la mente; regresar a la respiración, regresar al presente y a la quietud. La segunda parte es que trabajemos con las texturas porque ahora estamos visualizando las cosas reales, que pueden ser malas, apestosas, pegajosas, amenazantes y horribles, sobre todo si conciernen al sufrimiento humano. Verdaderamente las estamos visualizando así, y las estamos inhalando y luego exhalando con ligereza y tranquilidad; así es que estamos trabajando con las texturas. Después de trabajar con nuestro propio sufrimiento, pasamos a trabajar con alguien que nos importe, de manera personal y de corazón, así es que inhalamos el sufrimiento de esa persona, y exhalamos luz y claridad. Comenzamos por uno mismo, como lo dice el slogan, pero luego pasamos a alguien con quien queramos practicar para tomar realmente su sufrimiento y sus problemas. Practicamos con esa persona con todo nuestro corazón, y después, lo siguiente es que extendemos la práctica de “enviar y recibir” a todos los seres.  Yo realmente le agregué una pequeña cosa extra a esta propuesta, porque creo que es importante, al final, regresar a nuestro propio sufrimiento: empezamos con nuestro propio sufrimiento y terminamos otra vez con él; y finalmente regresamos a la naturaleza abierta de la mente. Mi intención en presentarles esta práctica, mi esperanza, es que se sientan inspirados para que en su práctica de meditación cotidiana consideren todo esto, que realmente traten con el sufrimiento de manera activa y que lo traten de tomar, que se preocupen, que se preocupen más de lo que nunca se han preocupado en aceptar plenamente su propio sufrimiento y el sufrimiento de los otros y que trabajen con eso. Esta es la práctica de Tonglen.

 

(Para las instrucciones completas sobre la práctica de Tonglen remitirse a la tercera plática de Mar de Jade, Bodhicitta Relativo - ver Versión 1).

 

 

        Los Siete Puntos del Entrenamiento de la Mente. Punto 3

  por Zoketsu Norman Fischer

           Instituto Headlands, California, 15 de marzo del 2009

 

Durante los últimos meses hemos estado estudiando las enseñanzas Longchen o Lojong, las enseñanzas del “Entrenamiento de la Mente” del budismo indo-tibetano.  Estas enseñanzas tienen que ver con entrenar la mente y el corazón para generar lo que es la principal actitud en la práctica del budismo. ¿Qué es el espíritu y la actitud de compasión?, el reconocimiento de que el yo y otros no son realmente tan diferentes como lo aparentan en la superficie, que de hecho cuando observas el yo profundamente no encuentras nada sino al otro.  Y cuando observas profundamente al otro no encuentras nada más que al yo.

Entonces podemos ser totalmente libres para amarnos a nosotros mismos sin limitaciones y por lo tanto, también al mismo tiempo, amar a otros. El reconocimiento de que no necesitamos continuar estando aislados y distantes de los demás o de nosotros mismos, de que no necesitamos estar tan poco impresionados con nosotros mismos como usualmente lo estamos, no necesitamos sentirnos tan culpables, no necesitamos estar anhelando el amor que sentimos que nunca encontramos.  Ya no necesitamos nada de eso.  En lugar de todo esto, podemos estar bastante deleitados en ser nosotros, como somos.  Y al mismo tiempo, sólo debido a esto, estar llenos de amor por otros, y podemos sentir el amor de otros por nosotros, incluso si ellos no lo sienten.  Lo podemos sentir y es maravilloso.

Estos son los resultados del entrenamiento Longchen.  En este entrenamiento, poco a poco, nosotros entendemos el punto de que las cosas no son como siempre hemos pensado que son.  En otras palabras, no es un hecho que necesitemos arreglar nuestros yos deshechos, que necesitemos curarnos, y estar mejor y mejor, hasta que finalmente estemos realmente bien, y entonces podamos empezar a amar a otras personas, que entonces tal vez podamos ser decentes y amables.  De hecho, vemos que este proceso de mejora incremental es completamente innecesario e incluso contra-productivo porque podemos ver que nuestra naturaleza real es que amamos y apreciamos a otros como a nosotros mismos, y que podemos permitir una apreciación natural de otros hacia nosotros, que no hay y que nunca hubo ningún otro yo más que ese.  En otras palabras, nunca hubo, desde el principio, nada más que nuestra total y amorosa participación en el flujo del mundo.  Eso es lo que realmente ha estado sucediendo desde el principio así es que finalmente podemos decir: “¡Ja! Así es que así es como es.”  Entonces no hay preocupaciones.  Esta actitud y espíritu y mente básicos en el budismo también es la actitud y el espíritu del Zen, especialmente en el Zen que estamos practicando que es el Zen del Shobogenzo de las enseñanzas de Dogen Zenji y Suzuki Roshi.

Pero la diferencia con nuestra práctica Zen es que la discusión explícita de esto, y la conceptualización de esto, son bastante mesuradas, así como implícitas.  Constantemente está allí pero no está en el estilo del Zen hablar tanto de ello, lo que a la larga probablemente es algo bueno, porque algunas veces entre más hablas de amor y compasión tanto más difícil es manifestarlos.  Esta parece ser el tipo de característica de la mente humana y del lenguaje humano, que entre más se conceptualice algo, tanto más te entusiasmas con su conceptualización, a menudo entre menos lo sientes, menos lo manifiestas.  Entonces en nuestra práctica es bastante típico, de hecho tenemos un famoso koan que enfatiza el punto de que no hay tal cosa como el amor y la compasión porque no hay nada más que el amor y la compasión.  En otras palabras, la vida es sólo eso.  Y si realmente sólo nos entregamos a cada momento de nuestras vidas eso es lo que encontraremos.  Pienso que así es como lo entendemos y hablamos de ello en el Zen.  Por el otro lado, probablemente, en realidad sea una buena idea hablar acerca del amor y la compasión más explícitamente porque podemos perder eso algunas veces en el Zen.  Por eso en nuestro estilo de práctica de Zen Cotidiano (Everyday Zen) sí incluimos algunos de estos maravillosos textos indo-tibetanos porque son muy explícitos y muy entusiastas y altamente conceptuales y detallados acerca del desarrollo del amor y la compasión, para que no perdamos el hilo de esto en nuestra práctica.  Aunque están ahí en todos los puntos, hacemos un esfuerzo intencional para plantear estos textos de tiempo en tiempo.

El texto que estamos estudiando es uno que se supone se originó con un maestro en la India llamado Atisha, y realmente lo adoptaron las escuelas del budismo tibetano y hay muchos comentarios famosos e importantes en el budismo tibetano y luego fue traído a occidente.  Los principales, y más famosos maestros que lo enseñaron aquí son Chogyam Trungpa Rimpoche, que enseño en la década de los setenta y su discípula occidental Pema Chödrön.  Los dos tienen libros en caso de que les interese, que son comentarios de los textos hindú y tibetano originales.

El título correcto del texto del que quiero hablar un poco hoy se llama “Siete puntos del Entrenamiento de la Mente” y está construido alrededor de 59 slogans, 59 puntos pequeños de práctica del Dharma, o se podría decir mantras o koans, que están categorizados bajo estos siete puntos.  En otras palabras, siete puntos con los slogans distribuidos bajo ellos.

El primer punto se llama “Entrena en los preliminares”.  Y esto significa básicamente: haz zazen, haz lo que hacemos en nuestra práctica diaria ordinaria.  En otras palabras, establece la consciencia plena básica y la disciplina y pensamientos que llegan con el reconocimiento de que la vida es algo que realmente tienes que tomar como un camino.  Que no sólo es un asunto de obtener un trabajo y buscar alguna satisfacción personal; de hecho, eso probablemente no funcionará, Que no hay otra manera más que de alguna manera tomar la vida como un camino.  Hay más en la vida que sólo estar buscando huir de los problemas.  “Entrena en los preliminares”.

El punto dos se llama “Entrenar en Bodhicitta”.  Y Bodhicitta es este espíritu altruista de beneficiar a otros, estar dispuestos a aceptar el sufrimiento de otros y estar dispuestos a aceptar nuestro propio sufrimiento, como una parte necesaria para aceptar el sufrimiento de otros.  Y tener la confianza para saber que en su naturaleza, cuando lo observas realmente de cerca, el sufrimiento está vacío.  Que su naturaleza verdaderamente es no-sufrimiento y por lo tanto liberación y alegría.  Al reconocer esto entonces se hace mucho más posible cargar con el sufrimiento de lo que nunca imaginamos.  Y entonces te das cuenta de que puedes sufrir lo tuyo y sufrir lo de los demás, y que si estás dispuesto a hacer eso, encuentras un punto de amor en medio del sufrimiento.  Así es que ese es el entrenamiento del paso dos, “Entrenar en Bodhicitta, y en esto descansa la práctica, la práctica muy famosa propuesta en este texto, la práctica de Tonglen.  “Enviar y recibir”: (Consultar las instrucciones de la práctica Tonglen).

El punto tres es “Transformar las circunstancias malas en el camino”.  Y ese es del que quiero hablar más adelante.

El punto cuatro es: “Utilizar la práctica en toda la vida de uno”.  En Zen usualmente le llamamos a esto continuidad.  Práctica continua, para que no haya una sensación de que la práctica es algo que uno hace y que está separada de vivir, sino que vivir es practicar.

El punto cinco se llama “Evaluación del entrenamiento de la mente”.  Lo que significa, más o menos, tener la capacidad de poder evaluarte a ti mismo, ser un buen maestro para ti mismo, discernir cómo está lo que estás haciendo con tu práctica y ver cuándo estás fuera y poder trabajar contigo mismo para aplicar mentas y regresar al camino.

El punto seis se llama: “Disciplinas del entrenamiento de la mente.”  Y éste incluye muchos slogans acerca cómo aplicar la práctica en situaciones mundanas.  Muchos de los slogans tienen que ver especialmente en cómo interactuar con otros de maneras que maximicen la posibilidad de relaciones tersas, amorosas y sanadoras.

El punto siete se llama “Lineamientos del entrenamiento de la mente”, y éste también incluye muchos slogans para la práctica cotidiana.

Entonces, como dije, quiero tratar con cierto detalle el punto número tres “Transformar las circunstancias malas en el camino”.  Este punto a menudo se asocia con la práctica de la paciencia y comprensión.  Algunos de ustedes pueden saber que esta es mi práctica favorita: paciencia y comprensión.  Creo que es la más importante de todas las prácticas espirituales, no es una práctica muy popular, debo admitir, no es una práctica atractiva o sexy, pero realmente, creo, es la más fundamental de todas las prácticas.  Y la razón por la que pienso que no es tan popular es porque para poder practicar la paciencia necesitas que en ti vida esté sucediendo algo malo, algo realmente difícil para que tengas la oportunidad de practicar la paciencia, y a la mayoría de la gente realmente no les gusta las cosas malas y difíciles que suceden en sus vidas, y de hecho la mayoría de nosotros tenemos estrategias para vivir que implican hacer todo el esfuerzo posible para evitar que sucedan cosas difíciles o malas.  O tal vez pensamos que la práctica del Zen es la manera de darle la vuelta a las cosas malas o difíciles para que nunca sucedan, lo que asegurará que siempre estaremos tranquilos y que nunca nos sucederán cosas malas a nosotros.  Así esta práctica de la paciencia no es muy popular, porque siempre está asociada con la dificultad.  Pero la verdad es que si no tuviéramos malas condiciones o no surgieran estados mentales malos, no podríamos practicar la paciencia.  Y la práctica de la paciencia es realmente la única manera en la que alguna vez vas a obtener una verdadera alegría, una especie de tranquilidad y alegaría que realmente no sean tambaleantes y que dependan de que todo vaya bien porque entre más viejo te haces tanto más te das cuenta de que las cosas rara vez van bien realmente. Si tu tranquilidad y tu alegría dependen de que las cosas vayan bien, esta es una propuesta bastante tambaleante y sólo conduce a mayores frustraciones conforme pasan los años. La práctica del Dharma recomienda que hagamos exactamente lo opuesto de lo que estamos esperando, o de lo que creemos que queremos, en otras palabras,  darle la bienvenida y  celebrar las malas circunstancias y  toda clase de dificultades, entendiéndolas como oportunidades para reforzar nuestro camino.  Y tenemos una gran suerte ahora porque no hay fin para las dificultades y los retos y las aflicciones en nuestras vidas, toda clase de pérdidas y desastres, todo el dinero desapareció y ¿quién tiene el dinero?  Todos pensamos que Bernard Madoff lo tenía y resulta que él tampoco lo tenía, así es que ¿a dónde se fue? Y ¿Alguna vez estuvo ahí realmente? ¿Podríamos buscarlo y tal vez haya un hoyo en alguna parte y tal vez lo podamos encontrar allí?  Nadie sabe dónde está.  De hecho, parece haber desaparecido en el aire y esto es muy desconcertante y muchos de nosotros estamos teniendo todo tipo de dificultades y cuando hay dificultades financieras hay todo tipo de dificultades que vienen con ellas.  Así es que estos son buenos tiempos para practicar la paciencia.  Así es que tal vez sea una buena idea tener en cuenta hoy este tercer punto del entrenamiento de la mente.

De los cincuenta y nueve slogans, seis de ellos caen bajo esta categoría, y mi plan es hablar brevemente acerca de cada uno de estos seis slogans, y seguir con un pequeño comentario acerca de cada uno.  Pero antes de hacer eso, tal vez deba decir algunas palabras acerca de todo el concepto de practicar con los slogans en general.  Si pensamos en slogans normalmente pensamos en slogans políticos y ese tipo de cosas.  Pero cuando piensas en ello por un momento, la práctica con slogans o dichos, como quiera que los quieras llamar, es probablemente la práctica más común y universal en todas las religiones.  Aunque en cada tradición religiosa, que es toda una cultura después de todo, se trabaja con ellas de maneras ligeramente diferentes.  Pero si piensas en ello, la pregunta general acerca de trabajar con slogans y de trabajar con dichos es común en todas las tradiciones espirituales.  En la cristiandad, lees las escrituras y algo aparece: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, “Dios es amor”; algo así y eso se convierte en un slogan, un dicho con el que puedes trabajar durante muchos años si no es que durante toda una vida.  Cualquier tradición que tenga escrituras tomará una línea de las escrituras y la usará de la misma manera que como se usan estas enseñanzas en el texto tibetano.  En Zen algunas veces practicamos con koans como si fueran slogans.  Como el koan “El que no está ocupado”, sosteniéndolo en la mente como un slogan mientras pasas tu día y practicas encontrarlo en medio de tu vida ocupada, “El que no está ocupado”, es una práctica muy, muy poderosa.  O una línea de un koan que mencioné antes “¿Por qué el Bodhisattva de la compasión tiene tantas manos y ojos?”. En los salmos del judaísmo hay muchas, muchas líneas que encontramos y que practicamos como slogans.  En otras palabras, un slogan es una parte de una escritura usualmente tradicional, aunque podemos escribir nuestros propios slogans y utilizarlos también.  Pero en general, los slogans son dichos cortos que guardamos en nuestros corazones y que sacamos, una y otra vez, en la meditación y luego también en nuestras vidas diarias.  Invertimos en esas palabras con nuestra fe y nuestro amor y nuestra determinación, y con toda nuestra inteligencia y nuestro esfuerzo, y regresamos a ellas una y otra vez.  Y ellas, a cambio, nos darán alguna idea, alguna fuerza y alguna profundidad en nuestras vidas, y eventualmente, alguna sabiduría real, cuando tomamos uno de estos slogans y lo hacemos completamente nuestro, y realmente lo incorporamos en quien somos y lo que es más importante para nosotros.  Hay muchos slogans posibles en este mundo, en estas enseñanzas.  Los “Siete puntos del entrenamiento de la mente” incluyen cincuenta y nueve.  Tal vez hay 1,500 koans en el Zen, quién sabe cuántas líneas en las escrituras del judaísmo, la cristiandad y el Islam.  Puedes encontrar muchos slogans, pero realmente no necesitas tantos, uno o dos podrían ser suficientes para toda una vida  si realmente pudieras apropiarte de ellos, creo que sería suficiente.  En el Zen hay muchas historias famosas de maestros  que tomaron una línea, o incluso una palabra, o incluso ni siquiera una palabra e hicieron de esa línea, o de esa palabra, la práctica de toda una vida.  Así es que esa es la forma como trabajamos como entendemos los slogans, y como trabajamos con ellos.  Así es que estos son seis slogans para la práctica de la paciencia para convertir las circunstancias malas en el camino.

El primero, y estoy utilizando la traducción de Trungpa Rimpoche: “Cuando el mundo está lleno del mal, transforma todos los contratiempos en el camino”.  ¿Suena bien?  Parece muy difícil de hacer, si no es que completamente imposible, pero ten en mente esto: Éste es el tercer punto del entrenamiento de la mente que viene después de “Entrenar en los preliminares”, que uno hace concienzudamente y después de las prácticas para generar compasión.  Así es que, habiendo establecido todo eso, tal vez se hace posible empezar a reconocer que tal vez hemos estado pensando de la manera habitual y confusa cuando llegan cosas malas a nuestra vida y tal vez necesitamos repensar este asunto.  Si nos sucede algo difícil o algo terrible: Una gran pérdida, alguna clase de contratiempo realmente serio y naturalmente sentimos la consternación o la desesperación, o la ira, o la desilusión o el resentimiento, que sería natural cuando surgen esas cosas en nuestras vidas, nos damos cuenta de esos sentimientos y emociones y si practicamos con este slogan entonces salta en nuestras mentes, porque nos hemos entrenado para repetirlo una y otra vez.  Convirtiendo todos estos estados mentales en el camino, luego podemos volvernos a nuestras emociones aflictivas y entender que éstas son naturales en estas circunstancias, que no son nosotros, que no son nuestras, que así es como funciona el corazón humano, que así es como somos todos, que cuando surge una cosa así, sentiremos estas emociones y cuando reconocemos eso, podemos perdonarnos a nosotros mismos y perdonar a quien quiera que estemos culpando por estas dificultades y con ese perdón llega un sentimiento de gratitud, créanlo o no.  Porque pensamos para nuestro interior: “Oh sí, realmente estoy enojado ahora, estoy bastante molesto ahora, pero esto no me pertenece, esta molestia es lo que la gente siente, esto es lo que sienten los seres humanos ante tales condiciones y desde luego que me siento así. ¿Por qué no debería sentirme así, bajo estas condiciones?  Y estoy agradecido por sentir lo que todos sienten bajo estas condiciones”.  Esto es lo que sucede cuando surgen las dificultades.  Me doy cuenta de que puede parecer bastante difícil de hacer esto al principio, pero todo lo que tienen que hacer es hacerlo por primera vez, hacerlo una vez.  Y si puedes hacerlo cuando te sientas en tu meditación todos los días con este slogan y practicas y lo repites una y otra vez, estará allí cuando lo necesites.  Y todo lo que tienes que hacer es hacerlo una vez, luego se hace más fácil hacerlo la siguiente vez.  Y después de algo de práctica, se convierte en la manera como somos, la manera como vemos nuestras vidas y muy pronto ni siquiera tenemos que recitar estos slogans porque esa es la forma como lo vemos.  Algo difícil sucede y decimos, “Sí, desde luego”, entonces vemos nuestra mente furiosa y decimos “Sí, desde luego, así es como es, déjame enfrentarlo, déjame practicar con esto, déjame ir más allá del enredo a la gratitud”.  Porque nos damos cuenta a través de nuestra práctica, día tras día, semana tras semana y año tras año, de que porque estamos vivos y no muertos, porque tenemos un cuerpo humano y no otra clase de cuerpo, porque el mundo es un mundo físico y no un mundo etéreo, y porque todos nosotros juntos como personas somos de la manera que somos, porque estas cosas malas van a suceder, es la cosa más natural del mundo, y ese hecho incluido en lo que somos, e incluido en el mundo como es, es exactamente lo que necesitamos para practicar.  Cuando realmente entendemos eso, entonces cuando algo malo nos sucede, no pensamos: “Oh, esto es un error, esto es un problema y esto no debe suceder”.  Pensamos, “¡Sí, desde luego!  Esto sucede y así es como es y esto es perfectamente natural, esto es exactamente lo que esperábamos.”  Y lo transformamos en el camino.  También ayuda respirar y tener tu mente entrenada para regresar a la respiración y al cuerpo siempre que hay un reto, y eso es lo que estamos haciendo hoy, estamos construyendo una forma de actuar para regresar a la respiración y al cuerpo, convirtiéndolo en un hábito fuerte.  Y estamos haciendo eso todos los días, cuando nos sentamos todos los días.  Nos estamos entrenando.  Después de todo esto se llama entrenar la mente, quién lo hubiera pensado, entrenar la mente para regresar al momento presente, para regresar a la respiración y al cuerpo.  Para que cuando estemos regresando a la respiración y al cuerpo de cierta manera también estamos entrenando con este slogan.

El segundo slogan bajo este tercer punto del “Entrenamiento de la mente” es uno muy famoso, “Lleva todas las culpas a uno”.  Y este es bastante contra-intuitivo.  Lo que está diciendo es esto: cualquier cosa que pase, nunca culpes a nadie o a nada y siempre cúlpate a ti mismo.  Cómete la culpa y te hará fuerte.  En Zen hay una historia famosa acerca de esto, probablemente muchos de ustedes la conozcan, tenemos una práctica formal de comer en el zendo, con tazones, se llama práctica oryoki y una vez en el zendo el abad estaba comiendo al estilo oryoki y empezó a beber su sopa y se encontró un pedazo de víbora en la sopa, y no era sopa de víbora, era un monasterio vegetariano, así que definitivamente era un error que hubiera una víbora en la sopa.  Probablemente cuando los monjes estaban recolectando los vegetales para la sopa, como sucede a menudo, te encuentras una víbora y no te das cuenta, tal vez usaron su cuchillo para cortar, yo sé, yo solía trabajar en la granja en Green Gulch y esto sucede, matas diferentes animales por error al estar cosechando vegetales sanos, orgánicos no dañinos, se matan grandes cantidades de animales, así es que esto debe haber sucedido allí, accidentalmente cortaron una víbora y la echaron en la canasta con los vegetales y el tipo que hizo esto no se dio cuenta de lo que había sucedido, ni tampoco los diferentes trabajadores de la cocina cuando pasaron por sus manos los vegetales, hasta llegar al Tenzo que mandó la sopa al zendo con todo y la víbora.  Entonces el abad se estaba quejando y llamó al Tenzo, el cocinero principal, para quejarse: “Hay una víbora en mi sopa”, y tomó la víbora y se la enseñó. Y el Tenzo, sin decir nada, tomó la víbora y se la tragó, se comió la culpa.

Esta enseñanza de juntar todas las culpas en uno es una enseñanza delicada porque culparnos a nosotros mismos, que es lo que se recomienda, no es exactamente culparnos a nosotros mismos en el sentido ordinario.  Porque, desde luego, no hay ningún truco en esto.  Nos hemos estado culpando todas nuestras vidas, esto es algo común, constantemente nos estamos culpando y sintiéndonos culpables por todo, y si no somos culpables entonces nos sentimos avergonzados.  Así que no necesitamos una enseñanza especial para decirnos cómo hacerlo, ya sabemos cómo hacerlo perfectamente bien.  Así es que claramente esto no es lo que se quiere decir aquí.

“Llevar todas las culpas a uno” significa que no puedes culpar a nadie por lo que sucede, incluso si es su culpa, y sabemos con certidumbre que es su culpa.  Realmente no los puedes culpar.  Esto simplemente sucedió y ya que sucedió no hay nada más que se pueda hacer más que sacarle provecho.  Todo lo que sucede, tan desastroso como pueda parecer, y puede ser por culpa de muchos otros, tienen un potencial benéfico y es nuestro trabajo encontrar cómo convertirlo en un beneficio.  Y así es como debemos mirarlo y eso es lo que significa, “Llevar todas las culpas a uno”, tener la apreciación completa y aceptar la responsabilidad completa por todo lo que surge en nuestras vidas. “Esto es realmente malo, esto no es lo que queríamos, esto trae muchos, muchos problemas consigo, ¿Qué vamos a hacer con esto? ¿Qué podemos aprender de esto? ¿Cómo podemos usar esto para el camino?  Ese es el asunto.  Y es totalmente nuestra responsabilidad.  Y lo que es más, podemos hacerlo, es nuestro potencial humano.  Podemos hacer esto, tenemos esa fuerza y tenemos esa capacidad.  Sin importar qué tanto creamos que no, en realidad podemos.  Entonces, “Llevar todas las culpas a uno” es una práctica tremenda para cortar un hábito enorme y largo de quejarse y lloriquear y para encontrar en el otro lado de todas esas quejas y lloriqueos la fuerza para convertir todas las situaciones en el camino.  Esta es una enseñanza, un slogan, para aplicar siempre que encuentres que tu mente está ocupada culpando, y no hay diferencia si está culpando a alguien más o te estás culpando a ti mismo.  De hecho te llegas a dar cuenta de que no hay mucha diferencia entre estas dos cosas: culparte a ti mismo y culpar a alguien más es casi lo mismo, porque cuando lo piensas, ¿cómo te puedes culpar a ti mismo?  La única manera de culparte a ti mismo es si estuvieras parado junto a ti mismo blandiendo un dedo hacia ti, ¿correcto?  Entonces, ¿quién le estaría haciendo qué a quién?  Culparte a ti mismo es como convertirte en alguien más a quien estarías culpando.  Entonces sentirte culpable y sentir que no te respetas ni te perdonas a ti mismo es realmente saltar fuera de ti y convertirte en otra persona.  Así que no importa a quién culpes, lo importante es practicar con esto: “¿Ahora qué? ¿Cómo encuentro la bondad y el beneficio en esta situación como es ahora?”  Así que ahora no se trata de cambiar todo eso, en cambio, la próxima vez que empieces a culpar a alguien o a ti mismo, en lugar de tomarlo en serio, ahora te dices a ti mismo: “Lleva todas las culpas.  Levántate y veamos qué hacemos, cómo practicamos.”  Cortamos la culpa y aceptamos toda la responsabilidad, alegremente, porque así es nuestra vida ahora.

El tercer slogan es muy hermoso: “Sé agradecido con todos”.  Muy simple y muy profundo.  De hecho, no hay nadie aquí que pueda vivir un solo momento sin otros.  Sin alguien más, probablemente nuestros padres, que nos alimentaros y nos protegieron cuando éramos demasiado vulnerables para sobrevivir durante 24 horas nosotros solos, no estaríamos aquí.  Sin toda la red de circunstancias que nos dieron las oportunidades para la educación, para el habla, para el trabajo, no estaríamos aquí.  Sin granjeros y constructores de caminos y toda la gente que provee nuestras necesidades diarias básicas, que ninguno de nosotros obtenemos por nosotros mismos, no podríamos estar aquí.  Sin toda esta gente en nuestras vidas que nos aman y nos crean complicaciones y nos hacen enojar, no tendríamos nada en que pensar, estaríamos muy aburridos.  En otras palabras, es literalmente impensable e totalmente imposible que pudiera haber una persona apartada de otras personas. Y esto es lo que el no-ser o la vacuidad realmente significan en las enseñanzas budistas literalmente, que no puede ser, es impensable, algo así como un oxímoron, la idea de una persona independiente, aislada y atomizada.  Todo pensamiento en nuestras mentes, toda emoción que podamos sentir alguna vez, cada palabra que sale de nuestra boca, cada sustento material que necesitamos para pasar el día viene completamente a través de la bondad y la interacción con otros.  Y no sólo las otras personas, sino literalmente toda la tierra, el cielo, los árboles, el aire que respiramos, el agua que bebemos, la comida que comemos, no hay manera de que pudiéramos sobrevivir, no sin todos los otros con los que compartimos la vida.  Entonces cultivamos todos los días este sentido de gratitud, y ésta es la actitud más feliz de todas las actitudes, si te sientes agradecido eres una persona feliz.  Sentirse agradecido por lo que es posible para ti en este momento, no importa cuáles sean los desafíos, estás vivo, puedes pensar, puedes sentir, te puedes parar, te puedes sentar, puedes caminar y hablar; así es que hay mucho por lo que hay que estar agradecidos.

Entonces estos tres slogans, “Transforma las circunstancias malas en el camino”, “Lleva todas las culpas a uno”, “Se agradecido con todos”, todos estos juntos tienen que ver con lo que se llama Bodhicitta Relativo o sea, amor hacia todos los seres como los podemos entender mentalmente.  Eso significa tú y yo y él, ella, ellos, nosotros, ello, etc.  Y estos tres slogans siempre van juntos, estamos agradecidos con todos y con todo y a partir de esa gratitud estamos dispuestos a aceptar cualquier cosa que suceda como una oportunidad, por lo que aceptamos la responsabilidad y alguna alegría, y entonces veremos lo que podemos hacer y cómo podemos seguir a partir de ahí.

El siguiente slogan, el cuarto, es algo complicado: “Ver la confusión como los cuatro Kayas”. Kaya significa cuerpo, así que esto significa los cuatro cuerpos de Buda, “Ver la confusión como los cuatro cuerpos de Buda” es una práctica shunyata insuperable y shunyata significa vacuidad.  Y éste es el slogan de Bodhicitta Absoluto distinguiéndolo de Bodhicitta Relativo.  Bodhicitta Absoluto es amar a otros incondicionalmente, lo que significa reconocer que, como dije al principio, en verdad no hay otros y no hay un yo.  Convencionalmente parece que sí, pero en realidad, en un nivel absoluto no hay ninguno.  Sólo existe la vida surgiendo y pasando, viniendo de ninguna parte y yendo a ninguna parte, porque no puedes encontrar de dónde viene y a dónde va.  Entonces les recomiendo a todos aquí, si es posible, que vayan a tantos nacimientos como puedan y también que estén presentes en tantas muertes como puedan, y a ver si pueden descubrir de dónde vinieron y a dónde van y lo que encontrarás es que no puedes distinguirlo.  Es como, “¿Qué acaba de suceder aquí? Es muy extraño.”  Pero realmente no los puedes distinguir.

La enseñanza de los cuatro Kayas, los cuatro cuerpos de Buda es una enseñanza tibetana.  Típicamente, en el budismo Zen y Mahayana hay una enseñanza de tres cuerpos de Buda.  De cualquier forma no es importante entrar en los detalles de esto, sino más bien que entendamos el punto principal, que es que cuando observas de cerca cómo se desenvuelve tu propia experiencia, cuando observas de cerca el flujo de tu propia vida, de tus propios sentimientos, de tu propio corazón humano, a todos los niveles, usualmente sólo estamos consciente del desenvolvimiento de nuestras vidas en el más superficial de los niveles.  Pero cuando estás dispuesto observar profundamente el flujo de tu vida, ves que tu vida y el flujo de tu vida, el flujo de tu experiencia es muy misterioso.  Es mucho más inmenso de lo que nunca imaginaste, u de alguna manera es el florecimiento del despertar mismo, el cuerpo vacío, abierto y alegre de Buda, o de cualquier manera que lo quieras ver, la presencia de Dios en el mundo.

Así es que les cito un pasaje maravilloso de Chogyam Trungpa en el que habla acerca de esto, y lo cito porque específicamente está hablando de la relación de todo esto de lo que he estado hablando con la práctica de la meditación.  Él dice: “Las razones de que los cuatro kayas: Dharmakaya, Sambhogakaya, Nirmanakaya y Svabhakaya se convierten en una gran protección es que empezamos a darnos cuenta de cómo funciona nuestra mente, nuestro estado de ser, nos damos cuenta de que cualquier cosa que entre a nuestra mente está siempre sujeta a ese flujo, a esa historia en particular, a esa naturaleza.  El dolo repentino, la ira repentina, la agresión repentina, la pasión repentina, cualquier cosa que surja en la mente siempre sigue el mismo procedimiento, por así decirlo, el mismo proceso.  Todo siempre está de acuerdo con los cuatro kayas.  Aunque no consideremos nuestra mente como algo tan trascendente e iluminada o despierta, su patrón sigue siendo el de los cuatro principios de kaya.  Así que la naturaleza de todo es “la cualidad del ahora”, y puedes haberte dado cuenta de esto hoy, los pensamientos sólo surgen, no los puedes atrapar, antes de que los atrapes ya están allí y luego, se fueron y otro puede llegar, pero realmente cada pensamiento es muy extraño, sólo aparece y luego desaparece.  Todo eso es un proceso natural.

Este slogan puede parecer ligeramente obscuro pero tiene que ver con el concepto de Bodhicitta Absoluto de entender tu mente estudiándote y observándote a tí mismo y practicando la meditación.  Al practicar esta disciplina, te empiezas a dar cuenta de que la esencia de tu mente está vacía, que la naturaleza de tu mente es ligera y clara y que la expresión o la manifestación de tu mente es activa.  Así que la naturaleza de tu mente es ligera y clara y como que empiezas a sentir que cuando te sentiste de cierta manera estable al sentarte, es porque todo tu cuerpo y tu mete se asienta en la naturaleza ligera y clara de la mente, aunque la mente pueda todavía estar bastante activa, sientes que hay algo más que está sucediendo.  Esta consciencia sólo puede llegar cuando estás sentado en el cojín, sólo en el cojín puedes ver que tu mente no tiene origen, no hay ningún lugar de dónde surjan tus pensamientos hasta donde los puedes discernir.  Y tampoco puedes discernir a dónde van tus pensamientos, sólo vienen y sólo se van.  Además, tampoco tienes idea de dónde moran tus pensamientos, particularmente cuando desarrollas un sentido básico de atención plena y de darte cuenta.  Conforme continúas practicando la atención plena y el darte cuenta la aparente confusión y caos en tu mente empieza a parecer absurdo.  ¿Te has dado cuenta de esto? “Ahí voy otra vez, que ridículo”.  Cuando empiezas a darte cuenta de todos los tipos de viajes en los que te metes, empieza a parecer un poco ridículo.  Empiezas a ver que tus pensamientos no tienen un lugar de nacimiento real, ningún origen y sólo saltan y eso es Dharmakaya, no han nacido y también te das cuenta de que tus pensamientos no van a ninguna parte, son incesantes, y eso es Sambhogakaya.  Y además, ninguna actividad está sucediendo realmente en tu mente, así que la noción de que tu mente puede preocuparse por algo empieza a sonar absurda, porque no hay nada por qué preocuparse, por lo tanto tu mente está viendo como Nirmanakaya.  Juntando todo esto, no hay nacimiento, no hay cese y no hay actuar o preocuparse para nada, por lo tanto, tu mente está viendo como Svabhakaya.  El punto no es poner tu mente en blanco, es sólo que como resultado de la súper atención consciente y la súper consciencia empiezas a ver que no está sucediendo nada realmente.  Aunque al mismo tiempo piensas que están sucediendo muchas cosas, pero empiezas a darte cuenta “¡Oh, realmente no está sucediendo nada!”

Por eso se llama Bodhicitta Absoluto, porque en este estado en el que nada está sucediendo realmente no hay diferenciación, no hay otro, no hay un yo, sólo hay este relámpago intermitente, momento tras momento, de apariencias.  No sabes de dónde vino, no sabes a dónde va, ni siquiera parece tener sentido decir que está aquí ahora.  Y con esto llega una gran protección, un gran alivio.

El siguiente slogan: “Cuatro prácticas son los mejores métodos”.  Este slogan tiene que ver con prácticas básicas, mundanas que ayudan a aterrizarte.  La primera práctica se llama “Acumular méritos”, y esto significa básicamente, hacer cosas positivas, como ser amable, ser servicial.  También significa hacer acciones religiosas positivas, como cantar sutras o decir una oración, o ir a la iglesia o algo así.  Estas son acciones positivas y acumulan méritos, acumulan bondad.  Y este es el segundo precepto puro en Zen,  hacer todo el bien, eso es lo que significa cuando cantamos eso.

La siguiente, la segunda de las cuatro prácticas es realmente el primer precepto puro en Zen, “Evitar todo mal” o abstenerse de hacer cosas que son dañinas o negativas.  Y esto significa que nos damos cuenta cuando hacemos estas cosas, nos damos cuenta cómo se siente eso y empezamos a tener una sensación natural en nuestro interior de que “eso no es bueno, eso no es correcto, eso no da felicidad ni a mí ni a otros”.  Así es que tratamos de ser un poco más amables, un poco más claros y más generosos con nosotros mismos y también con otros, y lamentamos cuando hacemos estas cosas y hacemos una promesa de ser mejores.

La tercera y cuarta práctica son prácticas específicas en el budismo tibetano que tienen que ver con hacer ofrendas a diferentes tipos de deidades.  Y básicamente son dos tipos de deidades: demonios y protectores del Dharma.  Así que les haces ofrendas a los demonios y les haces ofrendas a los protectores del Dharma.  Para nosotros, creo que podemos entender esto de manera que vamos a hacer reverencias y a apreciar toda nuestra locura y toda nuestra confusión y todos nuestros malos hábitos.  “Muchas gracias, ¿acaso esto no es interesante?  Te voy a hacer esta ofrenda, esta reverencia, esta apreciación para aplacarte y para hacerte más pacífico”.  En otras palabras, en lugar de eliminar y tratar de deshacernos de estas cosas, que es nuestra manera usual de hacerlo, “Odio esto en mí; realmente estoy tratando de deshacerme de ello, es por eso que estoy practicando”.  Y luego te dicen, “No, no, no trates de deshacerte de eso, ponlo en tu altar y hazle una ofrenda, muchas gracias ira, es una cosa maravillosa, gracias, necesito tu ayuda.”  Por el otro lado, las deidades protectoras son cualidades positivas a las que les hacemos ofrendas, a las que les hacemos reverencias y a las que apreciamos.  Así que, de cierta manera éstas son como oraciones que hacemos.  Y sí hay oraciones, la gente cree que no hay oraciones en el budismo pero realmente en todo el mundo la mayoría de los budistas están orando constantemente a toda una variedad de deidades: “Por favor ayúdame con esto, por favor haz que esto sea mejor para mí”.

Así es que puedes ver la relación entre este slogan y el anterior, no sea que nos confundamos y nos abstraigamos con la naturaleza vacía y abierta de nuestras vidas que podemos experimentar algunas veces en un retiro y realmente la apreciemos directamente.  Este slogan entonces nos aterriza a la práctica cotidiana básica, hacer el bien, deja de hacer cosas malas y aprecia todo, aprecia tus propias cualidades malas, muchas gracias, y ora pidiendo ayuda.  Básicamente lo que dice es protégeme por favor, estoy mal en esto, necesito ayuda, por favor ayúdame.

El último slogan de este punto es: “Cualquier cosa con la que te encuentres inesperadamente, únela con la meditación”.  Y de cierta manera esto es bastante obvio, cualquier cosa que suceda practica con ella.  En la vida, prácticamente no hay errores y no hay descansos.  La gente dice: “Me voy a tomar un descanso”, y yo pienso, “¿Qué puede significar eso?  ¿Tomarse un descanso, caer muerto tal vez, regresar a la vida?”  Así es que no hay errores y no hay descansos, siempre estás practicando, siempre, siempre practicando.  A menudo tenemos la experiencia, “Oh, la perdí, no me senté toda la semana pasada, desde hace diez años, hace treinta años que no me he sentado y realmente he andado por todo el mundo haciendo cosas malas, creo que perdí el hilo de mi práctica en algún momento en la década de los sesentas.  Y me siento bastante mal por eso, muy culpable y perdí el camino, es terrible”.

Esto es algo que piensas, y tiene sentido pensar eso, supongo, pero realmente no es así, nunca es así.  Una vez que empiezas a practicar, siempre sigues adelante, nunca te detienes, porque todo es práctica.  Si hay una pequeña desviación de 20 o 30 años para que puedas hacer cosas realmente malas, para que realmente puedas entender el objeto de la práctica, por tu sufrimiento, bueno pues eso es lo que tenías que hacer, y eso es lo que cuesta.  Algunas veces la gente dice, “Me siento tan arrepentido de que sólo ahora estoy tomando en serio mi práctica”, y yo digo, “Antes que nada eso realmente no es verdad e incluso si lo fuera, no me importa que tan viejo seas, todavía queda una cantidad infinita de tiempo por delante”.  Así es que siempre estamos practicando, siempre hemos estado practicando y siempre estaremos practicando.  Podemos sentirnos perdidos algunas veces, pero nunca estamos perdidos, siempre nos encontramos.  Realmente esa es la naturaleza de esta vida humana tan preciosa.  Qué cosa tan sorprendente que estemos aquí, con todos estos problemas que tenemos y que parecen insuperables.  Pero en primer lugar no teníamos que haber estado aquí, en este universo tan grande, tan amplio y literalmente desconocido.  Entonces nuestro camino no tiene principio, no tiene fin y es continuo, sin importar los que pensemos de eso.

Entonces esos son los seis slogans del tercer punto del “Entrenamiento de la mente” y si les interesa estudiar esto un poco más o las otras pláticas acerca de los otros puntos están en el sitio Web y hay uno distinto, uno pequeño para la práctica de Tonglen y también está el libro de Chogyam Trungpa Rimpoche “Entrenar la mente”, y el libro de Pema Chödrön de los slogans que se llama “Empieza donde estás.  Es un texto maravilloso para la práctica y se los recomiendo ampliamente.

 

 

   Los siete puntos del entrenamiento de la mente: Puntos 4, 5 y 6

   por Zoketsu Norman Fischer

            Seminario de Dharma, 18 de Febrero de, 2009

 

Lo primero que quiero decir es que (debo decir esto a mi nombre y a nombre de todos) tenemos que ser muy humildes al presentar este material de la tradición tibetana, porque mientras que el Zen, creo, es muy similar en su idea central a la práctica Vajrayana, naturalmente que tenemos nuestra propia forma de entender este material y nuestra propuesta es principalmente intuitiva.  Por el otro lado, yo mismo y yo sé que muchos de ustedes también, hemos estudiado con maestros tibetanos calificados así es que tenemos una idea del material, pero no hay forma de que lo podamos entender tan bien como si estuviéramos imbuidos en la tradición y realmente lo hubiéramos estudiado durante mucho tiempo, como lo han hecho muchos de ustedes. Así es que tenemos que empezar con ese humilde reconocimiento, y entonces podemos hablar de esto conscientes todo el tiempo que esto es algo provisional.

Y como dije cuando presenté este texto, la razón por la que estudiamos textos como éste, que usualmente se enfocan en el tema de la compasión, es porque en el Zen, mientras que la compasión es tal vez el aspecto más importante de nuestra práctica, es casi totalmente implícito, como que se da por entendido, y no es explícito.  No se menciona.  No se cultiva explícitamente y estos textos del budismo tibetano son explícitos y por eso pienso que son tan importantes para nosotros.  Tal vez en las culturas china, japonesa y vietnamita en las que se criaron las enseñanzas Zen, tal vez culturalmente estas presunciones acerca de la compasión estaban integradas en el sistema por lo que podían quedar implícitas, pero nosotros, creo, debemos tomar un tiempo para hacerlas implícitas.

Tenía muchas cosas que quería decir acerca de esto.  No sé como empezamos a hablar de las deidades iracundas en nuestra conversación anterior porque no se mencionan en el texto ni en los comentarios, pero pensé que era realmente interesante y es característico de la práctica Vajrayana en el budismo tibetano que esta práctica, la práctica Vajrayana se comprometa con, se lance hacia, las energías de las pasiones.  Realmente se trata de eso, en lugar de sobreponerse a las pasiones, o de domar las pasiones, así que es una propuesta algo distinta.  En el budismo tibetano, que es budismo Vajrayana, hacen todas éstas cosas, en otras palabras, siempre hablan del Hinayana, de Mahayana, de Vajrayana, que son parte del budismo tibetano.  Entonces, de cierta manera Hinayana es la práctica de sobreponerse a las pasiones, darse cuenta de que las pasiones son sufrimiento y sobreponerse a ellas y reducirlas de hecho, más o menos, se evaporan.  Y se puede decir que Mahayana se trata de domar las pasiones, no de demonizarlas, sino de domarlas, tener las pasiones al servicio de la compasión.  Entonces, dado que el budismo tibetano incluye todo esto, para cuando se entra en las enseñanzas Vajrayana hay una sensación de que entiendes las pasiones bastante bien y entonces no es fácil que te engañen fácilmente así que hay una seguridad de que podrás hacer estas prácticas tántricas de involucrarte con las pasiones.  En otras palabras, realmente puedes usar tu ira, y tu pena, y tu lujuria y todo eso, como parte del camino, puedes transformar estas poderosas energías en un despertar.  Y yo pienso que ahí es donde entran en juego las deidades iracundas, son nuestras buenas amigas, son nuestras grandes protectoras, y la ira, el deseo, la agresión, la lujuria, etc., son nuestros mejores amigos y nuestros grandes protectores.

Pero la única manera en que podemos tratar con ellas es enfrentarlas con gran energía y un compromiso colorido y apasionado, y entonces como que las deidades iracundas expresan eso.  Son energéticas, poderosas y, esto también es parte de nuestra tradición, de cierta manera nos involucramos con ellas porque también nos gustaría evitar la falsa y amable bondad que es el resultado tan común de tratar de ser buenos practicantes religiosos, de tratar intensamente de seguir los preceptos y ser buenos budistas y ser agradables y pacíficos.  Y cuando practicas de esa manera empiezas a sacar algo de tu práctica, empiezas a dividir el mundo en Dharma y no-Dharma, en buenos budistas “como nosotros” y las otras almas sucias que deberían saberlo bien, y desde luego que una vez que empiezas a hacer eso, se pierde por completo todo el punto de la práctica, se pierde la base de todo lo que la vacuidad radical o la falta de fronteras de todos los fenómenos que sólo difieren uno de otro como en un sueño.

Y así es como es posible que practiquemos Tonglen.  Es por eso que realmente podemos inhalar el sufrimiento ilimitado y no nos lastimará, porque no hay sufrimiento ni no-sufrimiento, y no hay un interior a dónde inhalarlo ni un exterior de donde lo inhalamos y definitivamente tenemos que descubrir cómo hacer la práctica Tonglen de la mejor manera que podamos, porque hay muchas formas, formas muy sutiles, en las que pueda parecer que estamos haciendo la práctica pero que realmente nos estamos engañando a nosotros mismos.  Por ejemplo, podemos considerar a la práctica Tonglen como si fuera un doliente, que inhala todo el sufrimiento y que inhala el sufrimiento de todos, o la podemos utilizar como una manera sutil de evitar nuestro propio dolor, así que realmente tenemos que pensar en lo que estamos haciendo y cómo lo estamos practicando.

La práctica de Tonglen que presentamos es realmente el tema principal de este texto y es realmente importante porque cuando practicas Tonglen, se convierte en una especie de explicación explícita del punto principal acerca de nuestra práctica de zazen que ha sido enseñado en Zen desde el principio: que la práctica de zazen no se trata de ti, no es una forma de auto-absorción, o auto-exploración o tranquilizar la mente.  La práctica de zazen no se trata de esto, aunque puedas pensar que sí.  Puede parecer así, pero no es así.

Desde luego, lo que surge en la mente como tú mismo es ciertamente parte de ello, pero Dogen lo expresa de una manera muy hermosa: “Estudiar el budismo es estudiar el yo” así que es parte de ello, pero luego dice: “Estudiar el yo es olvidar el yo” y ser abrazado por todo.  Entonces la práctica de Tonglen no es un asunto de ser altruista, ser agradable, es un asunto de ser claro respecto a lo que realmente significa ser un ser humano, y lo que no significa.  Estar obsesionado con uno mismo y ser egoísta es simplemente una insensatez, y es muy doloroso, y preocuparse por otros, simplemente práctica, es sólo una forma de ser feliz y expresa lo que somos realmente, así que no es que no nos preocupemos por nosotros mismos, es sólo que ponemos esta preocupación por nosotros mismos en su perspectiva correcta, es por eso que inhalar el sufrimiento es realmente importante y eso significa nuestro propio sufrimiento y el sufrimiento de otros y exhalar la tranquilidad suprema.

Como quiera que lo hagas, es realmente importante que entiendas este punto: el sufrimiento es tu propia liberación.  Si estamos dispuestos a abrazar ese sufrimiento completamente y realmente inhalarlo, es tu propia liberación, en otras palabras, te das cuenta que no hay nada más que sufrimiento y que nunca hubo nada más que sufrimiento, que es lo mismo que decir que no hay ningún sufrimiento.  Si eres un ser humano sensible y razonable, hay muchas lágrimas en un ser humano, ¿cómo no vas a tener muchas lágrimas por todo lo que están pasando todos?  Incluso nosotros, personas muy afortunadas, estamos pasando por mucho, tenemos muchos problemas y penas, y qué decir del resto del mundo que puede tener más problemas y penas que nosotros.  Entonces hay muchas lágrimas, el mundo es muy triste, y nuestras vidas son increíblemente tristes, nuestras propias vidas y esta tristeza es muy hermosa y maravillosa y no podría ser de otra manera, no tendría sentido para nada que fuera de otra manera, y para poder apreciar ese punto tenemos que saber que nuestra práctica de zazen no es acerca de nosotros.  Es acerca de una especie de preocupación suprema por todo, empezando con nosotros mismos y esa es la forma como funciona nuestra mente, esa es la forma como también funciona nuestro corazón.

Ahora estamos en el punto cuatro del “Entrenamiento de la mente”.  El punto cuatro de los siete puntos es básicamente éste: “Haz de toda tu vida una práctica”.  Esto significa entrenar tu menta para que llegues al punto en el que la práctica es simplemente la forma como piensas las cosas, es sólo el Camino… la actitud, sólo es tu actitud básica frente a la vida.  Así es que de hecho esto significa que la práctica más o menos desaparece como algo que haces como cuando dices “Tomo mi clase de tenis y… voy al gimnasio y… estudio el Dharma y… soy un productor de cine…”  No, no sería así.  Sería como lo único que hay, sólo existe practicar el Dharma, lo que es lo mismo que decir que es solamente todo en mi vida, pero una vida que está comprometida e interesada, y que siempre contiene una sensación de “elevación” en ella, de abrazar cualquier cosa que venga, incluso si resulta ser miserable.  La abrazas porque ya que todo es práctica de Dharma, todo es sensacional, incluso si es difícil.  Así es que bajo este punto, el cuarto punto del “Entrenamiento de la mente: “Haz de todo en tu vida una práctica de Dharma”, la principal enseñanza es acerca de las Cinco Fortalezas, y las quiero mencionar porque son realmente importantes, y ésta es una gran lista para memorizar.  Las Cinco Fortalezas son:

Fuerte determinación

Familiarización

Semilla de la virtud

Reproche y

Aspiración

La primera, “Fuerte determinación”.  Cuando escuchamos esto, como que suena que se nos ha pedido trabajar realmente duro, pero no es un asunto de trabajar duro, es un asunto de tener una actitud de ser realmente heroico, de no tener miedo, de de decir: “Bueno, no soy una persona ordinaria… tengo la capacidad de ser una persona sabia, y una persona maravillosa y voy a manifestar eso en mi vida, voy a hacer eso.  Puede que me lleve mucho tiempo y puede que todavía no llegue a ese punto, pero ¡puedo hacerlo!  ¿Y por qué querría pasar mi vida en alguna otra cosa y por qué no me atrevería a hacer esto? ¡Desde luego que tengo que hacer esto!  ¡Tengo ese espíritu, esa determinación!  ¿Por qué pensaríamos que Milarepa o Dogen fueron diferentes a nosotros? ¿Por qué pensaríamos eso?  Quiero decir, también van al baño, se ponen los pantalones, tal como nosotros.  Así que nos identificamos con estos grandes sabios del pasado, y no se trata de decir que somos arrogantes, o que nos sobreestimamos, pero básicamente es porque somos humanos, entonces ¡por qué no!  Fuerte determinación de tener nuestro fuerte compromiso a no quedarnos atorados con un yo ordinario y limitado porque no tenemos mucho respeto.  Renunciemos a eso, porque vemos que no es necesario, realmente no es cierto, ¿entonces por qué nos gusta continuar de esa manera?

El siguiente es: “Familiarización”, que es una especie de lavado de cerebro, estudiar las enseñanzas una y otra vez, tantas veces que sólo estén en nuestras mentes, saber estudiar, escuchar pláticas de Dharma, y darnos pláticas de Dharma a nosotros mismos, recordar la enseñanzas que surgen todo el tiempo en nuestras propias mentes.  Así que eso es lo que saltará a la mente en situaciones que surjan durante nuestras vidas.  Vamos a decir: “¡Oh sí!  Esta es una oportunidad para practicar esto, o esto se trata de aquello.”  Para empezar ya tenemos el cerebro lavado. Tenemos el cerebro lavado en muchas rutas predecibles que vienen de nuestro condicionamiento, así que esto es una especie de lavado de cerebro mejor, un lavado de cerebro más ventajosos y noble.  Y no lo haces de memoria, por obligación, sino que lo haces porque es tan interesante.  Cuando empiezas a practicar el Dharma tienes un interés entusiasta en todas las diferentes enseñanzas, sabes que para un practicante de Dharma no hay nada más interesante que las enseñanzas y las posibilidades, así es que andar por el camino es en lo que estamos interesados solamente, y lo que nos apasiona y poco a poco te familiarizas con ello y se convierte en algo normal y natural para ti.

Y la tercera, “Semilla de la virtud”, básicamente significa confianza en tu naturaleza de Buda, lo que significa confianza en tu noble herencia como ser humano.  Quiero decir, ¡es una cosa noble ser humanos!  Es una posibilidad digna y brillante ser sabios y compasivos, ser totalmente dignos sin ninguna duda, esto es lo que significa ser un ser humano, esto es lo que llaman potencial humano, esto es como el movimiento del potencial humano supremo, entonces, ten confianza en eso y sabe que eso es lo que eres.  Aunque puedas estar bastante consciente de todas las imperfecciones superficiales, todos tenemos imperfecciones, no se trata de fingir que no las tenemos, sino que se trata de verlas como imperfecciones superficiales, que definitivamente vale la pena corregirlas, si es posible, pero sin tocar nunca tú esencia.

Y hablando de esto, de las imperfecciones superficiales, la cuarta fortaleza es “Reproche”; y tanto Pema Chödrön como Trungpa Rimpoche tienen unas disertaciones maravillosas de éste, y ambos dicen que esto significa que te debes reprochar a ti mismo, que debes hablar contigo mismo y decir “Bueno, ¡eso fue estúpido! ¿Por qué hice eso?  No debería ir por ahí siendo malo de esa manera, siendo arrogante de esa manera y todo eso”.  Date un buen regaño.  Ahora bien, a mi me parece que este punto es realmente interesante, porque cuando piensas en él, en primer lugar, ¡es algo grandioso hablar contigo!  ¡Realmente te lo recomiendo!  Cuando sólo piensas en ello en tu mente se enreda todo, pero cuando abres la boca y empiezas a hablar contigo mismo realmente empieza a tener sentido.  Te das a ti mismo consejos realmente buenos.  Porque todos tienen buenos consejos.  Yo le estoy diciendo a la gente todo tipo de cosas todo el tiempo y yo sé que todos ya saben todo lo que les voy a decir, ¡todo el mundo ya lo sabe!,  no es como si estuviera diciendo algo que no sabes todavía.  Pero el problema es que se te olvida, pero si hablas contigo mismo y te das consejos realmente buenos, puedes decir, “¡Guau, no me había dado cuenta de que no estoy realmente entendiendo esto!” Y te puedes decir cuando estas siendo estúpido y necesitas corregirte, así es que hablas contigo mismo.  Pero lo que me interesa de esto es quién está hablando con quién.  ¿Quién es el que está hablando contigo cuando estás hablando contigo mismo y quién es el que está escuchando?  Lo que usualmente hacemos es auto-culparnos que es una especie de sentido bajo del auto-respeto que es como nuestra actitud involuntaria.  Eso es bastante común en nuestro mundo, así es que por eso la mayor parte del tiempo sentimos que no podemos darnos el lujo de criticarnos a nosotros mismos, por el miedo de que si nos criticamos a nosotros mismos instantáneamente sería demasiado despiadado, si no es que ya somos muy despiadados.  Ya nos estamos criticando a nosotros mismos y somos muy despiadados, es por eso que cuando escuchamos este, “Reproche”, pensamos: ¡Oh no, eses no!”  Pero si te basas en determinación, en familiarización, en semilla de la virtud, entonces puedes tener una relación afectuosa con tu yo imperfecto.  Si realmente tienes confianza en tu verdadera naturaleza, entones no es un problema tan virulento ser terriblemente imperfecto, codicioso, egoísta, malo y todo eso.  No es un problema tan grande realmente, quiero decir, sería agradable mejorar, pero no es un problema tan grande cuando tienes confianza en quién eres, entonces te puedes hablar a ti mismo de esta manera.

No es sorprendente que seamos tan imperfectos, ¡hay que ver por todo lo que hemos pasado!  Mira a nuestros padres, ve lo que nos hicieron, mira al mundo en el que vivimos, todo lo que nos ha formado.  Así es que no es sorprendente que seamos un desastre, no es tu culpa, no es mi culpa, pero cuando tienes una fuerte confianza en tu verdadera naturaleza humana, entonces es comprensible y está bien y puedes manejarlo, así es que con este espíritu podemos darnos el lujo de reprocharnos a nosotros mismos, y ya no es algo tan grande, no se hace tan tóxico.

Les leeré un poco de lo que Trungpa Rimpoche dice acerca de esto porque es muy graciosa, la manera como lo escribe, él dice: “El número cuatro es “Reproche”, reprochar a tu ego está en repulsión al samasara.  Siempre que ocurre un pensamiento egoísta, debes pensar: debido a ese apego al ego es que vago por el samsara y sufro un dolor interminable ya que el apegarse al ego es la fuente del dolor.  Si trato de mantener el ego no puede haber felicidad, por lo tanto, debo tratar de domar al ego tanto como pueda”.  Te puedes imaginar diciéndote eso a ti mismo, sí, puedes intentarlo, lo puedes escribir y leértelo a ti mismo.  Luego él dice: “Si quieres hablar contigo mismo, debes hablar de esta manera, de hecho algunas veces se recomienda mucho hablar contigo mismo, pero obviamente depende de lo que te quieras decir a ti mismo, en este caso te animo a decirle a tu ego: ¿Me has creado tremendos problemas y no me caes bien!  Me has causado muchos problemas al hacerme andar en los niveles bajos del samsara, ¡no tengo ningún deseo de seguir andando contigo! ¡Te voy a destruir¡ ¡Oye tú! ¿Quién crees que eres?  ¡Lárgate, no me caes bien, lárgate de aquí!” Esa es la idea de Trungpa Rimpoche de cómo reprocharte a ti mismo

Así es que hablarle a tu ego, reprocharte a ti mismo de esta manera es muy útil.  Vale la pena darte una ducha y hablarte a ti mismo de esta manera.  Vale la pena sentarte en el escusado hablando contigo mismo de esta manera.  Es algo muy bueno que puedes hacer cuando estás manejando, en lugar de poner la estación de rock punk, sólo enciende tus reproches hacia ti mismo, y habla contigo mismo.  Si estás acompañado de alguien más te da pena, si estás haciendo esto y alguien está sentado junto a ti, puede pensar que eres algo raro, pero lo puedes hacer en un susurro.  Así que este es el cuarto punto, “Reproche”.

El quinto es: “Aspiración”, y eso es recordarnos constantemente a nosotros mismos nuestras metas más altas, que, si tomamos esto en serio, esta es nuestra meta, realmente queremos ser Bodhisattvas, realmente queremos practicar el Dharma y convertirnos en una luz para el mundo.  Piensa qué agradable sería eso, ser una luz para el mundo, que otros se puedan inspirar en nuestra conducta, de maneras pequeñas y grandes, ¡no sería grandioso eso!  Y esta es nuestra aspiración.  No es tan difícil hacerse rico, o hábil o famoso, pero es mucho más noble ser un Bodhisattva oculto, alguien a quien sólo le interesan los demás, que siempre está consciente de esto y que está dispuesto a enfrentar todos los peligros con energía.  Esto sería el logro supremo, esto sería la más grande visión para una vida humana, esto es lo que quiero hacer, así que tenemos esa aspiración, nos hablamos a nosotros mismos de esa manera, definitivamente esto es lo que estoy tratando de hacer.  Así que estas son las cinco fortalezas que componen el cuarto punto del “Entrenamiento de la mente”, “Haz de la práctica del Dharma toda tu vida”.

El quinto punto, de los siete, está construido más o menos sobre este cuarto, en otras palabras, el cuarto es que realmente entrenas tu mente para seguir con tu práctica para que toda tu vida se convierta en tu práctica.  Y entonces el quinto es poder ajustar y regular tu práctica y trabajar con ella de acuerdo a las condiciones y a refinarla.  La traducción que se da aquí es “Evaluar tu entrenamiento de la mente”.  Y este punto tiene muchos slogans interesantes, hablaré de algunos de ellos.  El decimonoveno dice “Todos los Dharmas están de acuerdo en un punto”, que significa que toda la práctica se reduce a una sola cosa.  Todos los Dharmas no significan todos los fenómenos, significa todas las enseñanzas.  Se reducen a un punto que es: simplemente deja de ser tan estirado, eso es, es tan ridículo, ser tan estirado, es algo tan miserable.  Quiero decir, vean a su alrededor, es un mundo tan grande y están sucediendo tantas cosas, tantas cosas desafiantes, tantas oportunidades, tantas tragedias, es tan colorida la vida, y tu eres todo eso y todo eso eres tú.  Comprometes toda tu vida a eso, así es que ¿por qué te quieres alejar de eso?  Por miedo, por hábito, por hastío, ¿por qué simplemente no te abres?  Así que esta es la práctica, deja de ser tan estirado, no te preocupes por ti y sólo ábrete.  Todos los slogans, todas las enseñanzas se reducen a esto.

Y el vigésimo slogan: “De los dos testigos, quédate con el principal”.  Resulta interesante ver cómo funcionan los slogans algunas veces, pues hay veces en que uno es exactamente lo opuesto al anterior, como en este caso.  Ahora bien, no es realmente lo opuesto pero parece serlo.  Porque nuestro punto de vista es limitado, así que desde un punto de vista limitado, parece lo opuesto.  Entonces en el slogan diecinueve, del que acabamos de hablar, te dice, no seas tan egoísta, no seas tan estirado, y ahora nos dice, no te preocupes tanto por lo que piensen los demás, no pienses en el punto de vista de otras gentes, no seas tan extrovertido, sé más introvertido.

Entonces recuerda, esta sección del texto, este quinto punto tiene que ver con evaluar tu práctica y refinarla, así que conforme estás evaluando tu práctica y refinando tu vida, ¿en quién vas a confiar? ¿En la retroalimentación de quién vas a confiar?  Lo que está diciendo esto es que tienes que confiar en tu propia retroalimentación, tu propio sentido de lo que está sucediendo.  Ahora bien, la subjetividad humana es uno del los fenómenos más misteriosos y maravillosos del planeta, realmente cuando lo piensas, qué gran logro es esto, la subjetividad humana, y eso significa que nadie podrá saber nunca, ni siquiera tener una idea de qué se siente ser tú exactamente.  La textura de ti, nadie sabe esto, nadie, la persona más cercana a ti sólo te ve desde fuera, nunca te puede ver por dentro.  El clima interno real de tu sentido del yo es absolutamente desconocido para alguien más, así que tú eres el único que puede decir cómo está tu práctica.  Desde luego no se trata de ser necio y nunca prestarles atención a los otros; desde luego que puedes escuchar a los otros, pero su opinión no es lo que importa y por lo tanto nadie más te puede disminuir o elevar.  Tú eres el único que puede ver y saber lo que haces y cómo hacerlo en tu práctica.  Así que esto no se trata de auto-dependencia, o algo así.  Creo que este es un punto muy profundo, acerca de la intimidad de nuestra consciencia.  Toda nuestra mente y nuestro corazón son únicos e irrepetibles en toda la historia, en su poder y virtud finales.  Sólo nosotros tenemos esto y sólo nosotros lo entendemos.

No recuerdo dónde aprendí este slogan Zen que me recuerda este slogan tibetano, pero creo que se enfoca en el mismo punto, y esto es algo que siempre he practicado, y creo que es realmente maravilloso, dice así: “Cuando estés solo practica como si estuvieras con otros y cuando estés con otros practica como si estuvieras solo”.  Entonces, cuando estás con otros deja de tratar de ser un actor que está interpretando el papel de ti mismo, que distancia mucho.  Reconoce a la otra persona o personas como si realmente fueran la parte más profunda de tu vida interna, ya que lo son, y relájate y se íntimo, confiado y sin miedo.  No tienes que actuar un papel y dejar que todo entre, y a la inversa, cuando estés solo no te hundas en la aburrida subjetividad usual, como si ahora estuvieras solo y escondido, y te puedes dar el lujo de ser la persona mala que eres, con todos tus pensamientos confusos y tus malas aspiraciones, vergonzosas e innobles.  Imagina, en cambio, que estás en medio de una multitud de Budas, que te están observando todo el tiempo – ya que lo están haciendo – así que, cuando estás solo te debes comportar con gran dignidad, ya que estás entre una multitud de Budas.  El punto de esto es que tenemos una sensación sutil de estar aparte.  Parte de nuestro clima interno es que estamos aparte y solos y de cierta manera ilícitos, y es vergonzoso.  Y pensamos que esta sensación sutil es nuestro yo, pero realmente no es nuestro yo, es el perfume de nuestro auto-apego, no es nuestro yo mismo, es la parte del apego la que causa que todo suceda, porque el yo, el ego, a pesar de lo que leíamos hace un momento de Trungpa Rimpoche, ese ego es una especie de milagro, sí tan solo le diéramos su perspectiva adecuada, tener un poco de balance y no tanta inseguridad.  Es algo maravilloso ser alguien.  Es algo fantástico.

Slogan veintiuno: “Siempre mantén una mente alegre”.  Me dan tanto entusiasmo estos slogans, saben.  ¡Son maravillosos!  Cuando escuchas éste al principio parece como si fuera realmente absurdo, incluso como agresivo, y te puede hacer dudar de todos los otros slogans, como “¡Qué, esto es ridículo!, ¿quién puede tener una mente alegre todo el tiempo? Y sin embargo, creo que realmente podemos practicar esto, una vez que has trabajado en todas estas otras cosas – los slogans son progresivos de cierta manera, cada uno supone que ya has practicado los otros, así que imagina, ya has practicado la fuerte determinación y la familiarización y la fe en tu naturaleza de Buda y todas estas cosas, has hablado contigo mismo, y te has enderezado, etc.

Bueno, si hiciste todo esto creo que tu mente realmente puede ser alegre en todas las ocasiones.  Tal vez si realmente consideráramos a que se refiere realmente este slogan lo escribiríamos de forma un poco diferente y diríamos algo así como: “Mantén siempre tu sentido del humor”.  Tal vez se trata de eso.  Incluso cuando las cosas son bastante lúgubres o duras, todavía puede haber un sentido del humor.  Creo, de hecho, que todo el humor es humor negro.  Siempre puede haber un poco de humor, y puede haber algo de liviandad y algo de alegría.  Cuando Bodhicitta y el darse cuenta siempre están a nuestro alrededor y siempre son parte de la ecuación de tu vida, cuando la naturaleza vacía e ilimitada nunca está lejos de ti, cuando siempre se reconoce la impermanencia como una buena amiga, entonces ¿por qué no?  Creo que puede haber algo de alegría, casi todo el tiempo, incluso cuando definitivamente estamos en una situación miserable.

Ahora bien, en mi caso, estoy tan acostumbrado a esta práctica y a todo esto que algunas veces me gustaría hacer algo diferente, así es que admito que veo una película, tal vez en la temporada de béisbol escucho un partido, o leo un libro de Shakespeare, algo.  Así que ya no soy un buen practicante, pero la verdad de las enseñanzas, lo que trato de decir es, aunque pueda no estar comprometido con las enseñanzas y que me estoy tomando una especie de descanso todo el tiempo, la verdad de las enseñanzas siempre está allí.  Si alguna vez me pregunto en un momento dado, incluso a la mitad de un partido de béisbol emocionante, si todavía pienso que todos los Dharmas son impermanentes, ¡sí, lo son!  Realmente creo que todos los Dharmas son impermanentes.  En otras palabras, la verdad de las enseñanzas me parece absolutamente incontrovertible, quiero decir, la naturaleza vacía de los fenómenos, ¿cómo puedo dudar esto?  Si repentinamente alguien me fuera a atacar o a golpearme o algo, lo que afortunadamente no sucede a menudo, las enseñanzas saltarían justo en ese momento y pensaría, “Esto es interesante, fructífero, incluso mi mala reacción ante este evento desafortunado es interesante y fructífera”, y si perdiera todo, incluyendo mi estado mental razonablemente balaceado, y me encontrara repentinamente en un estado de pánico total, lo que puede suceder, esto también sería extremadamente interesante, sería bastante sorprendente y fantástico, habría algo de alegría en esto, como “!Guau, mira esto!  Esto es sorprendente, no lo esperaba.  Esto no sucede todos los días ¡Guau! ¿Ahora qué voy a hacer?”.

De este, “Mantén siempre una mente alegre” viene el siguiente y el último slogan de esta sección: “Si puedes practicar incluso cuando estás distraído, estás bien entrenado”.  Así que desde luego, la idea de esto es que no hay tal cosa como una distracción porque toda distracción es como una alarma que suena: “!Ding!  Es hora de practicar”.  En alguna parte Suzuki Roshi cita un viejo proverbio japonés que siempre me encantó: “cuando te caes al suelo, usas el suelo para levantarte”.  Bueno, eso literalmente es verdad.  Cuando te caes al suelo, usas el suelo para levantarte, te empujas apoyándote en el suelo para levantarte, y esto literalmente es verdad.  Ahora bien, no que recomiende esto necesariamente, pero ya que estoy en un estado de confesión esta noche, les voy a platicar como va mi zazen últimamente.  La mayor parte del tiempo sólo estoy sentado ahí con mi mente flotando de aquí para allá, algunas veces la mente está quieta, pero la mayoría de las veces la mente está flotando de aquí para allá y simplemente la dejo.  Por un lado se podría decir que estoy bastante distraído, y eso probablemente sea verdad, pero por el otro lado, para mí, la experiencia real de esto me parece muy profunda y maravillosa, sólo estar presente con la mente flotando de aquí para allá por donde quiere, con todas las diferentes pasiones y manchas kármicas causadas por los eventos de mi vida, o de la vida de alguien más.

Entonces el punto de este slogan es que no tienes que ser perfecto, ni siquiera tienes que intentar ser perfecto o siquiera tan bueno.  Ver la práctica como una cosa y las distracciones como otra cosa y luego estar convencido de que “¡Oh Dios! Me distraigo tan seguido, es tan frustrante, no puedo hacer esto muy bien”.  No es así.  Usas las distracciones como una señal, así que cuando te enojas, esto es una señal de que estás atrapado y dices “Bueno, estoy atrapado ahora.  Ya sé cómo se siente eso, ahora regresemos al camino”.  Usas el suelo para levantarte, así que no hay problema.  O cuando estás ansioso, sientes la ansiedad y usas la sensación de ansiedad del cuerpo y la respiración como un objeto de consciencia y luego eso te calma.

Esos son los cuatro slogans del quinto punto: “Todos los Dharmas se ponen de acuerdo en un punto”, “De los dos testigos, sostén el principal”, “Mantén siempre una mente alegre” y “Si puedes practicar cuando estás distraído estás bien entrenado”.

Hay muchos slogans grandiosos en el punto seis y son demasiados para hablar de todos  ellos, así que sólo los leeré y tal vez hablemos de uno o dos:

Punto seis:

23. Siempre acata los tres principios básicos.

24. Cambia tu actitud, pero permanece neutral.

25. No hables acerca de extremidades lastimadas.

26. No reflexiones sobre otros.

27. Trabaja con la mayor profanación primero.

28. Abandona cualquier esperanza de cristalización.

29. Abandona la comida venenosa.

30. No seas tan previsible.

31. No calumnies a otros.

32. No esperes en emboscad.

33. No lleves las cosas a un punto doloroso.

34. No transfieras la carga del buey a la vaca, lo que significa que no esperes que otros lleven todas tus cargas.

35. No trates de ser el más rápido.

36. No actúes de manera retorcida.

37. No conviertas a los dioses en demonios.

38. No busques el dolor de otro como las ramas de tu propia felicidad.

Este punto seis se llama “Disciplinas del entrenamiento de la mente”, y estos son slogans muy específicos, muchos de ellos hablan acerca de cómo tratar a las otras gentes y cómo no tratar a las otras gentes, y cómo manejar tus propias trampas.  Así que sólo voy a comentar algunos de ellos.

24. “Cambia tu actitud pero permanece natural”.  Creo que esto reconoce qué tan tentador es, y que tan obvio parece, que si tomamos la práctica espiritual de manera seria vamos a ser diferentes, de alguna manera no como éramos antes y no como las demás personas.  Esta posición nos inspiraría a ser demasiado rígidos y prudentes.   Lo que es una actitud muy típica que ves en los retiros y en los monasterios.  A menudo ves a mucha gente que es muy prudente y muy rígida en cuanto a cómo hacen las cosas.  Sin embargo, esta instrucción es muy clara, sí, revoluciona tu vida, pero esto no significa que te debes de imponer una especie de régimen.  De hecho, es justo lo opuesto.  Te das cuenta de que toda tu vida te has estado imponiendo un régimen y ahora finalmente te puedes olvidar de eso y simplemente ser natural, puedes estar tranquilo, no tienes que impresionar a nadie, especialmente a ti mismo.  Así que, en tu práctica, cuando te encuentres que estás teniendo esa sensación inconfundible de imponerte el Dharma y te sientes un poco rígido y acorralado por tu práctica, toma el consejo de Pema y simplemente aliviánate, relájate y vete al cine o algo.

26. “No reflexiones sobre otros”.  Estábamos hablando antes de que es imposible saber cómo se siente estar dentro de otra persona, y creo que podemos estar de acuerdo en que eso probablemente sea cierto.  Piensa qué tanto tiempo nos pasamos analizando a otras personas, como ellos realmente están sintiendo esto, la razón por la que sienten esto es por aquello, y así es como son realmente.  Piensa toda la energía que gastamos tratando de imaginar: “¿Qué está pensando realmente mi nuera?  Hacemos eso.  Quiero decir, apenas nos entendemos a nosotros mismos y creemos que sabemos: bueno, le sucedió esto a ella por esto, por eso ella es así.  Entonces este slogan dice: “Olvídate de eso.  Ya no hagas eso”. Deja de seguir culpando a otros y de pensar que nosotros sabemos lo que las otras personas están pensando o sintiendo, no tenemos la menor idea.  Sería mejor hacer una suposición general acerca de todos, que todos son un Buda tratando de convertirse en un Buda y dejémoslo allí, y seamos conscientes de que todas las otras cosas que pensamos acerca de los otros probablemente sean proyecciones de nuestra propia confusión.

28. “Abandona cualquier esperanza de cristalización”.  Eso es grandioso.  Muchos de nosotros parecemos tener la idea ridícula de que posiblemente podamos cambiar o mejorar, que posiblemente la práctica nos va a ayudar en esta empresa, pero ¿cómo puede ser esto?  Piensa por un minuto, ¿cómo es posible que algo así sea el caso?  La vida se desenvuelve en un presente continuo y misterioso, no sólo cambiaremos o mejoraremos más adelante, cada segundo somos totalmente diferentes y quién sabe si es una mejora o no, e incluso si lo fuera ¡ya es diferente otra vez!  Entonces, ¿quién sabe qué sucederá después?

En otras palabras, estamos cambiando cada minuto así es que es imposible decir dónde estamos o quién somos y al mismo tiempo, es tan cierto, estamos exactamente en donde estábamos cuando teníamos tres años, no ha habido tanto cambio, tus padres te lo dirán.  “Eres igualito a cuando eras un bebé”.  Y todos podemos sentir el viejo clima interno que sentimos entonces.  Así que lo único razonable que podemos hacer es hacer nuestro mejor esfuerzo para mantener una mente alegre y practicar hasta el fin.  Olvídate de mejorar.  Posiblemente vean muchas mejoras y muchos cambios, y espero que así sea, y a menudo la gente me dice – siempre es muy conmovedor cuando la gente me dice – que tan diferentes son sus vidas, de buenas maneras, después de haber estado practicando por un tiempo y es delicioso sentir eso y como dije, me agrada mucho oír eso.  Pero conforme pasa el tiempo ya no te das cuenta tanto de eso, parece menos y menos importante.  Lo que parece importante, siempre, es la vida, vivir tu vida tan completamente como puedas, que termina significando: practica.  Eso no siempre parece ser un asunto urgente e importante y llamarlo esto o aquello, “Mejoré.  No mejoré.  Quiero mejorar más”, realmente no parece tocar el verdadero caso de la inmensidad de tu vida.

Así que terminaré con uno más: “No seas tan previsible”.  No hay mucho que decir acerca de esto.  Pero es algo maravilloso.  Tal vez este sea el mejor de los slogans.  “No seas tan previsible”, no estés tan convencido de saber quién eres o cómo vas a pensar acerca de algo y a responder a algo: “Oh, mira eso, eso es púrpura y el púrpura siempre ha sido mi color favorito, así que creo que me gusta eso”.  No seas tan previsible, tal vez no te guste eso.  Este slogan realmente se trata ni más ni menos que la famosa frase de Suzuki Roshi “Mente de principiante”,  ¿qué no es lo mismo?  Está siempre dispuesto a estar abierto a lo que surge ahora, como si nunca hubiera sucedido antes, lo que desde luego, es completamente cierto, nunca sucedió antes y no sabes cómo vas a reaccionar.

 

 

         Los siete puntos del entrenamiento de la mente: Punto 7

   por Zoketsu Norman Fischer

            Bellingham, 7 de marzo de 2009

 

Hoy me gustaría continuar con el “Entrenamiento de la mente”, hemos estado hablando de este texto: “Los siete puntos del entrenamiento de la mente”, y tenemos la suerte de haber llegado hoy al séptimo punto.

El  último punto, el séptimo punto se llama “Lineamientos para el entrenamiento de la mente”, que no nos dice tanto, supongo.  “Lineamientos para el entrenamiento de la mente”, y la idea básica de este último punto es muy apropiada para hoy, cómo extender nuestra práctica a la vida diaria, y eso incluye cosas pequeñas, cosas grandes, todo, y en su cometario a este punto, Trungpa Rimpoche le llama a aplicar nuestra práctica todos los días y en todas partes, él lo llama práctica de post-meditación.  En Zen realmente no lo vemos así, porque, como decía, así como en Zen no hay tal cosa como compasión porque no hay nada sino compasión, entonces por qué hablar de la compasión.  En Zen tampoco hay tal cosa como meditación, porque todo es meditación, entonces por qué hablar de meditación.  Esto ilustra una vez más la graciosa paradoja que uno encuentra una y otra vez en los dichos de nuestros ancestros Zen.  El Zen es como un chiste por todas sus paradojas y nuestros ancestros vieron el peligro de lo que sucede cuando privilegias esto o aquello.  Ya sea meditación, o compasión, o Dharmas, o bondad, en cuanto privilegias algo y lo haces más grande de lo que es, siempre hay problemas.  Entonces los ancestros siempre están señalando que cualquier cosa que designemos como esto o aquello es en principio sólo una designación, ni más ni menos.  El problema con la compasión – la compasión siempre suena como una idea tan grande – es que nos vamos a volver todos sentimentales y le vamos a causar problemas exactamente a aquellas personas por las que queremos sentir compasión, debido a nuestro sentimentalismo excesivo.  Y también, muy posiblemente, nuestra compasión va a hacer que cada vez, un poquito más, no aprobemos a esa gente no tan buena que no es tan compasiva como nosotros, lo que realmente es lo opuesto a la compasión, ¿correcto?  Entonces este el problema con la compasión, tal vez se hayan dado cuenta de esto, en ustedes mismos o en aquellas maravillosas personas que dan traspiés por todas partes tratando de ser compasivas.  Ese es el problema con la compasión.  Y el problema con la meditación es que vamos a apreciar mucho nuestra meditación y vamos a pensar así: “Meditación, tranquilidad, calma, enfoque”; y entonces cuando nos sentamos en nuestro cojín y no estamos tranquilos, en calma o enfocados, entonces nos vamos a reprochar mucho a nosotros mismos y nuestra meditación se convertirá en un palo sobre nuestra cabeza con el que nos golpearemos.  Desde luego, también puede ir en sentido contrario.  Podemos estar muy tranquilos, calmados, felices y balanceados, y entonces, ¿Qué hay acerca de esos otras gentes toscas que deberían estar meditando? ¿Qué no lo necesitan realmente? ¿Qué les pasa que no están meditando?  Entonces la práctica de la meditación tiene estos problemas.  

Por lo tanto, nuestros sabios ancestros Zen, que eran muy prácticos, nos señalaron que realmente no hay tal cosa como compasión, que no hay tal cosa como meditación y que no hay nada en ninguna parte que podamos encontrar para inflarnos, lo que realmente significaría oprimirnos o desaprobar a los demás.  Entonces en Zen, realmente no se habla mucho de compasión, meditación o post-meditación.  Sólo hay la práctica cotidiana, la práctica misma todo el tiempo, en todos lados, todos los días, todo el tiempo.  Suena la campana “Oh, está bien, meditación”, suena la campana, “OK, levántense, olvídense de la meditación, ya se fue”, ese no es el espíritu del entrenamiento.  Sin embargo, estos slogans de post-meditación pueden ser muy útiles, así es que vamos a estudiarlos.  Son 21 y voy a hablar de todos ellos bajo la categoría de “Lineamientos para el entrenamiento de la mente”.

El primero es: “Toda actividad se debe hacer con una intención”.  Desde luego, la intención es ser bondadoso, beneficiar a otros.  Otros incluyen a uno.  Así que esto significa que todas las actividades se deben hacer con ese espíritu.  Cuando desayunas, ese es el espíritu, cuando vas al baño, ese es el espíritu, cuando subes las escaleras, con ese espíritu, cuando bajas las escaleras, con ese espíritu.  Que desayune esta mañana para nutrir a todos los seres.  Que vaya al baño para purificar a todos los seres y liberarlos de lo que tienen dentro que sobra y se debe eliminar.  Ese es mi espíritu cuando voy al baño.  Entonces cualquier cosa que hagamos, con ese espíritu.

El segundo slogan: “Corrige todas las fallas con una intención”.  Esto se refiere a todos nuestros esfuerzos para mejorar y ser mejores, para mejorar nuestro carácter,  incluso nuestra práctica puede ser para mejorar nuestro jardín, nuestra casa, nuestro zendo, nuestra comunidad, nuestro país, nuestro planeta.  Debemos hacer todas estas cosas con el espíritu de beneficiar a otros, con el espíritu de bondad, generosidad y franqueza.  Y lo que esto significa es que cuando nos damos cuenta, inevitablemente, de que no estamos siendo tan generosos o tan francos, y que de hecho estamos siendo bastante estrechos y adustos y bastante desesperados con nuestra necesidad de mejorar esto o aquello, nos damos cuenta de eso.  Este slogan nos llevaría a darnos cuenta de ello, hacer una inhalación justo en el momento de darnos cuenta de ello, a perdonarnos, “Ups, ya lo hice otra vez, lo siento”, y a seguir adelante.  Así que los dos primeros slogans se tratan de una intención.

El tercer slogan: “Dos actividades, una al principio y otra al final”.  Esto se refiere a una práctica muy sencilla y realmente simple que les recomiendo a todos.  Básicamente lo que esto supone es que al principio del día, al levantarse, y si te sientas todos los días puedes hacer esto cuando te sientas, te dices a ti mismo: “Hoy me quiero dedicar, dando lo mejor de mí, a ser generoso y sincero y a beneficiar a otros”.  Ese es el punto de hoy y entonces puedes empezar con ese espíritu.  Eso es al principio, y al final de día puedes, antes de irte a la cama, revisar las actividades del día y darte cuenta de lo que sucedió hoy y decir: Que este día, que todo lo que he hecho hoy se haya dedicado a beneficiar a otros”.  La gente a menudo me dice, “No tengo tiempo para prácticas espirituales.  Estoy realmente ocupado”, y tal vez sea así.  “No tengo tiempo para meditar.  No hay forma de que pueda meditar, no puedo ir al salón de Dharma los martes por la noche o los miércoles por la noche, o ninguna mañana porque estoy muy ocupado”, y tal vez sea así.  Pero realmente no hay nadie que esté tan ocupado como para no para tener un pensamiento en la mañana y un pensamiento en la noche.  ¿Cómo puede alguien decir “no puedo”?  Porque de todas maneras tienes un pensamiento en la mañana, ¿correcto?  Y también en la noche.  Así que sería bastante fácil hacer que alguien tuviera un pensamiento dirigido, un pensamiento intencional, en la mañana: “que este día se dé de esta manera para mí, de cualquier manera que sea este día, que sea con esa intención”.  Y ¿a quién no le gustaría sentirse de esta manera?  Sería bonito sentirse de esta manera.  Esa es mi vida, realmente, todos los días.  No siempre tengo éxito en esto, eso es seguro.  No todos los días son perfectos, pero todos los días en la mañana establezco mi intención de vivir el día de esa manera y en la noche siempre digo: “Déjame dedicar todo lo que he hecho con ese propósito”.  Esto sería una gran cosa, ¿no creen?  Sentir cómo, tan imperfecto como eso pueda ser, esa es mi intención.  No cuesta nada.  Tienes el tiempo para ello.  Tienes la mente humana que tiene la capacidad para pensar una cosa así.  ¿Nunca lo has pensado antes?  Sí tan sólo lo pensaras ahora mismo, los invito a todos a que hagan una cosa así y yo diría, háganlo por una semana o un mes y vean cómo se sienten.  “Dos actividades, una al principio y una al final”.

El siguiente slogan: “Cualquiera de los dos que ocurra, sé paciente”.  Ahora bien, estos son dos diferentes.  Y lo que significa el primero de estos dos es esto: si las cosas van bien, sé paciente, cambiarán.  El segundo significa: si las cosas van moderadamente mal o incluso muy mal sé paciente, también cambiarán.  Entonces “Cualquiera de los dos que ocurra, sé paciente”.  Y ahora les quiero contar una historia que se le atribuye a Hakuin.  Es una historia muy famosa en Zen, estoy seguro de que muchos la habrán escuchado muchas veces antes, pero es una gran historia y vale la perna repetirla.  Le han atribuido esta historia a Hakuin porque es muy famoso, así que es grandioso que se trata de él, pero es casi seguro que no se trata de Hakuin.  Es de alguna persona desconocida, pero de cualquier manera, quienquiera que sea, esta es la historia.

Hay una especie de sacerdote Zen que vive en lo alto de una montaña.  Un día se escucha un toque furioso en la puerta y se trata de dos personas que tienen un niño en brazos, un bebé, y le están gritando al sacerdote y le están diciendo: “Siempre pensamos que eras una persona santa, una persona íntegra, y nuestra hija nos dice que este bebé es tuyo, así que tómalo”, y Hakuin, o quien haya sido, lo mira y dice; “Oh, ¿así es? ¿así es?” y toma al bebé y estos padres iracundos se van.  Él tiene al bebé y tiene que encontrar a alguien que le ayude, y cuidan al bebé – lo que te dice que el tipo de escándalos que tenemos ahora no eran desconocidos en el Japón feudal – y así pasa algún tiempo y la joven, la madre del niño, finalmente les confiesa a sus padres que no tuvo nada que ver con el sacerdote, que fulano de tal es el padre del bebé y ella simplemente no quiso deshonrarlo a él o a su familia por lo que no quiso decirlo antes.  Ella confiesa esto, y los padres, desde luego, no pueden creer que hayan regañado al pobre sacerdote inocente así es que corren hasta el templo, y ahí, cómo sólo lo podían hacer los japoneses de esa época, hacen una reverencia y tocan el piso con su cabeza: “Lo sentimos tanto.  No podemos cree que hayamos dicho todo eso, por favor perdónenos”,  y el sacerdote los mira y dice: “Oh, ¿así es? ¿así es?”.  Así que esta es la forma como practicaba “Oh, ¿así es? ¿así es?”

El siguiente slogan: “Observa estos dos, incluso a riesgo de tu propia vida”.  Estos son otros dos diferentes.  Unos terceros dos  diferentes.  Y son: primero, los tres refugios que cantamos como parte de nuestro servicio Zen diario.  En Pali, tomar refugio en buda, la naturaleza despierta de nuestras vidas, tomar refugio en el Dharma, la forma de vida que proviene de nuestra naturaleza despierta y tomar refugio en Sangha, la comunidad de seres que expresan Buda y Dharma.  Ese es el primero, los tres refugios.  Y el segundo es el voto del Bodhisattva que cantamos al final de las pláticas de Dharma.  Lo principal de este voto es que los seres son innumerables y voto para salvarlos, mi compromiso es beneficiar a otros infinitamente, durante toda mi vida

Éstas son las dos que observamos.  Estos son los compromisos que hacemos en nuestra práctica para regresar a nuestra naturaleza despierta y vivir en comunidad con todos los demás y hacer esto con un espíritu de ayuda y dedicación.  Realmente, de cierta manera, toda la práctica no es sino estos dos compromisos.  Empezamos haciendo estos dos compromisos y profundizamos estos compromisos más y más durante nuestra práctica, a través de varios rituales a través de nuestra actividad, durante toda nuestra vida.  Y observar no significa sólo mirarlos, significa observar algo, en el sentido de guardarlo y seguirlo y hacerlo el trabajo de tu vida.  Significa observa estos dos incluso a riesgo de tu vida.

El siguiente slogan es: “Entrena en las tres dificultades”.  Esta práctica tiene que ver con trabajar con nuestros diferentes complejos.  Cuando practicas durante un poco de tiempo, te empiezas a dar cuenta que “Oh, hay ciertas cosas que simplemente siguen sucediendo, una y otra vez.  Es muy frustrante.  Sólo seguiré siendo de esta manera y sólo seguiré haciendo esas cosas”.  Este es un entrenamiento en las tres dificultades, que es una manera muy inteligente de verlo.  La primera dificultas es cuando ese mal hábito aparece por primera vez en tu mente, quiero decir, muchas, muchas veces, pero cada vez que aparece otra vez, te entrenas para darte cuenta: “¡Ahí está otra vez!”  La segunda dificultad es una vez que ha aparecido y una vez que te has dado cuenta, lo dejas ir.  En lugar de seguir por el mismo camino que has recorrido tantas veces y que asumimos que seguiremos siempre, de alguna manera, y de alguna manera debemos estar coludidos para seguir esos caminos, en lugar de hacer eso nos damos cuenta y lo dejamos ir.  Así que esa es la segunda de las tres dificultades, la dificultad de darte cuenta en primer lugar, la dificultad de dejarlo ir, y la tercera es básicamente perdonarnos a nosotros mismos y seguir adelante hacia otra parte.  Así que puedes practicar de esa manera en tu cojín de meditación, darte cuenta de ese tren de pensamiento tan viejo y habitual que causa tantos disturbios, un patrón que tal vez uno no notó tal vez hasta llegar al punto de la nausea.  Entonces realmente te empiezas a dar cuenta.  Así es como es: darse cuenta, dejar ir, perdonarnos y seguir adelante, “Entrena en las tres dificultades”.

El siguiente son otros tres: “Toma las tres causas principales”.  Las tres causas principales de acuerdo al comentario son primero que nada “Encuentra un maestro.”  Porque probablemente necesites uno, y no es importante que sea un gran maestro o un maestro muy iluminado, de hecho tener un gran maestro o uno muy iluminado puede ser una desventaja en ocasiones.  El punto es encontrar un maestro con el que realmente puedas trabajar, un maestro que realmente te pueda ayudar.  Esa es la primera de las tres causas principales.  La segunda es: “Date cuenta qué tan importante es para ti que domes tu mente”, reconocer que de hecho este trabajo realmente no es opcional como cuando diríamos, “sería bueno”.  Este es realmente el trabajo más importante.  Todo lo demás en tu vida depende de esto, tu trabajo, tu familia, tus relaciones, todo realmente depende de que domes tu mente y cualquiera de estas cosas puede ir realmente mal y hacerse bastante dolorosa si tu mente está confundida y enredada y llena de malos hábitos del pasado.  Así que es muy importante domar tu mente, entrenar tu mente.  Esta es la segunda de las tres causas principales.  Y la tercera es: “Date cuenta de que tienes lo que necesitas”.  Para poder hacer este trabajo te tienes que dar cuenta de que puedes hacerlo, tienes las condiciones adecuadas y tienes el poder, tienes lo que se necesita para hacer esto, entonces, ¿por qué no hacerlo?  Así que ese es el séptimo slogan bajo el séptimo y último punto: “Toma las tres causas principales”.

El octavo slogan es: “Pon atención en que los tres nunca disminuyen”, y en este caso son los mismos tres, así que ya sabes cuáles son las tres causas principales, así que asegúrate de mantenerlas fuertes, de no dejarlas decaer.

El noveno también se trata de lo mismo: “Mantén las tres inseparables”.  Así que el maestro de uno no es otra cosa más que la intención de uno de despertar.  La intención de despertar y la capacidad de uno para despertar en esta vida también son la misma cosa.  Así que mantén estas tres juntas y mantenlas inseparables como una sola.

El siguiente slogan es: “Entra sin prejuicios en tosas las áreas”.  Es crucial hacer esto de manera dominante y sincera.  Esto está bastante claro.  Prejuicio, no te inclines para un lado ni para el otro. Entrena en todas partes y siempre entrega todo tu corazón, y si haces esto sin importar tu destreza o tu habilidad, que tan viejo seas, que tan joven seas, que tan fuerte seas, que tan débil seas, que tan listo seas, que tan tonto seas, tu práctica definitivamente rendirá frutos.  No hay tal cosa como practicantes mejores o peores.  Es solamente entregarte por completo a la práctica.

El siguiente: “Medita siempre en cualquier cosa que provoque resentimiento”.  Este es uno bueno, ¿no?  Yo se que nadie aquí nunca tiene resentimientos, o raras veces, pero en caso de que los tengas, este es un buen slogan para tenerlo en mente.  Y usualmente cuando sentimos resentimiento nos convenceremos muy fácilmente: “Ahora estoy lleno de resentimiento e ira, y perdí mi práctica, mi práctica se está desmoronando, le perdí el hilo completamente, ya no estoy tranquilo, ya ni siquiera me importa un bledo el Dharma, sólo estoy lleno de resentimiento”.  Pero este slogan te está diciendo, no, no, esa no es la idea para nada, el resentimiento es uno de los mejores objetos de meditación.  Quiero decir, después de todo ¿qué es el resentimiento?, ¿es verde?, ¿es púrpura?, ¿es rosa?, ¿es blanco?, ¿es negro?, ¿qué tan grande es el resentimiento?, ¿es realmente alto?, ¿es chaparro?, ¿es gordo?, ¿lo puedes investigar?, ¿puedes ver al resentimiento a la cara y realmente ver qué es? La investigación del resentimiento y de todas las emociones aflictivas es la más poderosa y la más benéfica de todas las prácticas.  La paz y la dicha que todos estamos buscando no son tan buenas como la investigación de nuestro resentimiento, nuestra ira, nuestra codicia, nuestro miedo.  Estas emociones son nuestro gran tesoro, así que siempre medita en cualquier cosa que provoque resentimiento.

El doceavo slogan bajo este séptimo punto es: “No te dejes bambolear por las circunstancias externas”.  Este es tal como los que lo precedieron.  Tiene que ser importante si se repite de manera diferente.  Tal como decía antes, puedes estar seguro de que siempre va a suceder algo, siempre hay algo, ¿no?  Si es bueno, cambia, si es malo, cambia.  Si está en medio, cambia.  Siempre es algo, nunca es nada.  Así que sea lo que sea no dejes que te bamboleé.  “Ah, ¿así es? Bien, esto es realmente malo. Sí, ciertamente, déjalo ir”.

Número trece: “Esta vez practica los puntos principales”.  Es algo gracioso, esta vez practica los puntos principales, tal vez la última vez no lo hice, tal vez la vez anterior, y la vez anterior no lo hice.  Probablemente no lo haga la próxima vez, pero esta vez lo voy a hacer.  Esta vez realmente voy a poner atención, esta vez no me voy a dejar atrapar, esta vez voy a suavizar mi corazón y a recordar amarme a mí mismo y  amar a otros, y realmente abrirme y observar.  Esta vez, como nos dicen nuestros comentaristas, también significa esta vida.  Esperamos que la próxima vida también y la vida después de esa, y quién sabe, tal vez la última vida y la vida anterior a esa, no estamos seguros, pero definitivamente en esta vida, definitivamente ahora.

El siguiente, el decimocuarto slogan, creo que también es maravilloso.  Es una frase muy llamativa y simple: “No malinterpretes”.  Creo que significa no malinterpretar lo que está sucediendo en tu vida, pero también significa no malinterpretar las enseñanzas.  En la tradición indo-tibetana hay un comentario a este slogan que lista las seis maneras en las que malinterpretaremos, pero probablemente somos personas listas y podemos encontrar muchas más que sólo seis.  Creo que lo importante que nos recuerda este slogan es que definitivamente malinterpretamos, de otra manera no existiría este slogan.  Cualquier cosa como ésta, pueden estar seguros, se da para dirigirse al hecho de que siempre estamos haciendo lo opuesto.  Así que no malinterpretar significa darse cuenta de que siempre estás malinterpretando.  Y siempre malinterpretamos de la misma manera.  Convertimos todo, incluso las enseñanzas, en codicia.  No dice esto en el comentario, pero les voy a decir un truco secreto de cómo darse cuenta cuando estén malinterpretando, porque desde luego el problema es cómo sabes.  Creen que no están malinterpretando y resulta que sí, entonces, ¿cómo saben?

Bueno, este es el truco secreto.  Cuando tu práctica espiritual te está haciendo infeliz, cuando te sientes algo mal con ella, o miserable, o por el otro lado estás muy feliz con ella y por lo tanto eres bastante arrogante y desapruebas a los demás que no son tan pacíficos y santos como resulta que tú eres realmente, entonces puedes tomar estas actitudes como un signo seguro de que estás malinterpretando.  Así que hablando realistamente, y sabes, tenemos que ser muy realistas en nuestra práctica espiritual, ya que la práctica espiritual suele ser exageradamente irrealista e idealista, hablando realistamente la práctica puede ser difícil a veces.  No siempre es algo sencillo, pero incluso cuando es difícil sientes cierta alegría en ella.  Estás feliz de tener la oportunidad de hacer esto, y hay un sentido, puedes sentir eso, un sentido de aceptación generosa de tu vida incluso cuando es dura y si no sientes eso y sientes estas otras cosas, por un lado adusto y arduo, y por el otro “Hey, esto es grandioso, ¿qué les pasa a esos idiotas?”  Entonces puedes estar seguro: “Oh, no. Debo estar proyectando en mi práctica mi propia codicia”.  De una manera u otra estoy malinterpretando.

Y el siguiente: “No vaciles”, que nos dice, desde luego, que vacilamos todo el tiempo y también lo hicieron nuestros ancestros, hace mil años, hace dos mil años ellos también vacilaron.  Al tener este slogan en mente hacemos nuestro mejor esfuerzo para no dejarnos llevar por todo el pensamiento que se da en nuestras mentes que nos dice que no podemos hacer esto o que es algo estúpido que no vale la pena hacer.  Y una vez más, yo tengo un secreto agregado a esto, que no viene en el comentario pero se los voy a revelar de cualquier manera, ya que quién sabe qué pasará mañana, así es que más vale que revele todo hoy.  Como que me estaba guardando estas cosas porque me gusta pensar que tengo algo que decir la próxima vez, pero tal vez no haya una próxima vez, así que voy a sacar todo.  Este es el truco secreto.  Cuando estés vacilando hazte a ti mismo las siguientes preguntas: ¿Es cierta la impermanencia o no?  ¿Son ciertas la enfermedad, la vejez y la muerte o no?  Y hazte estas preguntas con honestidad y si la respuesta es sí, como me temo, entonces esta práctica es verdadera.  Si la respuesta es no: “No creo que las cosas sean impermanentes, no creo que vaya a envejecer, o a enfermarme, o a morir”; entonces felicidades y buena suerte.  Esta era una enseñanza famosa de Trungpa Rimpoche, que bebía mucho.  Esto era realmente un gran problema para él y brindaba con la gente que decía cosas como ésta, sabes, gente que ignoraba la práctica.  Él brindaba con ellos y les decía: “Buena suerte a usted, señor”.

El siguiente slogan es, y esto suena conocido, es como alguno de los otros, “Entrena sinceramente”.  Estamos recibiendo este mensaje, entrena sinceramente, entrégate a la práctica, no vaciles, no malinterpretes, sólo practica.

El siguiente, el decimoséptimo slogan bajo este punto es: “Libérate a ti mismo examinando y analizando”.  Este es un punto que no se entiende bien, sabes?  Tienes que ser un maestro para tí mismo bueno e inteligente, tienes que tener la capacidad de hablar contigo razonablemente, así es que cuando estás hecho nudos y tu mente esta embravecida y tienes todo tipo de desánimos y problemas, sólo tienes que detenerte y pensar en tu situación cuidadosamente.  Te puedes preguntar: “Ahora, ¿todo este embravecimiento me está haciendo algún bien? ¿Todas este quejarme y gritar y lamentarme por mi destino, me está ayudando? ¿Es bueno esto? ¿Estoy disfrutando esto?”  Probablemente no, y entonces como que puedes evaluar la situación y decir. “Bueno, esta es la situación: a b c d, dentro y fuera, ¿puedo cambiar las circunstancias externas? Y a menudo la respuesta es: “Sí, sí puedo.”  Entonces ¿por qué no lo haces?  ¿Por qué no detienes todo este parloteo de la mente y deduces que puedes cambiar y lo cambias?  ¿O si no puedes cambiar las circunstancias, como sucede a menudo, entonces qué puedes cambiar?  Bueno, puedes cambiar tu corazón, puedes cambiar tu mente, puedes cambiar tu actitud.  Después de todo, lo que te estás diciendo a ti mismo es: “Las cosas no son como son, las cosas no son como son, las cosas son como las vemos y como las entiendo, así es como son las cosas”.  Entonces puedes decir: “Pero realmente puedo cambiar mi mente, bueno, tal vez necesite apoyo, tal vez necesite ayuda”.  Desde luego que necesitas apoyo, ¿quién no?  Así que encuentra algún apoyo y mantén tu apoyo incluso si no lo necesitas, para que esté allí para ti cuando lo necesites.  Ahora piensa acerca de esto, todos los que están aquí cuidan bien su salud y su casa y sus finanzas.  Pagas tus cuentas, te aseguras de que haya suficiente dinero en el banco, te preocupan estas cosas, te encargas de ellas.  ¿Por qué no cuidas tu corazón de la misma manera, tu vida interna y te das cuenta de que es tan importante?  De hecho, es más importante que las otras cosas.  Alguna vez pensaste en cuidar a tu sangha local, y no estoy haciendo un comercial para tu sangha local, pero ¿alguna vez pensaste que cuidar tu sangha local es exactamente lo mismo que contratar un seguro para tu casa?  Estoy seguro que todos los que están aquí que tienen una casa, que son dueños de una casa, tienen una póliza de seguro sobre su casa.  Nadie pensaría en tener una casa sin una póliza de seguro, porque ¿qué tal si sucede algo?  Probablemente no sucederá, pero más vale que tengas una póliza de seguro.  Pero piensa en esto, si fuera necesario puedes vivir sin tu casa, podrías encontrar otro lugar para vivir, no quiero decir que es bonito, pero no necesitas ser dueño de una casa, pero realmente no puedes vivir sin tu mente, y tu corazón y tu condición interna.  Esto es indispensable, así que más vale que tengas una póliza de seguro también para eso y eso es lo que estás haciendo cuando le pagas una contribución a tu sangha local, a tu práctica Zen o a cualquier cosa que apoye tu corazón, tu vida interna.  De cualquier manera, no estoy diciendo que nada de esto sea verdad o que debas pensar de esta manera, sólo estoy diciendo que este es un ejemplo de cómo podrías pensar si vas a practicar este slogan, “Libérate examinándote y analizándote”, detente y piensa de manera realista acerca de lo que está sucediendo y sigue tu mejor pensamiento.

El siguiente es igualmente maravilloso: “No te regodees en la autocompasión”.  ¿No es maravilloso?  Seguramente tu situación es muy grave.  Después de todo, eres un ser humano temporal y vulnerable en un mundo limitado y vulnerable, y no pasa ningún día, ni un solo día pasa sin que estés exactamente, por la medida de ese día, más cerca de la muerte, momento en el que perderás absolutamente todo lo que quieres.  Así es que ciertamente, estás en una situación peligrosa, pero también lo están todos los demás.  Ya sean ricos o pobres, afortunados o desafortunados, si se ganaron la lotería o si perdieron todo su dinero, también están en una situación muy dura y la autocompasión no tiene nada que ver con pensar que no eres vulnerable, la autocompasión exactamente tiene que ver con el hecho de que piensas que estás peor que todos los demás y esto nunca es el caso.  Así que lo que estoy diciendo es: está bien sentir autocompasión, creo que todos deberíamos sentir autocompasión, pobre de mí, sabes, es algo muy triste, siempre y cuando también sientas compasión por todos los demás en el mismo grado.  Esa es la manera de checarte: “Hoy siento compasión por mí mismo”.  ¿También sientes compasión por todos los demás?  Si es así, entonces está bien, si no, entonces olvídalo y empieza otra vez.

Estos slogans se ponen cada vez mejores: “No te regodees en autocompasión” y el número diecinueve: “No seas celoso”.  Mi esposa da clases en secundaria y ella me dice que la secundaria es una olla hirviente de celos, y esto tiene sentido porque justo a esa edad, cuando tienes doce o trece años, a esa edad empezamos a sentirnos cohibidos de una manera nueva y particularmente dolorosa, estamos muy preocupados por nuestra posición en los grupos sociales, lo que genera muchos celos y mezquindad, y muchas lágrimas y dolor.  Esto no es sorprendente.  Lo que es sorprendente es que podemos tener cincuenta, sesenta o setenta años y de tiempo en tiempo nos encontramos de regreso a la secundaria.  Podemos sentir la misma pasión y celos cuando alguien más es promovido o ascendido, o es reconocido y nosotros no.  Así es que este slogan nos ayuda a reconocer que tan tonto es todo esto.  Y otra vez, siguiendo mi voluntad para contarles algunos secretos, les diré el secreto de cómo sacarle la vuelta a esto.  El secreto para darle la vuelta a los celos es practicar la alegría comprensiva.  Ves el éxito de la otra persona y dices: “Oh, esto es realmente mío, voy a celebrar esto como si fuera mío”.  Sabes, si hay alguien que ganó el Premio Nobel de poesía, yo diría: “Yo gané eso, yo lo gané, me siento feliz por él o ella, como si fuera yo, porque así es, así es”.  Si puede ser feliz, como siempre lo dicen estos textos,cuando todos los demás van al frente y yo voy al último, si puede ser feliz dándoles la victoria a otros, entonces nunca me van a faltar cosas por las que estar alegre.  Todos los días tendré nuevos honores, nuevos premios, nuevos elogios que celebrar y no tendré que sentir el aguijón de los celos.

Número veinte: “No seas frívolo”.  No pierdas el tiempo en frivolidades y cosas triviales.  Y esto ciertamente no significa que no te diviertas.  Por favor diviértete.  Necesitas la diversión de la misma manera que necesitas la comida, el agua, el ejercicio y un tiempo para estar sólo.  Necesitas divertirte un poco.  Pero cuando te estés divirtiendo, diviértete realmente, pon atención, no te pierdas.  Realmente no hay ninguna actividad que no sea frívola intermitentemente, y cualquier actividad, incluyendo la práctica de meditación, puede ser frívola si tú la quieres hacer frívola.

Finalmente, llegamos al último slogan, el cincuenta y nueve (veintiuno bajo el séptimo punto), y este es el mejor de todos: “No esperes aplausos”.  Cuando lo piensas, casi todo lo que hemos hecho alguna vez en nuestras vidas, desde la primera cosa que hicimos, tal vez desde el primer día de nuestras vidas, cuando nos dimos cuenta de que hicimos algo y mamá y papá nos sonrieron, tal vez desde ese día hasta ayer cuando ganamos el premio científico en la conferencia, todo lo que hemos hecho, lo hemos hecho por el aplauso.  Incluso cuando queremos hacer nuestra práctica espiritual, queremos ser gente buena y bondadosa.  Hemos estado haciendo eso para poder obtener el aplauso del papi y mami que están dentro de nosotros, que sabemos que nos aplaudirán por todo esto.  Sin embargo, practicamos el “Entrenamiento de la mente” no por el aplauso, sino porque sabemos que es verdad, porque sabemos que es lo correcto, porque sabemos que es absolutamente necesario y no hay otra elección.  ¿Nos aplaude alguien por respirar? ¿Nos aplaude alguien por estar parados, o sentados o mirando el cielo.  Realmente sí.  Cuando nos aplauden por nuestros logros maravillosos, realmente a quien le están aplaudiendo no es a nosotros o a esos logros, le están aplaudiendo a la vida, le están aplaudiendo a sus propias vidas, le están aplaudiendo a la capacidad humana de apreciar algo que es maravilloso, a eso es a lo que le están aplaudiendo.  Así que es bueno cuando aplauden.  Déjalos aplaudir y lo aceptaremos graciosamente. “Muchas gracias”, sabiendo por qué están aplaudiendo, lo que realmente significa, y cuando no aplaudan, en cambio cuando nos regañen y nos griten y se enojen con nosotros por todos nuestros errores, que tal vez no lo hicimos intencionadamente, por que no sabíamos o tal vez ni siquiera hicimos nada,  Cuando el problema es lo que no hicimos, lo que fallamos en hacer, lo que ni siquiera sabíamos que teníamos que hacer, y nos regañan y se enojan por esto, también aceptamos esto graciosamente, porque también sabemos que esto es algo con lo que realmente aprenderemos, que realmente usaremos, porque esto también es importante, esto también es parte de ser humano y no podríamos vivir sin estas experiencias.  Así que no esperes aplausos, no esperes regaños, no esperes nada excepto lo inesperado, porque eso es lo que realmente sucede, incluso cuando es esperado.  Si lo observas más de cerca, lo que sucede no es lo que esperabas, siempre es inesperado.  Así que ese es el slogan 59 y el fin de este hermoso texto.

 

Corrección a cargo de Eugenia Vignau, Xalapa, Veracruz, México.